Almuerzos en Tudela: el calentamiento del día uno
Cuadrillas y familias se reúnen en las calles de Tudela para coger fuerzas con el primer almuerzo de fiestas antes del lanzamiento del cohete
Publicado el 24/07/2025 a las 18:41
Todos los años Tudela madruga el día 24 de julio. Las cuadrillas y las familias se reúnen en las calles para el tradicional almuerzo de huevos, chistorra, patatas y todo lo que se tercie para tomar fuerzas en el día más esperado del año.
Zonas como el paseo de Invierno se teñían de blanco y rojo en estas horas previas al lanzamiento del cohete. Uno de ellos era Santiago León, que precisamente ayer cumplía 51 años y vive este día “con ilusión por partida doble”. Sentada frente a él, Carolina Torres explicaba que “es el mejor día de las fiestas, y el momento del almuerzo es especialmente bonito porque nos reunimos todos por primera vez”.
En la mesa de al lado, Fredi Montes hacía tiempo mientras las sillas de su mesa se iban llenando poco a poco. “Venimos a las 9.30 todos los años, aunque con lo puntuales que somos seguro que acabamos almorzando a las 11”, bromeaba. “Estaremos aquí hasta que falte más o menos media hora para el cohete, que además este año hemos invitado a muchas personas”, contaba.
Es el mismo caso de Ana María Falces, que compartía mesa con amigas de distintos puntos de España. Para ella “este es mi día favorito, por un lado tenemos la tranquilidad previa al chupinazo, y por otro la fiesta de después”. A su lado, Ana María Falces, de Barcelona, va a vivir Santa Ana por primera vez. “Mi compañera de trabajo me ha hablado muy bien, así que me he animado a hacer una visita”, relataba.
La calle Herrerías es otro de los puntos más concurridos en las horas previas al cohete. Allí, Saioa Lacarra cogía fuerzas con su cuadrilla. “Yo ya me levanto emocionada. Además, este momento me encanta porque después del chupinazo siempre nos dispersamos, pero ahora estamos todos sentados en la misma mesa”, indicó.
A pocos metros, Eva Bregua disfrutaba junto a su grupo de amigos acompañados de sus hijos. “Traemos a los niños porque es un rato tranquilo y nos gusta que vayan conociendo el ambiente”, explicaba. Aunque el lanzamiento del cohete sea “demasiado ajetreado”, aseguraba que “lo ven desde lejos y lo viven con mucha pasión, parece que traen el sentimiento de serie”.
