Patrimonio
Tudela inicia la rehabilitación integral de la estatua del Rey Sancho VII El Fuerte
La actuación, con un plazo de ejecución de 15 días hábiles, servirá para limpiar la escultura, sellar las grietas, y reintegrar las partes perdidas


Publicado el 08/04/2024 a las 19:33
El Ayuntamiento de Tudela ha iniciado los trabajos de rehabilitación integral de la estatua del Rey Sancho VII El Fuerte, ubicada en el acceso a la plaza que lleva su nombre desde la avenida de Zaragoza.
El objetivo de estos trabajos es restaurar el deteriorado aspecto de esta estatua provocado por su exposición a las inclemencias del tiempo.
Operarios de Construcciones Leache SL, empresa adjudicataria de la reforma, colocaron este lunes el andamio alrededor de la estatua para comenzar unos trabajos que tienen un plazo de ejecución de 15 días hábiles y un presupuesto total de 17.905,65 euros.
LA ACTUACIÓN
Según explicó el Ayuntamiento de Tudela, los trabajos que se van a realizar en esta obra “están enfocados a la estabilización de su material pétreo”. En concreto, está prevista la limpieza y eliminación de la pátina biológica que cubre la escultura y, tras la misma, “se reintegrarán volúmenes con materiales similares al original en la peana, en la placa trasera y en la figura de Sancho VII el Fuerte”.
El sellado previsto de las grietas y fisuras de la escultura “le aportará estabilidad estructural y evitará la entrada de agua u otros materiales”, indicó el consistorio tudelano. También se remarcarán las letras de la inscripción que figura en la obra, y se aplicará un hidrofugante a la escultura para favorecer su conservación.
La escultura de Sancho VII El Fuerte, realizada en piedra y con un peso de alrededor de 5 toneladas, es obra del artista ribero Antonio Loperena, fallecido en 2010.
Fue erigida por iniciativa de la Real Sociedad de Amigos del País de Tudela en 1981, siendo su primera ubicación la plaza de la Estación, desde donde fue trasladada a su actual localización.
En ella se ve al Rey erguido justo en el momento en el que ha terminado la Batalla de Las Navas de Tolosa (1212), en la que el monarca navarro participó junto a los reyes Alfonso VIII de Castilla y Pedro II de Aragón contra las tropas almohades.
En su mano derecha sujeta su espada, mientras que en la izquierda porta un escudo sobre el que apoya las cadenas que, según la leyenda, partió en el asalto al palenque donde se encontraba el líder almohade Miramamolín.