Llaveros solidarios contra el cáncer
La vecina de Cintruénigo Mónica Lozano, paciente oncológica, ha elaborado más de 1.100 llaveros con los que ha conseguido 5.500 € que ha donado a la AECC, Asociación Saray y al proyecto Blanca que coordina el Cima


Publicado el 24/12/2023 a las 05:00
Lo que comenzó siendo el pasado 19 de octubre, Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, un acto de agradecimiento hacia el equipo médico que la trata de esta enfermedad, se ha convertido en una campaña solidaria para ayudar a que la ciencia avance y siga salvando vidas como la suya. Mónica Lozano Estébanez, con raíces aragonesas y residente en Cintruénigo, ha elaborado de forma artesanal más de 1.100 llaveros que buscan ayudar a ‘abrir puertas’ en la investigación de esta enfermedad. Los ha ofrecido a 5 €, recaudando 5.500 € que ha donado a la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) -850 €-; Asociación Saray -850 €- y al Proyecto Blanca, coordinado desde el Cima Universidad de Navarra (3.800 €) y cuyo objetivo es desarrollar una vacuna contra el cáncer.
“Me decanté por este proyecto, principalmente, porque sin investigación sobre el cáncer poco podremos avanzar”, expone Lozano, maestra de educación Infantil que, a causa de su enfermedad se mantiene ahora lejos de las aulas. Otra de las razones es que el Proyecto Blanca engloba a tres organismos que han sido vitales, entre otros, “en mi proceso oncológico”. Son la Clínica Universidad de Navarra; Saray y el Servicio Navarro de Salud “donde fui y soy tratada y donde me he sentido cuidada y confiada en su buen hacer”, dice.
No obstante, tras estas primeras donaciones, continúa con su campaña. De hecho, tras las últimas solicitudes de llaveros solidarios que ha recibido, indica que “podremos alcanzar ya otros 1.500 €” que pretende destinar también al Proyecto Blanca.
Respecto a su iniciativa, comenta que “cuando se trata de dar las gracias a los que han salvado tu vida y siguen cuidando de ti de manera excepcional, pongo todas mis ganas y creatividad para dar lo mejor de mí”. En cuanto a los llaveros, afirma que le gusta “que las cosas cuenten historias y que todo esté relacionado”. Por ello, explica que las telas de los primeros que hizo contaban su vida en los últimos años. “Predominan los tonos blancos y rosas, haciendo referencia al cáncer de mama y a los sanitarios; el cuadrito Vichy de una camisa que llevaba en la recta final del grueso de mi tratamiento y, a su vez, en homenaje a mis alumnos, recordándome las batitas del cole; y la tela que más representa mi proceso con un lema, el que me ayudó a sentir cerca de mí a mi familia y amigas durante mi recorrido oncológico”, comenta.
UNA TERAPIA
Reconoce que esta campaña “ha sido una terapia para mí”. Le ha ayudado a tener la mente ocupada, a trabajar con sus manos “a pesar de los dolores”, y. sobre todo, a recibir el cariño de muchísimas personas de su pasado y presente. “Esos reencuentros me han dado vida”, señala. Aunque ella hace los llaveros, cuenta con el apoyo “de mi pareja, Luis, ayudándome en el proceso de elaboración, y de Lorenzo Eza, amigo y ex compañero de profesión, que ha dado visibilidad a la campaña”. “Ha sido increíble la respuesta de la gente”, apunta, y dice sentir una gran emoción “al poder aportar algo de luz a este camino tan duro como es la lucha contra el cáncer”.

