Medio ambiente
Ecologistas critica el proyecto de Corredor Verde del Ebro en Tudela
Afirma que es “insostenible” tanto medioambiental como económicamente, y pide a la CHE y Gobierno de Navarra que anulen el proyecto


Actualizado el 17/03/2022 a las 18:41
Ecologistas en Acción de la Ribera considera que el Corredor Verde del Ebro proyectado por el Ayuntamiento de Tudela “no es sostenible, ni verde”. Con un coste de casi 4 millones de euros, los trabajos comenzarán antes de verano con un plazo de ejecución de un año. Tendrá más de un kilómetro de longitud, uniendo la Mejana, pasando bajo el puente del Ebro, hasta el final del paseo del Prado.
Además, la entidad ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y al Gobierno de Navarra, “mediante las pertinentes alegaciones, que acuerden la anulación del citado proyecto en lo que afecta a su competencia”.
AFECCIONES MEDIOAMBIENTALES
En un informe elaborado por Ecologistas en Acción, la entidad afirma que el proyecto es insostenible medioambientalmente “ya que no tiene en cuenta el entorno en el que se encuentra y no pone el valor el ecosistema fluvial”.
Concretamente, Ecologistas apunta al soto de la Chocolatera, ubicado entre el puente del Ebro y las instalaciones deportivas municipales de Ribotas, considerado como Zona de Especial Conservación (ZEC) de la Red de Lugares de Interés Comunitario. “El proyecto plantea limpiar de vegetación esta zona. La vegetación forma parte del soto y no se debería retirar. Además, en caso de crecida, este soto protege a las instalaciones de Ribotas, pues frena el empuje del agua. Quitar la vegetación del soto haría que el agua incidiese de manera más directa en las instalaciones deportivas”, indica la entidad.
Ecologistas también apunta al cambio que va a experimentar la zona colindante a la desembocadura del Queiles. “Es zona inundable y no es sostenible colocar allí tumbonas o un parque canino con diferentes elementos”, señala.
AFECCIONES ECONÓMICAS
En este sentido, Ecologistas insiste en que “todas las actuaciones en la parte más cercana al río van a verse afectadas por las crecidas, debiéndose remodelar o ejecutar de nuevo”. “No es sostenible económicamente tener que retirar elementos urbanos como bancos en episodios de crecidas”, explica el grupo, que también critica que se vaya a plantar césped junto a la desembocadura del Queiles, “siendo deseable recuperar esta zona con vegetación autóctona, que reduce las necesidades hídricas y de mantenimiento”.
AFECCIONES HIDRÁULICAS
Otro de los puntos que Ecologistas critica del proyecto del Corredor Verde de Tudela es la ocupación que se realizará de la llanura de inundación donde, actualmente, se encuentra el aparcamiento más cercano a la orilla del Ebro, un parking de tierra que el proyecto contempla consolidar y elevar.
“El Ayuntamiento actúa de forma temeraria al querer recrecer una zona inundable. La elevación de este parking hará disminuir la sección del cauce del río en avenidas y limitará su capacidad de evacuación hidráulica en una zona que en la actualidad ya tiene problemas de afección a garajes y a edificios con avenidas cada vez más frecuentes”, dice Ecologistas.