Inundaciones
La Ribera se prepara para recibir la mayor crecida del Ebro en 40 años
La CHE prevé un máximo de 2.916 m3/s en Castejón a las 16.30 h de hoy, el mayor registro desde los 3.250 de 1980


Publicado el 11/12/2021 a las 06:00
Aunque las previsiones todavía son inciertas, todo hace indicar que la Ribera se enfrenta a una crecida histórica del río Ebro. La Confederación Hidrográfica del Ebro, en su última predicción publicada este viernes, estima que el caudal máximo puede alcanzar los 2.916 m3/s a las 16.30 horas de este sábado en Castejón, un dato que, de cumplirse, supondría la mayor riada registrada desde 1980, cuando se llegó a los 3.250. Y muy similar a la de febrero de 2003, cuando el medidor de Castejón llegó a los 2.847 m3/s.
Unos datos que, en el caso de Tudela, serían de récord, teniendo en cuenta que su estación de aforo empezó a funcionar en 2006. Desde entonces, la mayor crecida marcó 2.582 m3/s en 2015 y la previsión de la CHE indica que se podrían alcanzar los 2.867 a las 22.30 horas de este sábado.
A pesar de todo, la CHE insistió este viernes en la incertidumbre de poder hacer pronósticos en este episodio, y su jefa de Hidrología, Mª Luisa Moreno, aseguró que contemplan una horquilla de entre 2.500 y 3.200 m3/s. Añadió que se espera que, una vez que llegue el pico, seguirán niveles altos constantes durante al menos un día.
Este viernes, a las ocho de la tarde, el Ebro llevaba un caudal de 1.566 metros cúbicos por segundo y 6,57 metros en el medidor de Castejón.
CASCOS URBANOS
Con todo lo anterior, todos los municipios cercanos al río han activado sus planes de emergencia, algunos de ellos recientemente presentados, teniendo en cuenta, además, que la crecida amenaza varios cascos urbanos. Es el caso de Tudela, donde se da por hecho que el agua inundará distintos puntos de la parte vieja, incluido el paseo de Pamplona. De hecho, este viernes por la tarde se activó el nivel 1 de emergencia, que contempla posibles desbordamientos en las calles Verjas y San Julián, Huerto del Rey, Fosal o la carretera del Cristo.
Además, agentes de la Policía Local ya trabajaron este viernes en la instalación de vallas en los puntos que se suelen inundar en primer lugar y en el cierre del aparcamiento más cercano al río, del que desalojó los pocos coches que quedaban. Y vecinos de las zonas que suelen resultar más afectadas trabajaban en poner a salvo enseres, además de colocar barreras para intentar evitar la entrada de agua.
Por su parte, el Ayuntamiento de Arguedas, en un comunicado emitido este viernes, señaló que podría haber inundaciones en algunas zonas del casco urbano, algo prácticamente inédito, y también en la carretera NA-134. El alcalde, José Mari Pardo, señaló que, en todo caso, podría afectar a las construcciones situadas a la izquierda de la travesía en dirección Pamplona, aunque todo dependerá del nivel del río. Además, animó a los vecinos a inscribirse en el sistema de alertas que se ha habilitado en el plan de inundaciones, como en otros municipios.
El otro casco urbano que se suele tener problemas es el de Buñuel, en concreto en las calles La Fuente y Vicente Oliver, las más cercanas al río y que ya han sufrido inundaciones en otras crecidas del río. Los vecinos también se afanaban este viernes en retirar enseres que tenían en sus bajeras para intentar evitar daños.
CULTIVOS
A partir de ahí, los más perjudicados volverán a ser los agricultores, ya que poco se podrá hacer para evitar que se aneguen cientos de hectáreas en prácticamente todos los municipios ubicados a ambas márgenes.
De hecho, los Ayuntamientos ya dieron este viernes aviso a propietarios de fincas y casetas de las zonas que suelen verse más afectadas para que trasladen a los animales y maquinaria a otros lugares para evitar daños mayores. Y también ayer se podía ver, por ejemplo, a agricultores recogiendo a toda prisa los cultivos más cercanos al Ebro para evitar perderlos.
RIESGO EN CARRETERAS
A lo anterior se pueden sumar los problemas en carreteras. Además de la citada NA-134 de Arguedas, las primeras que suelen verse afectadas son la N-113 a la altura de Castejón, que se ha tenido que cerrar 13 veces por inundaciones desde 2003; o la de Fustiñana a Ribaforada (NA-5202), que también ha sufrido varios episodios de este tipo.
Otra posibilidad es que se tenga que cerrar la autopista AP-15, algo menos habitual, ya que solo ha ocurrido una vez, en concreto en 2015.
A partir de ahí, queda la incógnita de cómo se reflejará el caudal del Ebro en la altura que alcance el agua y que también es clave de cara a las afecciones que se puedan producir. Algo que no sigue un patrón fijo y que ofrece más variaciones. Por poner un ejemplo, en 2013, con 1.853 m3/s en Castejón, se llegó a 7,04 metros, mientras que en 1980, con 3.250 m3/s se quedó en 6,90 m.
Lo que está claro es que estas próximas horas serán muy tensas en la Ribera, a la espera de si se cumplen las previsiones.
Ocho municipios piden “soluciones definitivas” al problema de las crecidas
Ocho Ayuntamientos de la Ribera se han unido para solicitar a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y a los Gobiernos de Navarra y España “soluciones definitivas que pongan remedio a la problemática que estamos viviendo” con las periódicas crecidas del Ebro que sufren estos municipios: Buñuel, Cortes, Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Castejón, Fontellas y Tudela.
En una carta firmada por los ochos alcaldes de estos municipios queda patente la “gran preocupación” de todos ellos ante unas “previsiones de la CHE para este fin de semana que no son buenas para nuestras localidades, ya que se prevén grandes afecciones por la crecida del río”. “No sabemos si finalmente habrá consecuencias o qué alcance tendrán. Lo que tenemos claro es que situaciones como las vividas en 2013, 2015, y 2018, entre otros años, no pueden ser normalizadas”, indican esos ocho alcaldes riberos, quienes apuntan que “es el momento de pedir a la CHE y a los Gobiernos de Navarra y del Estado que, de forma conjunta y coordinada, trabajemos sin dilación en soluciones definitivas”.
Los alcaldes firmantes son: Mayte Espinosa Sáenz (Buñuel-Cambiemos Buñuel-), Fernando Sierra Estoduto (Cortes-CET-), Gustavo Rodríguez Aguado (Cabanillas -PSN-), Tirso Calvo Zardoya (Ribaforada-PSN-), Sergio Vitas Aguirre (Fustiñana -NA+-), David Álvarez Yanguas (Castejón -IU-), Andrés Agorreta Arriazu (Fontellas -PSN-) y Alejandro Toquero Gil (Tudela -NA+-).
LAS MEDIDAS SOLICITADAS
Los firmantes recuerdan en su misiva que “fruto de esta preocupación, mantuvimos en 2019 una reunión en Zaragoza, en la sede de la CHE, con su presidenta, para trabajar de forma conjunta soluciones a los problemas generados por las inundaciones”.
“En aquella reunión -apuntan en la carta- coincidimos en la necesidad de adoptar medidas en el cauce del río Ebro que ayuden a minimizar el impacto de las posibles avenidas con el fin de que las afecciones a cascos urbanos, campos, carreteras y servicios fueran los menores posibles”.
En concreto, y según señalan los alcaldes riberos, las medidas consisten en continuar desde Castejón con el retranqueo de motas que se inició en Alfaro (La Rioja); la creación de zonas inundables o aliviaderos en varios puntos concretos del río; y plantear limpiezas estratégicas en determinadas zonas bajo criterios técnicos y medioambientales.
“Ejecutar estas medidas podría ayudar en gran medida a no tener que adoptar otras de mayor calado como modificaciones de tramos de carreteras, que serían más costosas en el tiempo y dinero, y no abordarían el problema de raíz, aunque no las descartamos si las primeras no se ponen en marcha o no son suficientes”, advierten los alcaldes.
Los firmantes reconocen que “contra la naturaleza no se puede luchar y querer ganar, pero sí se pueden adoptar medidas que ayuden a minimizar las consecuencias de determinados comportamientos de la naturaleza por cuestiones meteorológicas y, en el caso que nos ocupa, por las inundaciones que provocan las avenidas del río Ebro en nuestras localidades desde hace ya demasiados años”.