TUDELA Y RIBERA
La 'no boda' de Juantxo y Lorena
Los vecinos de esta pareja de Tudela se encargaron de prepararle un enlace sorpresa que celebraron desde los balcones y terrazas de sus viviendas


Actualizado el 26/04/2020 a las 06:00
La crisis del coronavirus dio al traste con los planes de boda de la pareja formada por el tudelano Juantxo Barquero Santamaría y Lorena García Blasco, esta última de Zaragoza pero residente desde hace diez años en la capital ribera. Ayer era el día previsto para su enlace matrimonial y el bautizo de su hija Noah, de 4 años, que, debido al estado de alarma, tuvieron que aplazar. Sus vecinos de la plaza ‘El tonel’, como es conocida popularmente, no quisieron dejar sola a la pareja en esta fecha tan especial y le dieron toda una sorpresa preparándole una ‘no boda’, como así la denominaron. La celebraron, respetando el confinamiento, desde los balcones y terrazas de sus domicilios.
Como explicó Ana Hernández, una de las vecinas que participaron en la iniciativa, Barquero, de 43 años, y García, de 34 -ambos trabajan en la orquesta Jamaica Show-, “en el confinamiento han estado por las tardes amenizándonos con música, bingo y otras actividades, así que cuando supimos que tuvieron que aplazar su boda decidimos darles una sorpresa como señal de agradecimiento”.
El mago Charly Braun, que vive en un cuarto piso de la plaza, ejerció de maestro de ceremonias. Micrófono en mano, para que todos pudieran escucharle, invitó a los novios a cogerse de la mano, junto a su hija, mientras la pareja alzaba la mirada para verle desde su vivienda en primera planta. “Nos reunimos para conmemorar la ‘no boda’. Ningún bicho podrá con el amor de dos personas. Estamos aquí con vosotros porque queremos acompañaros y hacer un día mágico”, les dijo, entre los aplausos de los presentes. Tras pronunciar los novios el ‘sí quiero’ les declaró marido y mujer “a ojos de todo el vecindario” de la plaza ‘El tonel’.
No faltaron los testigos, el lanzamiento de arroz y cava a la pareja desde otro de los pisos, el baile, un brindis, tarta, y el ¡Viva los novios! que pronunciaron los asistentes. La pareja también recibió mensajes de felicitación de sus familiares, además del vecindario.
Reconoció que no consuela el hecho de que no hayan sido los únicos que no hayan podido celebrar su boda por la crisis del coronavirus. “Pero hay que ser positivos, que esto no es una cancelación, sino un aplazamiento. Y el año que viene lo celebraremos con más motivos, más ganas, y con toda la ilusión del mundo. Vamos a ser positivos, que esto pasará”, concluyó.