Buñuel se recupera tras la tormenta del martes
Sobre la localidad ribera cayeron 62 litros por metro cuadrado en 45 minutos


Actualizado el 31/08/2017 a las 08:52
Buñuel se recupera de la fuerte tormenta de agua y granizo que sufrió en la tarde del martes y que dejó daños en calles, edificios y campos de la localidad ribera.
Varias fueron las calles que resultaron anegadas por el agua, que también entró a viviendas particulares, al polideportivo, a las piscinas, al campo de fútbol, al colegio y a la guardería de la localidad. Y es que, según los datos recogidos por el Gobierno de Navarra en la estación meteorológica de Buñuel y facilitados por el consistorio local, en la villa cayeron 67,1 litros por metro cuadrado durante todo el día.
Por su parte, el meteorólogo, Enrique Pérez de Eulate, estimó que cayeron 62 litros por metro cuadrado durante un periodo de 45 minutos. De esta manera, teniendo en cuenta que a lo largo del año en la localidad llueven unos 324 litros de media, se puede estimar que, en aproximadamente 24 horas, cayó 1/5 de agua de lo que suele caer al año.
Gran trabajo de la brigada
Por su parte, el alcalde del municipio, José Antonio Lasheras, señaló que, ante la previsión de tormentas, la Brigada Municipal ya había estado limpiando las alcantarillas, lo que hizo que los daños fueran menores.
Asimismo, indicó que tras la tormenta los miembros de la brigada empezaron a trabajar rápidamente haciendo que el agua de las calles desapareciese enseguida. Lasheras manifestó también que pese a que el alcantarillado es nuevo, “por muy bien que estén las alcantarillas es imposible que abarquen todo el agua que cayó”.
Acompañada de granizo
Pero la tormenta también llegó acompañada de granizo, lo que provocó daños e inundaciones en varios campos de bróculi, coliflor, tomate o pimiento -entre otros- de la localidad. Así lo aseguró el edil de Agricultura, Industria y Medio Ambiente, Santiago Chueca, quien señaló que todavía era pronto para evaluar los daños.
No obstante, no todo son malas noticias, pues la localidad necesitaba la lluvia de forma urgente. De hecho, estaba previsto que, si no llovía para principios de septiembre, el Sindicato de Riegos dejase de desembalsar agua. Además, la balsa de Agua del Polígono Industrial, que abastece a las empresas instaladas en la zona, también se encontraba bajo mínimos.
También hubo tormenta en las localidades vecinas de Cortes y Ribaforada aunque no sufrieron daños. Únicamente, en Ribaforada se suspendieron los festejos taurinos que iban a celebrarse con motivo de las fiestas patronales.