Viana
Las manos que curan el escudo de Viana
Preocupado por el deterioro de la obra de piedra que corona su fachada barroca, el Ayuntamiento solicitó el asesoramiento de Príncipe de Viana, con quien puso en marcha una intervención urgente para saber qué le ocurre y cómo tratarlo
Actualizado el 02/07/2021 a las 15:39
Una actuación de urgencia en el escudo monumental del siglo XVII que corona la fachada consistorial ha llevado a lo largo de tres semanas del mes de junio a Viana a un equipo de restauradoras que lo deja ahora pendiente de una intervención posterior. En una dirección conjunta con Príncipe de Viana, su trabajo en el andamio ha proporcionado una primera “cura” a uno de los elementos destacados de un conjunto arquitectónico que data de 1688 y domina el discurrir de la vida social de la ciudad.
Preocupaba la caída de fragmentos y el mal estado de conservación porque su piedra arenisca, agradecida para la talla, acusa el sol, el agua o las heladas ocasionales del exterior. Con este contexto, el Ayuntamiento de Viana -promotor de la actuación-contactó con el Servicio de Patrimonio Histórico, al que solicitó asesoramiento. Violeta Romero, restauradora de Príncipe de Viana, explica que ese fue el punto de partida. “Sabemos, porque hay documentación sobre ello, que ya estaba alterado transcurrido menos de un siglo desde que se hizo. Tenemos fotos que muestran como al menos en dos momentos a lo largo del siglo XX, se le colocó ya una red al igual que hay que hacer ahora”.
El proyecto de estas tres semanas ha llevado diariamente a Viana a Dolores Sanz, Ainhoa Ecay y Estíbaliz Pérez, de Petra S. Coop, la empresa de restauración del patrimonio con sede en Vitoria encargadas de ejecutarlo. Dolores Sanz explica que su labor se planteó para estudiar la piedra y ver su estado. “Hasta que no te acercas realmente a la obra no sabes su alcance. Lo que hacemos ahora tiene ese carácter de urgencia, pero no es suficiente. Se trata de plantear un seguimiento, si es posible anual, y de ver cómo están funcionando los tratamientos que estamos aplicando”.
CONOCERLO PARA TRATARLO
Hubo en el origen una enmienda del grupo socialista a los Presupuestos Generales de Navarra que proporcionó 20.000 € para actuar en el escudo. Hacerlo moviliza a las restauradoras, pero implica al mismo tiempo a muchos otros expertos. Son ellas quienes han hecho visible en este tránsito de la primavera al verano el tratamiento de choque a la piedra que talló el escultor Juan Bautista de Suso. Archiveros, historiadores de arte, el asesoramiento de geólogos o la implicación de una joven arquitecta, Amaia de la Era, que colabora con Príncipe de Viana para intentar que en el futuro el agua no caiga directamente sobre el escudo, aportan el conocimiento en sus respectivos campos.
“Su envergadura y la gravedad que presenta -subraya Violeta Romero- hace que no pueda abarcarse toda la actuación que la obra necesita”. Pero sí servirá -añade- para “concretar los tratamientos pendientes y establecer las pautas de seguimiento necesarias”.
Se alza sobre ese corazón de la ciudad, pero ¿dónde reside además la importancia del escudo? En su monumentalidad como remate de un edificio del que está exento. Por otro lado, indica la restauradora, se cuenta con documentación sobre su autor, algo no siempre habitual. “El rastreo de archivos, documental y gráfico tanto por parte del Ayuntamiento como del Servicio de Patrimonio Histórico están permitiendo recopilar datos muy interesantes”, añade la técnica de Príncipe de Viana.
Una parte de esta información remite al sacerdote e historiado vianés Juan Cruz Labeaga. Detalla como “dentro de la obra de Juan Raón, maestro de fábrica”, se levanta en la zona central de la cornisa “un magnífico escudo de España rematado por corona real muy resaltada en el que niños sobre pedestales sostienen escudos con las armas vianesas, y dos leones colocan sus zarpas sobre bolas”. Tiene dos partes -la original y los laterales- y la corona, una pieza hecha a posteriori para protegerlo.
Durante el proceso, se ha digitalizado en 3D, analizado sus muestras en el laboratorio y probado con diferentes tratamientos. “El archivero nos contaba como 70 años después de su construcción ya se decía que la piedra era salitrosa y de mala calidad. Si ha sobrevivido es gracias a los cuidados que ha recibido a lo largo de la historia y a las intervenciones que se dieron durante el siglo XX”, añade Dolores Sanz.
Y cuenta como en aquellos momentos se utilizaban resinas en el convencimiento de que se hacía lo mejor. “A la larga, hemos visto que daban muchos problemas y la idea ahora es seguir el criterio menos intervencionista con los materiales que funcionen. Hasta que no tengamos todos los estudios del laboratorio y el banco de pruebas no podremos concretarlo”.
De momento, esa primera fase ha concluido y estabilizado en el mayor grado posible el material de una obra que “presentaba huecos a nivel interno, riesgo de desprendimiento y rotura de la piedra como si fuera un hojaldre”. Violeta Romero subraya que, dadas las características del escudo, se considera como opción más viable mantener revisiones periódicas que permitan una conservación continua. Hasta que todo se concrete, el equipo responsable dejó colocada tras su marcha una red de seguridad para evitar que puedan caer a la plaza fragmentos desprendidos.
CONFERENCIA Y VISITA GUIADA PARA DARLO A CONOCER A LA CIUDAD
Las jornadas de Camino, Patrimonio y Ciencia que el Gobierno de Navarra desarrollará este verano en distintos escenarios de la Comunidad reservan un espacio en el programa para Viana y su escudo. El próximo 8 de julio, a las 19.30 en la sala Navarro Villoslada, Dolores Sanz ofrecerá una conferencia bajo el título La piedra enferma, un recorrido por Viana. Presentará los análisis y estudios relacionadas con el deterioro de su piedra, así como las medidas aplicadas para controlar el avance de su degradación. A la sesión teórica seguirá una visita presencial al escudo y a la fachada de la iglesia parroquial de Santa María, afectada por el mismo deterioro.
