Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Medidas sanitarias

El clamor de la hostelería sonó con cacerolas en la noche de Estella

Salió de nuevo a la calle antes de que el cierre del interior de los bares haga este sábado parar del todo a parte del sector en la ciudad

Foto de otro momento de la cacerolada de protesta y por un plan de rescate para el sector.
Otro momento de la cacerolada de protesta y por un plan de rescate para el sector.
  • M. P. Amo
Actualizada 23/01/2021 a las 06:00

Cerrados otra vez. Así encontrará este sábado Estella buena parte de sus bares y restaurantes. Los que deben obligatoriamente hacerlo porque solo cuentan con espacio interior y los que no ven tampoco otro remedio con las terrazas como única opción en pleno invierno. La entrada en vigor para el sector de las nuevas restricciones sanitarias por la pandemia hará parar por completo a unos y a otros. Hay también quienes sí abrirán este sábado para intentarlo en el exterior pero, como sus compañeros, siempre en vilo por la evolución de las medidas.

Por eso este viernes a las 21.30 horas, cuando muchos bajaron las persianas de sus establecimientos sin saber cuándo podrán subirlas de nuevo, se reunieron en la plaza de los Fueros. Atraviesan por una situación desesperada, pero sacaron energía para secundar la cacerolada convocada por la hostelería en Navarra “en contra de la criminalización” de su actividad y para pedir “un plan de rescate real a todo el sector y a todos los que se han quedado atrás”.

Una respuesta numerosa que hizo escuchar su clamor en la noche de Estella. En torno a una única pancarta en la que podía leerse “Condiciones dignas para abrir ya” y tras escuchar de nuevo los mensajes desde el quiosco, dieron por terminada una protesta que se prolongó durante un cuarto de hora. Como en las anteriores, se sumaron también vecinos.

Jorge Ruiz Luzuriaga, del Bar Restaurante Florida e integrante de la junta directiva de la Asociación de Comerciantes y Hostelería, resumía ante una pesadilla que atraviesa los peores meses del invierno sin el colchón con el que han contado otros años. El de las fiestas, la Semana Medieval y lo que era en la ciudad un verano sin covid. “Una vez más, volvemos a solicitar un plan íntegro de rescate. Celeridad y equidad con las ayudas tanto municipales como del Gobierno de Navarra. Y, sobre todo, que desde el Gobierno central desarrollen un plan que no deje a nadie fuera”, subrayaba. Es necesario -añadía- porque muchos se han quedado ya en el camino. “Muchos compañeros han visto no solo sus negocios cerrados y sus ilusiones sesgadas sino que, además, se han llevado préstamos y deudas que no saben cómo van a afrontar en un más que oscuro futuro”.

El suyo, en la plaza de los Fueros, será uno de los que no abran con solo la terraza. La misma decisión, hasta nuevo aviso, la comunicaban estos días a sus clientes otros como el Richard, La Moderna, el Navarra o el Gavia Los Llanos. Su responsable, Ayoze Vidaurre Gutiérrez, señalaba que , tras barajarlo, habían considerado que se incurría en más pérdidas solo con terrazas que cerrando ante unos parámetros tan estrictos como los impuestos.

DISTINTAS DECISIONES

En plena travesía entre puentes, el Bar Aralar parará también por completo. Javier Echávarri Selas, que cogió hace dos años las riendas del negocio, explicaba que lo hace por seguridad al no verse capaz de controlar las medidas para toda la gente que puede concentrarse fuera. “Hay ganas de salir y, con muchos cerrados, se van a juntar donde esté abierto. Me iba a ver obligado a hacer de policía vigilando que se cumpla y no creo que hubiera podido con todo. Por eso prefiero parar hasta ver qué pasa estas semanas”, subrayaba.

A pocos metros, en la plaza de la Coronación sí seguirá el Amaya y lo hará también el Bar Estación. Desde este establecimiento se comunicaba que continúan con horarios modificados ante las nuevas limitaciones y lanzaban un mensaje de agradecimiento al apoyo incondicional de los clientes.

Entre los que se mantienen, se encuentra igualmente el Bar Lerma. Victoria Torres, su arrendataria desde hace ochos años, contaba que ella y su marido lo van a intentar. “Veremos qué tal y hasta dónde podemos aguantar porque vas acumulando y son muchos meses ya. Tenemos cuatro hijos, así que intentaremos mantenerlo aunque con muchas dificultades”.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE