Estella mira al Xacobeo 2021 ante un año sin sus 30.000 peregrinos
Sus albergues no pierden la esperanza de reabrir, pero necesitarán el flujo de extranjeros para que les compense hacerlo


Actualizado el 29/04/2020 a las 06:00
Las más de 30.000 pernoctaciones anuales de las que aproximadamente la mitad coinciden en el Hospital de Peregrinos de la calle la Rúa serán ya este año y al margen de lo que ocurra en los próximos meses una cifra imposible de alcanzar en Estella. Su red de alojamientos se preparaba cuando se declaró el estado de alarma para una temporada que adquiere intensidad cuando se aproxima Semana Santa después del goteo invernal en aquellos que permanecen abiertos. Pendientes de las decisiones sanitarias, de la apertura de fronteras y de cómo deberán adaptarse para esa futura normalidad, alojamientos de la ruta reconocen la dificultad de reabrir este año. Sin perder la esperanza de hacerlo, saben que no compensarán los meses con el Camino cerrado. El 2021 será nuevo año santo jacobeo y en su reclamo se confía para la recuperación.
Hospital de peregrinos
42 nacionalidades
Javier Caamaño Eraso, presidente de la Asociación de Amigos del Camino que gestiona en Estella el albergue municipal de peregrinos, cuenta que cerraron justo antes de que se declarara el estado de alarma. Por el alojamiento de la calle La Rúa pasaron el año pasado 17.000 peregrinos de 42 nacionalidades distintas. “Veníamos de un mes de enero con muy pocos, como suele ser habitual, que fue creciendo lentamente e iba a más unos quince días antes de Semana Santa. Tenemos un porcentaje muy amplio de extranjeros por lo que, a no ser que haya una avalancha de nacionales, va a resultar complicado”, señala. “Dependerá de muchas cuestiones. Suponiendo que sanitariamente se permita, queda también que abran las fronteras. Y, si se da todo eso, veremos si se produce un movimiento suficiente para que compense abrir. Para hacCerlo necesitaremos un volumen mínimo de gente que lo haga posible. Si la respuesta es suficiente, iremos tomando decisiones sabiendo que es complejo porque la época fuerte es desde ahora como mucho hasta octubre”, subraya.
Javier Caamaño apunta a ese Año Santo y a sus opciones. “Esperemos que sea un año de recuperación del Camino y que, si sanitariamente es posible, personas que a lo mejor no hayan podido venir ahora lo hagan entonces”, añade.
Albergue de Anfas
Buscar alternativas
El albergue de Anfas, abierto solo en temporada, tenía previsto iniciar la de este año el 25 de abril. Helena Gallego, coordinadora del área de responsabilidad social, señala que no cierran la puerta a nada con la idea de reinventarse . “No hemos podido tampoco comenzar los cursos de formación para hospitaleros voluntarios tanto con discapacidad intelectual como de apoyo y estamos pensando ofrecerlos vía on line. No sabemos qué va pasar, pero ha sido un proyecto de muchos años y no cerramos la puerta dentro de lo que sanitariamente se pueda. Estamos ante un proyecto de personas que dan servicio a otras personas”.
Elena Arive, responsable de Anfas Estella, añade en la misma línea que su compañera que se plantea reajustar esa formación prevista para el mes de abril que no ha podido impartirse. “Estamos con la incertidumbre de no saber qué va a pasar y las familias se están poniendo en contacto con nosotros con la misma duda. Nuestro motor es dar respuesta a personas con discapacidad que hacen voluntariado y no podemos desatender esa necesidad. Teniendo en cuenta todas las medidas de salud, no damos en principio la temporada por perdida”.
Oncineda y Curtidores
Mayores y extranjeros
Una doble actividad en el albergue juvenil Oncineda y en la Hostería de Curtidores hace de José Antonio Sanz Mosquera otro de los nombres vinculados al turismo y al Camino en Estella. La apertura de nuevos alojamientos para peregrinos ha llevado en los últimos años a reorientar las instalaciones de Oncineda hacia otro público y actividades. En su establecimiento de Curtidores la que llega de la ruta jacobea sí supone un 80% de la demanda. “En el tema de peregrinos, nuestro segmento es el de gente mayor y extranjeros”, subraya sobre un frente en el que las previsiones apuntan a cero en los próximos meses y con anulaciones de reservas ya para el verano. ¿Año perdido? Sanz Mosquera habla de la misma incertidumbre ante la salida. Mientras, toca también reinventarse y pensar en otras posibilidades.
La red en los pueblos
A punto de un estreno
La red jacobea deja la misma espera en otras localidades de Tierra Estella. En Mañeru, el albergue El Cantero tenía todo preparado para el 5 de abril, Domingo de Ramos, reabrir tras el parón invernal e inaugurar la ampliación acometida en la segunda fase de su proyecto, con cuatro nuevas habitaciones con baño. “La situación es muy desconcertante, pero es lo que tenemos y no nos queda otra que ir día a día hasta que podamos saber algo claro”, argumenta Mariola Roa, propietaria del albergue junto a Roberto Fernández.
Con reservas que iban hasta mayo, la vuelta a la normalidad les genera muchas dudas en cuanto a cómo deberán adaptarse estos alojamientos. “En el Camino francés, más de un 80% de los peregrinos son extranjeros y cerrados en meses fuertes de Semana Santa a mayo la pérdida económica va a darse. Pero, si se abre un poco el horizonte, será un avance aunque complicado”. Mariola Roa cree que poco a poco las ganas de experimentar la ruta volverán y confía plenamente en el 2021. “Nos gustaría antes, pero ese Año Santo tiene que ser muy bueno para el Camino”, indica.