Prisión para el autor del apuñalamiento de Muneta
La juez considera que intentó matar al joven con el que se había peleado, al que clavó una navaja, y que después regresó al lugar con una carabina con la que realizó varios disparos al aire


Actualizado el 11/09/2024 a las 08:31
El varón de 46 años detenido este domingo por la Policía Foral acusado de haber clavado una navaja en el pecho a un joven de 22 años durante una pelea en Muneta ha ingresado en prisión provisional sin fianza este mediodía.
Así lo ha dictaminado la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Estella que lo considera responsable de un delito de homicidio en grado de tentativa por esta acción, así como de otro de tenencia de armas prohibidas, de amenazas y de maltrato de obra.
En su auto señala que de las investigaciones y tomas de declaración realizadas hasta el momento se concluye que sobre las 6 horas de la mañana del día 8 de septiembre, el investigado se encontraba junto a otro amigo en la plaza principal de Muneta, localidad que celebraba sus fiestas.
En un momento dado entablan una conversación con la víctima de la agresión y otros amigos, dando el detenido un puñetazo a uno de ellos y una torta a otro, a la postre la víctima, lo que dio inicio a una pelea.
Durante el enfrentamiento, detrás de la carpa instalada con motivo de las fiestas "el investigado presuntamente saca una navaja y se la clava en el pecho a la víctima con intención de acabar con su vida". Posteriormente hay declaraciones de testigos que señalan que vieron cómo el autor de la agresión plegó el arma blanca. La víctima, que presentaba una mancha de sangre en el pecho, fue llevada en vehículo particular al hospital García Orcoyen de Estella.
Acto seguida, prosigue el auto, existen indicios de que el detenido acude a su domicilio, en el que tenía diversas armas, y elige una para volver a acometer a la víctima, cogiendo una carabina de aire comprimido y volviendo al lugar.
Allí, buscó a la víctima con intención de dispararle, y apuntando con el arma a otras personas que se encontraban allí, efectuó varios disparos al aire, hasta que un amigo consigue que pare y lo lleva al hospital.
En el registro posterior realizado a la vivienda se halló una pistola en el suelo (aparentemente manipulada, a la espera del posterior informe técnico) y tres proyectiles en el suelo, junto a restos de sangre, lo que parece indicar que el detenido, cuando fue a por la carabina, tomó previamente la pistola y valoró el salir con ella a la calle.
En el registro de su habitación se encontraron también 43 armas blancas, de las cuales 6 son armas prohibidas, así como una defensa eléctrica también prohibida.