Feria taurina
La novillera Miriam Cabas, premio Espárrago de Oro en San Adrián
La ganadería de Santafé Martón y un novillo de Pincha, copan el resto de premios de la feria taurina celebrada en la villa de la Ribera Alta


Publicado el 01/08/2023 a las 06:00
El Club taurino de San Adrián hizo público este lunes el fallo de los premios de la feria celebrada esta semana en la villa navarra. La novillera de Los Barrios Miriam Cabas se ha hecho con el galardón de Triunfadora del XXXI Espárrago de Oro.
La torera gaditana, de 22 años, alumna de la Escuela Taurina de Algeciras (Cádiz) y estudiante de veterinaria en Cáceres, participó en la novillada del pasado jueves 27 de julio en la plaza adrianesa, cortando una oreja y dando dos vueltas al ruedo tras lidiar las reses de Santafé Martón.
Precisamente dicho hierro se ha alzado con el premio de Ganadería más completa, por el juego de sus novillos Celito-25, Cabezón-52, Buenorro-28 y Finito-37. Los tres primeros fueron ovacionados al arrastre por la afición adrianesa. Como Novillo más bravo del serial, el jurado ha fallado a favor del eral verdolago-12 de la ganadería lodosana de Pincha. El novillero Mariscal Ruiz lo lidió el 26 julio cortándole las dos orejas, siendo muy aplaudida en el arrastre la res.
LA TARDE DEL DOMINGO
La última tarde de la feria del espárrago de oro resultó del interés de la afición adrianesa. Informa Alberto Galdona que los novillos de Flores Albarrán resultaron nobles y colaboradores para los jóvenes aspirantes a toreros.
El novillero de alcalaíno Alejandro Casado puso banderillas con acierto al primero y con la muleta tuvo una puesta en escena espectacular. Tras finiquitarla faena de una estocada fulminante, al segundo intento, el público que llenaba la plaza portátil premió la labor con una oreja. En su segundo novillo que hacía tercero, sufrió un percance al entrar a matar del que salió cogido y ovacionado.
El novillero conquense Daniel Moset recibió con largas cambiadas de hinojos a su primer novillo, realizando posteriormente una aseada faena que fue de menos a más. Tras una buena estocada se atascó con el descabello viéndose privado de trofeos. Con el eral que cerraba plaza los novilleros realizaron un celebrado quite por colleras que sería el preludio de una buena faena de Moset, premiada con una oreja tras escuchar un aviso.