Fiestas
La juventud de Estella recupera unas fiestas como las de antes
Un cohete compartido entre las quintas del 93 y 92, los gigantes, la comida popular y el encierro vespertino llenaron las calles de gente


Publicado el 22/05/2022 a las 06:00
Había muchas ganas y así se demostró en la calle. Las fiestas de la juventud de Estella fueron unas fiestas como las de antes de la pandemia, con la calle llena de gente y actos prácticamente durante todo el día. Oficialmente, arrancaban con el lanzamiento del cohete por parte de la quinta del 93 a las doce del mediodía pero el bullicio se sentía desde antes. La comparsa de gigantes y cabezudos se sumó a esta jornada festiva y comenzó su recorrido a las once de la mañana.
Los más grandes de Estella volvían a reencontrarse con los niños y niñas en unas fiestas y el presidente del colectivo, Sergio Azpilicueta, confesaba que había nervios. “Hay muchas ganas por volver a salir como antes y muchos nervios la verdad”, confesaba minutos antes de que comenzasen a bailar las cuatro figuras -en estos dos años de pandemia hicieron una jornada de puertas abiertas en julio del año pasado y un festival el pasado 3 de diciembre-.
El sábado fue también el del estreno para dos nuevos giganteros, Iñaki Azcona y Sergio Romero, que debutaron con sus primeros bailes bajo la reina blanca. “Tenemos otras incorporaciones pero hoy, por diferentes motivos, no han podido estar. Además, es día de estreno para el rey negro, que luce ropa nueva y la reina negra estrena pelo. Este tiempo de pandemia se ha aprovechado para poner a punto a los gigantes”, explicaba.
Desde el ayuntamiento, la comparsa dirigió sus primeros bailes hacia el casco antiguo con una primera parada en el mural que a los gigantes y cabezudos ha dedicado en la calle que lleva su nombre la artista local Garbiñe Basarte. Desde el colectivo se mostraban muy agradecidos con el trabajo desempeñado por la pintora estellesa que servirá para que estén presentes todo el año, más allá de las fechas festivas. Tras pasar por la plaza de los Fueros y volver a bailar en la de Santiago, la comitiva, arropada por un buen número de familias en todo momento, se dirigió a la plaza de la Coronación, para acompañar a la juventud en el inicio festivo.
EL COHETE
El lanzamiento del cohete correspondió este año a la quinta del 93, que decidió compartir el momento con sus predecesores, los del año 92, cediéndoles el lanzamiento de un segundo cohete en un gesto de agradecimiento por toda la ayuda brindada para la organización de este año y para que ellos pudieran tener su cohete ya que, debido a la pandemia, no pudieron lanzarlo cuando les tocaba. Ana Martín Monterrubio fue la encargada de prender la mecha en representación de la quinta del 93. Minutos antes del lanzamiento del cohete no podía ocultar los nervios y ya más tranquila después destacaba, junto con Oihane Andueza Díaz, la gran presencia de gente de todas las edades en la plaza.
“Es una gozada ver a jóvenes, pero también a niños y niñas y gente más mayor. Son las fiestas de la juventud pero lo que se pretende es que disfrute todo el mundo y más después de estos dos años”, insistían. Aseguraban las dos que ha sido un año complicado para la quinta a la hora de organizar actividades, tanto las de ahora como las del resto del año, debido a las restricciones vigentes en cada momento.
En diciembre, recordaron, se había previsto una comida que por la pandemia finalmente no se pudo celebrar y cuando comenzaron los preparativos propios de estas fiestas de mayo la duda de si se podrían celebrar planeaba sobre cada acto. “Pero finalmente todo ha podido ser y estamos viendo unas fiestas como las de antes, con mucha gente. Se ve que estas fiestas de la juventud cada vez tienen más arraigo y el ambiente parece casi a las de agosto”, refirieron.
Tras el estallido del cohete, los quintos comenzaron un pasacalles con una charanga que les llevó en diferentes paradas a los bares que han colaborado con la quinta en estas fiestas. A mediodía, con el termómetro superando los 32 grados, 636 jóvenes compartieron mesa en una comida popular, a base de parrillada, en la plaza de los Fueros. En previsión del calor, ya se había recomendado a los comensales que asistieran provistos de sombrillas, gorro y crema solar.
ENCIERRO POR LA TARDE
Ya por la tarde, el foco de atracción fue el encierro que tanta polémica había suscitado durante la semana por la hora de celebración -el encierrillo a las seis y una hora después el encierro-. Comerciantes de la calle Mayor habían solicitado retrasar la carrera a las ocho para no tener que cerrar sus comercios pero el ayuntamiento decidió mantener la hora prevista. Entre el encierrillo y el encierro, por la calle Mayor, algunos comercios de los que habitualmente abren un sábado en horario vespertino lo siguieron haciendo y otros optaron por cerrar.
El encierrillo se prolongó durante tres cuartos de hora aproximadamente, ya que un manso quedó descolgado y costó redirigirlo hasta el corral. En esta carrera un joven de 22 años fue trasladado al Hospital García Orcoyen por un posible traumatismo a la altura de la plaza de Santiago.
El encierro fue mucho más breve, ya que la manada llegó a la plaza en menos de 10 minutos y en este caso no se registraron atenciones por los efectivos de la DYA. El programa de ayer culminó con la actuación de los danzaris de Ibai Ega en el XX Día del Baile de la Era.
La comparsa visitó el mural que decora su calle
La primera parada de la comparsa nada más salir ayer fue en la calle que lleva su nombre, la calle Gigantes y Cabezudos, que une El Puy con Navarrería. Allí luce desde el pasado mes de febrero el cartel que la señaliza tras colocarse la placa tras años desaparecida. Y las últimas semanas, la artista local Garbiñe Basarte se ha dedicado a decorar una de las paredes con un mural en el que aparecen representadas las figuras de la comparsa. Tras bailar una pieza frente al mural, la comparsa se fotografió con la artista, quien aseguró que a sus integrantes les había gustado el resultado. “Les comenté cuál era mi idea antes de empezar. Ahora estoy pensando si meter tal vez a los gaiteros, creo que lo terminaré en dos semanas. Reconozco que tenía dudas por si no gustaba pero, de momento, parece que sí”.
