Reordenación
El refugio felino, los belenistas y los comerciantes dejarán Canasa
La demolición de las viejas naves hace necesario buscar alternativas a los colectivos a los que el Ayuntamiento tiene cedido su uso desde hace años


Publicado el 30/03/2022 a las 06:00
La reordenación urbanística de la UE 14, la unidad de ejecución del entorno de Rocamador donde se localiza la antigua fábrica de calzados Canasa, traerá consigo el derribo de las viejas naves industriales y, con su desaparición, la salida de los colectivos de la localidad a los que el Ayuntamiento tiene cedido su uso y para los que será necesario buscar alternativas. Hacerlo no va a resultar sencillo por las características y necesidades de espacio de estas actividades.
Egapeludos, con su refugio felino desde hace seis años. Los belenistas, que trabajan allí en los nacimientos además de guardar sus materiales. Y la Asociación de Comerciantes, que lo utiliza como almacén principalmente para los equipamientos de su Semana Medieval. También la brigada municipal de Servicios dispone de este emplazamiento complementario a la nave que tiene polígono Merkatondoa arriba, en el Área 99.
Aunque el PEAU, el Plan Especial de Actuación Urbana que definirá una unidad con capacidad para 103 viviendas, se tramita actualmente, es el momento de presentar aportaciones para ser tenidas en cuenta en el documento final. Así se trasladó el pasado 17 de marzo en una reunión informativa en la que participaron representantes de algunos de los colectivos.
SUGERENCIAS TRASLADADAS
Es el caso de la Asociación de Belenistas, que ha registrado ya sus sugerencias y necesidades para esa futura reubicación. En Canasa, además de disponer de una amplia superficie de 400 m2, cuentan con una altura de más de cuatro metros que les permite apilar los nacimientos, montajes que cada Navidad instalan tanto en la casa de cultura como en parroquias y otros escenarios de la localidad. La asociación confía en que, aunque se trata de unas dimensiones que no van ser fáciles de reproducir, siga la buena disposición mostrada a lo largo de estos años desde el Ayuntamiento. Tienen claro que, para continuar con su actividad y que la asociación no desaparezca, sí deben contar con una alternativa cuando llegue el momento de dejar atrás Canasa.
Como la protectora local Egapeludos ha relatado estos días en sus redes sociales, el refugio felino acaba de cumplir seis años allí. Recibieron las llaves en octubre de 2015, pero fue en marzo de 2016 cuando llegó la primera remesa de gatos al espacio cedido por el consistorio y acondicionado por los voluntarios de la asociación para acoger temporalmente a los animales. Como detalla, cientos y cientos de ellos han pasado desde entonces por las naves.
Entre las alternativas posibles, se apunta desde el Ayuntamiento a la construcción de una futura nave de Servicios detrás del actual edificio de la escuela taller de Merkatondoa. Una edificación que podría dar cabida, además de a la brigada municipal a los usos actuales de Canasa.