Estella

El hospital fue casa de comedias

Donde se alza el Hospital Viejo de Estella hubo en 1613 un corral de comedias gestionado por una mujer en el que se jugaba a la pelota cuya existencia sale a la luz con la investigación de Iñaki Pérez, pamplonés profesor en la Universidad de Rhode Island

A la derecha de la imagen, donde se alza hoy el edificio conocido como Hospital Viejo, existió en el siglo XVII un corral de comedias
AmpliarAmpliar
A la derecha de la imagen, donde se alza hoy el edificio conocido como Hospital Viejo, existió en el siglo XVII un corral de comedias
A la derecha de la imagen, donde se alza hoy el edificio conocido como Hospital Viejo, existió en el siglo XVII un corral de comedias

CerrarCerrar

María Puy Amo

Publicado el 27/03/2022 a las 06:00

Un corral de comedias de breve y desconocida existencia ocupó de 1613 a 1624 el solar del llamado en Estella Hospital Viejo, antes Hospital General de Nuestra Señora de Gracia. Donde hoy se alza un edificio de viviendas de alquiler social polémico protagonista de la actualidad por el gaztetxe de su planta baja, lo hizo entonces uno de los locales multiusos de la época propiedad de una mujer. Graciana Alemán, empresaria en el siglo XVII.

Su historia sale ahora a la luz de la mano de Iñaki Pérez Ibáñez, pamplonés doctor en Literatura Hispánica por la Universidad de Navarra y profesor de Literatura Española y Ciencias de la Educación en la Universidad de Rhode Island (Estados Unidos). El pasado verano, durante una estancia como investigador invitado en la Universidad de Navarra, descubrió que Estella contó con esa antigua construcción de la que no se sabía nada. Un simposio en la casa de cultura Fray Diego le brindó la ocasión de acercarse al edificio. De ese pasado no se conservan restos. “Si quedan -detalla- no tendrán un gran valor arqueológico y estarán debajo del Hospital Viejo”.

¿Cómo llegó a su existencia? Cuenta como una de sus áreas de estudio es el teatro áureo en el Reino de Navarra, principalmente del final del siglo XVI a la primera mitad del XVII. Y como su universidad americana, a través de la División de Investigación y Desarrollo Económico, le concedió una beca que le llevó al Archivo General de Navarra.

En ese contexto, encontró la referencia a una casa de comedias en Estella. Y, en torno a ella, una serie de singularidades. No tanto por una construcción que proliferaba entonces por toda España. Pero sí -explica- porque los documentos procesales demuestran que prácticamente desde el principio su gestión estuvo en manos de una mujer . También porque no se trató de un gran corral sino “de un espacio multiusos, que se utilizaba como juego de pelota, casa de comedias y juego de argolla, que era una especie de billar”.

La investigación de Iñaki Pérez lleva a una Estella cercana a los 5.000 habitantes y a costumbres de la vida local en un espacio cuyo final llegó en 1625. “Cuando -cuenta el autor- el Ayuntamiento de Estella la compró, la derribó y, sobre el solar donde se encontraba y una huerta adyacente, construyó el Hospital General bajo la admonición de Nuestra Señora de la Gracia”.

Explica que las investigaciones le llevaron a descubrir o el primer proceso en el Archivo de Navarra, donde se hablaba de la construcción del corral y se mencionaba a los principales protagonistas, Juan de Alemán y su hija Graciana. “Una vez que identifiqué a estos dos personajes, descubrí que, teniendo en cuenta que eran ciudadanos ‘normales’, es decir, que no eran aristócratas, ni pertenecían a las clases acomodadas había un número relativamente alto de procesos en los que estaban involucrados. Consulté todos los documentos en los que se les nombraba y así logré reconstruir la historia del corral y dibujar una semblanza de Graciana”.

Su estudio se divulgará en una publicación científica especializada en textos sobre el Siglo de Oro, Arte Nuevo. Revista de Estudios Áureos que edita la Universidad de Neuchatel (Suiza). “No puedo agradecer lo suficiente al personal del Archivo y del Servicio de Bibliotecas de la UNAV por la ayuda prestada esos meses”, añade.

Iñaki Pérez, este verano junto al Archivo de Navarra
AmpliarAmpliar
Iñaki Pérez, este verano junto al Archivo de NavarracEDIDA
Iñaki Pérez, este verano junto al Archivo de Navarra

CerrarCerrar

FUNCIÓN Y JUEGO DE PELOTA

Por los documentos, sabe que “Juan de Alemán compró el terreno donde construyó su casa en 1591 y, como añadido, construyó un juego de pelota”, un frontón, como los que había en otros puntos de la Navarra de la época. “Posteriormente, se dio cuenta de la posibilidad de negocio y es en 1613 cuando decide lanzarse a la aventura y construir el corral”. Señala que diferentes factores extendieron la fiebre por el teatro por toda la península y disparan a principios del siglo XVII su construcción, gestionados habitualmente por hospitales o sociedades caritativas o por el ayuntamiento. “Lo que resulta extremadamente peculiar es que en Estella la empresaria fuese una mujer, que recibió la propiedad del teatro primero como dote y después como herencia a la muerte de su marido”.

En su descripción, habla de una casa de comedias “bastante rudimentaria”, sin “el vestuario o la cazuela típicos de los corrales tradicionales” y destinada a varios usos. “Para tener todas esas utilidades, lo más probable es que en el patio se levantase un tablado móvil. Los días sin función, cuando no había una compañía de actores de paso por la ciudad, se desmontaba para emplear ese espacio como juego de pelota”.

Y se refiere a Graciana como una “figura increíblemente interesante”. En su vida, se suceden “belicosas relaciones familiares” y pleitos constantes pero a la vez -subraya- testimonios que hablan de una persona generosa, caritativa y paciente con su padre. “Nunca vamos a poder saber cuál de los dos extremos se acercaba más al a verdad, pero sí que podemos deducir de los diferentes testimonios su carácter fuerte y actitud decidida, emprendedora y valiente, que sabía leer y escribir y conocía bien el sistema judicial. En una época en la que el papel de la mujer quedaba muchas veces relegado al ámbito privado, podemos afirmar que no se apocaba ante los hombres”.

La vida americana que empezó en un intercambio

Pamplonés de 1976, Iñaki Pérez se trasladó a Estados Unidos en el 2000 para participar en un intercambio de un año entre la Universidad de Navarra y la de Carolina del Norte (Chapel Hill). Allí conoció a su mujer, americana con orígenes vascos, y se instaló en 2004 . Padre de dos hijos, Iñaki y Salvador, es profesor en la Universidad de Rhode Island, el estado más pequeño del país a medio camino entre Nueva York y Boston. Fruto de su amplia experiencia con manuscritos y ediciones tempranas ha publicado ediciones críticas de dos autos sacramentales de Calderón de la Barca, El orden de Melquisedec y La vacante general, y del memorial político quevediano Lince de Italia o zahorí español, además de una edición divulgativa de una selección de textos de Fray Diego de Estella, entre otras publicaciones.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora