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Canal Imperial

La reparación del antiguo puente de Cortes, a concurso por 315.500 €

Se pretende garantizar la conservación de esta obra sobre el Canal Imperial del siglo XVIII

Una imagen del antiguo puente de Cortes sobre el Canal Imperial de Aragón.
Una imagen del antiguo puente de Cortes sobre el Canal Imperial de Aragón.
  • DN. Cortes
Actualizada 09/08/2020 a las 06:00

El Gobierno de Navarra va a acometer la reparación del antiguo puente de Cortes sobre el Canal Imperial de Aragón, construido a finales del siglo XVIII y situado aproximadamente a un kilómetro y medio al norte de esta localidad ribera. La Institución Príncipe de Viana ha sacado a concurso estas obras por 315.500 euros y con un plazo de ejecución previsto de 5 meses. La intervención prevista incluye la realización de los trabajos necesarios para recuperar o reponer algunos aspectos deteriorados o perdidos de las fábricas del puente. El objetivo es mejorar las condiciones que puedan garantizar la conservación de esta obra hidráulica que fue levantada por la Junta creada en 1778 por Carlos III para la construcción del canal, y a cuyo frente puso a Ramón Pignatelli de Aragón y Moncayo. Y es que, como consta en el proyecto de reparación, redactado por Javier Sancho con la colaboración de Alicia Huarte, ambos técnicos de la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana, las características históricas y constructivas del puente “permiten afirmar que se trata de una construcción que forma parte del patrimonio cultural de Navarra”. “Pero no solo del de esta Comunidad foral, dado que se trata de un elemento integrado en una de las obras hidráulicas más notables de España, que se extiende por Navarra y Aragón y que lleva en servicio más de 230 años”, añade, al tiempo que recuerda que hace 25 años Príncipe de Viana planteó al Ministerio de Cultura la declaración del Bocal de Fontellas, donde comienza el canal, como Bien de Interés Cultural, como así ocurrió.


LOS TRABAJOS


Las obras previstas en el puente no variarán sus características generales. Como recoge el proyecto, “no se trata de una intervención estructural, aunque la reparación afecte a elementos constructivos que forman parte de la envolvente de la estructura, como los paramentos de ladrillo de tímpanos y estribos”. Plantea que se impida el paso de vehículos por el puente, siendo solo para el tránsito peatonal y de bicis, “como, de hecho, sucede ahora casi por completo”.


Entre los trabajos que se van a acometer está la recuperación parcial del trazado de los accesos originales a los caminos de sirga y de policía del canal y el desmontado parcial de los accesos actuales; retirada de escombro y recuperación de las rasantes originales a ambos lados de las orejas; relleno de badenes y recuperación de la rasante de las rampas de acceso; restauración de los contrafuertes de mampostería situados junto a las orejas; colocación de nuevo pavimento de adoquín de piedra; reposición de los elementos caídos o perdidos de los petriles y la limpieza y restauración de los existentes; reposición de los ladrillos degradados; reposición de guardacantones; retirada de revocos y, en parte, de rejuntados de mortero de cemento del alzado occidental; tratamiento de los líquenes o retirada de sales de la superficie de los alzados de ladrillo.

 

Propiedad de la CHE pero encomendada su conservación al Gobierno de Navarra
 

 

Como apunta el proyecto, la actual titular del antiguo puente de Cortes sobre el Canal Imperial de Aragón es la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), a quien también correspondería “en principio” su conservación. No obstante, esta conservación fue encomendada a la Diputación Foral de Navarra por la Junta del Canal Imperial de Aragón “con motivo de las obras de reforma del puente de Buñuel sobre el canal planteadas en 1934 y que Navarra ejecutó en 1935”. Unas obras que, como se añade en el proyecto, “fueron subvencionadas por la Junta del Canal Imperial de Aragón con la cantidad de 5.000 pesetas con la condición de que la Diputación se hiciera cargo en lo sucesivo de la conservación del puente de Cortes”. Esta condición fue aceptada por la Diputación “por lo que entendemos que la conservación depende en la actualidad del Gobierno de Navarra”, indica.


Otra de las curiosidades de este puente construido con ladrillo y pretiles de piedra, que tiene la condición de Bien de Relevancia Local y cuya superficie es de aproximadamente 198 metros cuadrados sin contar las rampas de acceso, de unos 770 metros cuadrados, es que se libró de su derribo “de chiripa”, como consta en el proyecto.


ELUDIR EL DERRIBO


Y es que, en 1975, Navarra proyectó una variante para la carretera NA-5200 y la construcción de un nuevo puente sobre el canal, que entró en servicio en 1977. Unas obras que, como indica el proyecto, fueron “una fortuna” para el antiguo puente y para la conservación del patrimonio histórico. Por un lado porque para solucionar el paso de la carretera sobre el canal conforme a los requisitos del tráfico moderno, “muy distintos en 1960 de los propios de finales del siglo XVII”, no se optó por adatar el puente antiguo a dichos requisitos “que lo hubieran transformado irremediablemente”.


El proyecto refleja una segunda razón para “alegrarse”, ya que el antiguo puente tenía que haberse derribado una vez finalizada la construcción del nuevo. “Parece sorprendente, pero es así”, indica, ya que el pliego de condiciones para la construcción establecido en 1975 por el Canal Imperial de Aragón-Dirección General de Obras Hidráulicas, en respuesta a la solicitud de la Diputación Foral de Navarra, decía que esta “queda obligada a demoler a sus expensas el actual puente sobre el canal”.


Sin embargo, el entonces jefe del Departamento del Bocal dirigió en 1977 un oficio al ingeniero director del canal en el que manifestaba que “el puente de Cortes, en perfecto estado de conservación, era del tiempo de la fundación del canal por Pignatelli y proponía la conveniencia de conservarlo por su valor histórico-artístico”.


Una petición que, junto a otras consideraciones, no debieron llegar a conocimiento del ingeniero jefe de la División de Construcción de la Dirección de Caminos de la Diputación Foral, ya que en 1978 redactó un oficio en el que, dado que las obras estaban finalizadas, solicitaba a la Diputación Foral autorización para confeccionar el proyecto correspondiente a la demolición del antiguo puente.


Como se indica en el proyecto, este oficio está firmado solo por el ingeniero jefe -sin firma del ingeniero director de Caminos, que era Florentino Istúriz-, y en su parte superior aparece una anotación a mano en la que se puede leer: “Don Florentino decide dejar sin trámite este informe hasta tanto no sea solicitado por los del Canal Imperial de Aragón”. “Hasta hoy. De chiripa”, refleja el proyecto en referencia a que se salvó el antiguo puente. “Esto pone de manifiesto que los puentes de interés histórico no son ajenos a los problemas y peligros generales que acechan a cualquier construcción de valor histórico”, expone.


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