La Pasión viviente de Andosilla abre un paréntesis
La representación del Via Crucis viviente de Andosilla iba a celebrar este año su 30 aniversario pero la pandemia ha hecho imposible una cita que cada Viernes Santo congregaba a más de 2.000 visitantes en la localidad de Tierra Estella


Actualizado el 09/04/2020 a las 06:00
Hace tres décadas, en 1990, un grupo de jóvenes andolenses impulsado por el entonces párroco Javier Leoz representó la Pasión y muerte de Jesús por las calles del casco viejo de Andosilla. Para mantener viva la iniciativa, los promotores crearon el grupo Marcha Joven. Desde entonces, el Via Crucis viviente de Andosilla se ha convertido en un referente de la Semana Santa de Tierra Estella. Cada Viernes Santo, más de 2.000 personas acudían a la localidad para vivir junto con los vecinos y al centenar de participantes las 14 estaciones que narran los últimos momentos de la vida de Cristo, desde la plaza del Corro-junto a la basílica de la Virgen de la Cerca, donde tiene lugar el Juicio de Pilatos- hasta la plaza de Lope del Val, convertida en el Gólgota y escenario de la Crucifixión.
Este año, la pandemia originada por el Covid-19 hace imposible la trigésima edición del viacrucis. Marcha Joven ha optado por hacer un paréntesis, por dejar en blanco 2020 sin ningún tipo de acto sustituto y retomar las representación de la Pasión el año próximo, cuando celebrarán el 30 aniversario. El Viernes Santo se emitirá un vídeo por redes sociales dirigido a los vecinos. Está realizado por tres de sus colaboradores y miembros de la junta de Marcha Joven: Leticia Itarte San Martín, Laura Osés Martínez y Álvaro Serrano Ferrer. La grabación recogerá los saludos de cada uno de los personajes emplazando a los andolenses al viacrucis de 2021.
PILATOS: "ERA UN AÑO MUY ESPECIAL PARA TODOS"
Carlos Fuertes Goñi, de 58 años, interpreta el personaje de Pilatos desde hace 30 años. Es uno de los jóvenes que dieron vida a la iniciativa impulsada por Javier Leoz y uno de los creadores de Marcha Joven. “Este año era el del treinta aniversario. Era una edición muy especial para todos nosotros. Llevábamos desde octubre con los preparativos”, asegura. El grupo organizador estaba preparando una exposición, en el antiguo cine de los bajos de la basílica con vídeos de las diferentes ediciones. “Habíamos digitalizado los VHS de los primeros años y estábamos adaptando y remodelando el local”. Pero Carlos Fuertes apunta que las noticias que empezaron a llegar, primero desde Wuhan, en China, y después de Lombardía, en Italia, fueron anunciando la suspensión del acto. Una decisión que se hizo pública el 19 de marzo. “Lo estamos viviendo con mucha tristeza. Pero no estaba en nuestra mano. Es una decisión tomada por las circunstancias, por una pandemia”.
Fuertes añade que cada uno de los integrantes de la representación vivirá el Viernes Santo en su casa, con sus creencias y con mucha añoranza. “No queremos contabilizar este año como uno más. No hemos organizado ningún acto sustituto del Via Crucis. Se optó por grabar un vídeo de saludo pero solo es eso. Un saludo y la promesa de vernos el año próximo. El 2020 es un paréntesis en la historia de la Pasión. Volveremos con ilusión renovada”, dice.
JESUCRISTO: "NOS HA LLENADO DE TRISTEZA"
Imanol Moreno Amatrian tiene 29 años y encarna desde hace cuatro a Jesucristo en la Pasión viviente de Andosilla. No ha sido su primer personaje en la representación. Antes dio vida a uno de los ladrones y también al hacedor de cruces. En realidad, explica, participa en la Pasión desde que hizo la Primera Comunión. “Nací cuando ya se representaba el Via Crucis. De pequeño mis amigos y yo jugábamos a representarlo por las mismas calles que tiene lugar la Pasión. No poder celebrarlo nos ha llenado a todos de tristeza. Es un palo. Es algo muy raro porque lo he vivido siempre”.
Imanol Resano también forma parte de la junta de Marcha Joven, el grupo organizador. “Hemos seguido todos las noticias sobre la pandemia con mucha atención y no hubo más remedio que parar todos los preparativos. Queremos que sea un paréntesis, que este año no cuente en el cómputo del Via Crucis”. Trabajador en la planta de General Mills de San Adrián, Resano destaca entre los momentos más especiales de la celebración la oración inicial que reúne a los personajes momentos antes de las 10 de la mañana. “Es un momento muy especial”, recuerda.
MARÍA: "NO FALTARÁN MOMENTOS DE RECUERDO"
Maite Resano Jimeno encarna el papel de María, la madre de Jesús, desde 2016. Ya lo representó en 2003, un papel que tuvo que abandonar cuando se quedó embarazada del primero de sus tres hijos. Es agricultora. Para ella, el Via Crucis se traduce en una multitud de emociones. “Nervios, sufrimiento, esperanza, compasión y entrega. Porque nos abre una puerta al silencio y a la reflexión. Valores que nos hace falta mantener”, argumenta. Sobre el significado de dar vida a María, reconoce que se trata de una vivencia incomparable. “He tenido la suerte de contar con compañeros que me lo han puesto fácil, tenemos buen feeling y eso ayuda mucho”, explica sobre el grupo que hace posible la Pasión Viviente. Pese a reconocer que va a ser un Viernes Santo diferente para todos, Maite Resano reconoce que no faltarán momentos de recuerdo, silencio y reflexión. “Lo haremos desde la intimidad de cada uno de nosotros”, añade.
BUEN LADRÓN: "EL AÑO QUE VIENE VOLVEREMOS"
Con 18 años, Pablo Sarasa Blanco es uno de los integrantes más jóvenes de la Pasión. Es un claro representante de la continuidad de una tradición que ha arraigado entre la población de Andosilla y que se ha convertido en una cita fija de la Semana Santa. Pablo Sarasa es estudiante del ciclo superior de Mercatrónica Industrial en Logroño y, como muchos estudiantes, se ha visto obligado a seguir las clases, incluidas alguna práctica, a través de internet en una cuarentena que califica como de bastante dura. “Llega a ser un poco agobiante”, reconoce”, este joven. Sobre su participación en la Pasión, el joven recuerda que la primera vez que colaboró fue como quinto. El año pasado, interpretó al hacedor de cruces y este año iba a encarnar al buen ladrón.
“Siempre me ha gustado participar en todas las actividades que celebran en Andosilla. Sumarme al Via Crucis es todo un orgullo porque es una tradición nuestra. Pero, volveremos el año próximo”, promete.