Colegio Oficial de Podólogos de Navarra
Luis Ángel Arigita Muro: “Es imposible garantizar que los pacientes no se contagien”
Luis Ángel Arigita es el presidente de los podólogos de Navarra, un colectivo integrado por 75 profesionales que plantea el cierre de centros y consultas a cambio de mantener guardias telefónicas


Actualizado el 02/04/2020 a las 06:00
El podólogo adrianés Luis Ángel Arigita Muro es el presidente del Colegio de Podólogos de Navarra, miembro del Consejo Nacional de Podólogos y del Consejo Navarro de Salud. Asegura que la Comunidad foral está haciendo las cosas bien en la pandemia del coronavirus, pero pide el cierre de consultas y gabinetes al tiempo que reclama más seguridad para un colectivo formado por 75 profesionales que en estos momentos carece de medidas para enfrentarse a posibles contagios. La petición, compartida por fisioterapeutas, odontólogos, ópticas, centros de terapia ocupacional y consultas de nutrición y dietética de toda España, se ha presentado de forma conjunta al Gobierno de Pedro Sánchez.
¿Por qué están obligados a mantener abiertos sus centros?
Los podólogos, al igual que odontólogos o fisioterapeutas, constituimos diferentes ramas de la sanidad, un sector estratégico. Pero nuestra actividad es de índole estrictamente privada. Es decir, no estamos en la primera línea de la lucha contra la epidemia, como es el caso de médicos y enfermeros, pero sí tenemos que permanecer abiertos para atender a pacientes que en determinados casos puedan necesitar una atención urgente. De lo que se trata es de evitar, siempre que se puede, que el paciente acuda al centro de salud.
¿A qué tipo de pacientes tratan durante estos días?
Fundamentalmente son pacientes que nos deriva el médico del centro de salud. La semana pasada tuve un solo caso de este tipo y no atendí a ningún otro paciente. También puede ser que el paciente me llame por teléfono para decirme que, si no le puedo atender, irá al centro de salud para que le curen allí. Presentan patologías como las que se producen por uñas encarnadas o infecciones con dolor incipiente, que impiden caminar al paciente. El objetivo es descargar las urgencias de los centros de salud de personas que, por lo general, tienen una edad avanzada y que en estos momentos presentan un alto riesgo de contagio.
¿Qué protocolo siguen durante el periodo de alarma?
El paciente nos llama por teléfono y se le realiza una anamnesis, una serie de preguntas para determinar el diagnóstico y ver si , efectivamente, se trata de una urgencia. En caso de que lo sea, se le cita en el centro o, si no tiene movilidad, se acude a su domicilio. Es más seguro en la consulta porque nos da tiempo a esterilizar todo el gabinete antes y después, sobre todo porque contamos con medios de seguridad muy limitados con los que resulta imposible garantizar que los pacientes no se contagien.
¿Cuáles son las carencias de su gremio en estos momentos?
Hace tres semanas, desde el Ministerio de Sanidad se nos solicitó a los podólogos todo el material que pudiésemos entregar. En mi caso doné la mitad del material, guantes y mascarillas, que tenía en la clínica. De hecho, el Colegio de Podólogos Navarra realizó , a nivel interno y de redes una campaña muy potente para que todos los colegiados donásemos parte del material del que disponíamos. Hicimos una lista que fue al servicio de aprovisionamiento que, a su vez, la derivó al director médico de la Zona Básica de San Adrián, Ángel Sanjurjo, que eligió lo que les hacía falta.
¿Qué es lo que piden desde el Colegio de Podólogos de Navarra?
Que nos concedan el cierre, que es lo que estamos solicitando colectivos como odontólogos o fisioterapeutas. Pedimos cerrar por el riesgo de contagiar a nuestros pacientes y por la escasez de material, de EPIs, lo que puede hacer que nos contagiemos nosotros. Tenemos uno o dos pacientes a la semana, como mucho, y continuamos pagando hipotecas, alquileres y cuotas de la Seguridad Social. Al no cerrar las instalaciones no tenemos ningún tipo de ayudas. Somos conscientes de que tenemos que estar activos, pero, por lo menos , que nos echen una mano. Como contrapartida, nos comprometemos a ofrecer una guardia telefónica permanente.
Desde su punto de vista ¿se han tomado las medidas suficientes para hacer frente a la pandemia?
En la última reunión del Consejo Navarro de Salud a la que acudí todos los asistentes, de manera unánime, consideramos que eran las más oportunas. Y ahí están los resultados. Navarra es una de las comunidades que mejor ha sabido gestionar la epidemia a nivel sanitario. Con su complicación, por supuesto porque se podrían haber tomado más medidas a nivel organizativo. Pero no hay que olvidar que estamos rodeados de dos de las comunidades más afectadas, La Rioja y País Vasco. Si había una comunidad que lo tenía mal de verdad, éramos nosotros.