San Blas bendice en Lodosa mascotas, roscos y muñecos
El aguanieve y el frío dieron una tregua para que la procesión saliese de la iglesia y recorriese parte del casco urbano


Actualizado el 04/02/2019 a las 06:00
San Blas, santo protector de los males de garganta, extendió este domingo su protección en Lodosa a las mascotas, roscos y a los muñecos que los más pequeños acercaron a la parroquia de San Miguel. A las 12 de la mañana, el sacerdote Íñigo Ugalde salió a la plaza de La Cruz para cumplir con una tradición centenaria, que antaño se extendía a los animales de labranza, y que se enmarca en las fiestas de invierno, iniciadas el viernes en la localidad de Tierra Estella. El aguanieve y el frío, que amenazaron con impedir la celebración, dieron, no obstante, una tregua al acto central de la jornada festiva que se había iniciado a las 7.30 horas con la salida de los auroros por las calles y plazas de Lodosa.
Casi a la carrera se acercaron a la iglesia Jimena Cordales Martínez, de 6 años, junto con Alba Membrillo Olivares, de 11 años, e Iranzu Martínez, de 10 años. “Venimos todos los años para que nos bendiga los roscos”. Muy cerca estaba Inma Baigorri Duque, que acudió con su mascota Nina, un chiguagua de siete años. Entre los lodosanos que cumplieron con la tradición se encontraba Jonás Romero que fue con su familia y con su mascota Ricky, un border collie de dos años.
Unos veinte minutos después, los fieles sacaron de la parroquia la talla de San Blas, adornada con roscas y roscos de distinto tamaño. Bajo las andas se encontraban el auroro Antonio Chamorro Quesada, fiel a la cita junto con otros tres lodosanos habituales en la procesión, Jesús Salvatierra, Jesús Aguirre Antón y Miguel Garraza. Delante, Isabel Cancedo llevó la bandera de la extinta cofradía, dirigiendo la procesión que recorrió las calles Ancha y Mayor para volver a la iglesia.