Visita a Navarra

Un paseo por un escenario muy real

La princesa Leonor, junto a los Reyes, pudo conocer alguna de las estancias más emblemáticas del Palacio Real que mandó levantar en Olite Carlos III

La reina Letizia y la princesa Leonor, en el Palacio Real de Olite.
Fotos del segundo día de la visita de los Reyes y de la princesa Leonor a Navarra, este sábado en Tudela.IRATI AIZPURUA

Sonsoles Echavarren

Publicado el 28/09/2025 a las 05:00

Con una mezcla de nervios, ilusión y orgullo. Así recibieron este sábado los vecinos de Olite a los reyes Felipe y Letizia y a la princesa Leonor. Desde las ocho de la mañana y a siete grados, los más madrugadores, bien abrigados, ya se congregaban detrás de las vallas de seguridad para poder saludar a la familia real casi al completo. Alrededor de las diez, se sumaron los escolares de 4º de Primaria (8-9 años) del colegio público Príncipe de Viana de la localidad, con sus profesores. La temperatura ya iba subiendo y a las doce del mediodía, a quince grados, fueron los primeros en brindar una calurosa bienvenida a sus majestades. Departieron con ellos y les entregaron unos regalos relacionados con el Príncipe de Viana, nombre de su colegio, y título que creó el rey Carlos III el Noble para su nieto.

Tras conversar con los pequeños y sacarse varias fotografías con ellos, los Reyes y la Princesa se acercaron a la multitud congregada en la plaza de Carlos III, a quienes saludaron de forma muy cercana y con quienes también se fotografiaron. Leonor firmó autógrafos a todos los que se los pidieron y se mostró muy cariñosa los niños que estaban en primera filas y con un grupo de personas que, en silla de ruedas, esperaban su llegada.

Así, entre vivas a los Reyes, a la Princesa, a Navarra y España, entraron al Palacio Real. Por los mismos pasillos en los que un día caminó la reina Leonor de Trastámara, esposa de Carlos III, lo hizo ayer la princesa Leonor. En su primera visita a la Comunidad foral, pudo conocer algunas dependencias del que hoy es el monumento más visitado de Navarra. La apretada agenda impidió mostrarles el palacio en su totalidad pero sí que recorrieron algunos de los lugares más emblemáticos. Fue el profesor e historiador Javier Martínez de Aguerri, experto conocedor de la historia del Palacio Real, el encargado de guiar una visita que siguió el recorrido habitual a las que se suelen desarrollar para los grupos que lo visitan. Discurrió por la Sala de Excavaciones, la Cámara de la Reina, la Cámara del Rey, la Galería del Rey y el Jardín de la Reina para subir después a la Torre de los Cuatro Vientos y a la de la Atalaya.

Los Reyes y la Princesa vieron en la Sala de Exposiciones los planos diseñados para la restauración del palacio tras el incendio de 1813. Durante el recorrido, Leonor de Borbón pidió ver la nevera, el conocido como ‘huevo’, que se ubica en la parte trasera del palacio, hasta donde se la guió. La falta de tiempo impidió subir a la Torre del Homenaje pero las dos que visitaron les regalaron “unas preciosas vistas en un día maravilloso y despejado”.

Los Reyes se tomaron una instantánea en el mismo punto, la Torre de los Cuatro Vientos, que se fotografiaron en su anterior visita, con motivo de su boda en 2004. Una imagen que repitieron dos décadas después con su primogénita. El Rey se interesó por la reciente experiencia de realidad virtual implantada y llegó a probarse las gafas. Fue una visita corta pero que permitió a la heredera de la Corona conocer por fin el Palacio Real de Olite. “No me extraña que sea el monumento más visitado de Navarra”, comentó la Reina antes de marcharse.

VERLES 'DE CERCA'

En primer fila y tras la valla contaba su experiencia, un grupo de mujeres que no se conocían pero que, tras la espera parecían “amigas de toda la vida”. Guadalupe Miral Equioiz, de Huarte y vecina de Olite, aseguró que tanto a los Reyes como la Princesa “se les siente muy próximos”. “No podían dejar de venir a Olite a conocer el palacio que ordenó construir su antepasado el rey Carlos III con los mejores constructores del momento”, contaba Miral. A su lado y desde Pitillas, se congregaban las amigas Marisa Jiménez Barea y María Jesús Ruiz García. “Les hemos dado las gracias por venir y les hemos dicho que les necesitamos. Navarra es España”, insistían. En el mismo grupo, la olitense Ana Rosa Aramendía Los Arcos, de 70 años, se mostraba feliz de haber podido estrechar la mano a la Reina. “Le he dicho que estaba encantada de conocerla y que para nosotros es un honor que hayan venido a visitarnos hasta Olite”, explicaba esta vecina, que también tuvo unas palabras de alabanza para la Princesa. “Leonor sonríe de oreja a oreja. Le hemos asegurado que confiamos en ella”.

Unos metros a la izquierda, se congregaban otras vecinas más jóvenes. Como Marta Ruiz Goicoechea, de 41 años, que se tomó un selfie con la Reina y otro con la Princesa, y que estaba acompañada por su hijas Lola (8 años) y Candela (5). Su amiga África Briones Segarra, de 45, aplaudía con sus hijas Zoe (8 años) y África (5). “Las mayores han recibido a la familia real con su clase del colegio y dicen que no se van a lavar las manos de lo emocionadas que están”, coincidían sus madres. A su lado, Mateo Nuin Suescun, de 11 años, acompañado de su madre, Ana Belén, mostraba orgulloso el autógrafo que le había firmado la princesa Leonor.

UNA PULSERA DE LA VIRGEN DE UJUÉ

Pilar Sánchez Ongay, nacida en Beire hace 66 años y vecina de Olite, explicaba que la de ayer era la segunda ocasión en que saludaba a los Reyes. Hace veinte años, con motivo de su viaje de novios y siendo ella concejala del Ayuntamiento de Olite, les conoció. “Son muy cercanos. Te hablan con mucho cariño”, explicaba que le había regalado a Leonor de Borbón una pulsera con la imagen de la Virgen de Ujué. “¡Para que te proteja siempre!, le he dicho y le ha hecho ilusión”.

José Antonio Echeverría Eraso, también de Olite, no dudó en recibir a Leonor de Borbón en su primera visita a Olite. Aunque inicialmente habló con la Reina, que se interesó por su estado de salud. “Le he dicho que tengo una arritmia y problemas en los pulmones y la cadera pero que no me pueden operar por las arritmias. Me ha escuchado atenta y me ha dado mucho ánimos”.

Desde uno de los balcones que dan a la plaza, engalonados con banderas de Navarra, aplaudía María Jesús Azcárate Azcárate, de 77 años. “Estoy muy emocionada y me siento una privilegiada por haber podido saludar a los reyes desde el balcón de mi casa”. Insistía en la actitud cercana que habían mostrado sus majestades con todos los vecinos. “Han llegado mucho a la gente del pueblo porque son muy acogedores”.

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