Tafalla despide sus fiestas con el 'Adiós con el corazón'
Rodeados de cariño, los gigantes se despidieron con una despedida cantada


Publicado el 21/08/2025 a las 05:00
La cita era a la una del mediodía y desde un rato antes decenas de personas esperaban ya en la plaza de Navarra. No era el calor sofocante del fin de semana, pero cuando el viento cesaba, los veinticinco grados que marcaba el mercurio hicieron que los huecos en la sombra fueran los más codiciados. Ander Vargas Pinta, de 7 años, llegó pronto con su abuela. “El año pasado lo vi desde el quiosco y este año queríamos repetir”, decía sin quitar la vista de los portales donde esperaban las seis figuras. Tras un recorrido que había comenzado como todos los días a las diez y media de la mañana, los más grandes de Tafalla enfilaron la plaza de Navarra desde los portales a la una menos cuarto.
Y allí esperaron hasta que, puntuales, poco antes de la una y cinco, los seis gigantes se presentaron en el centro de la plaza. Había llegado uno de los momentos más bonitos de las fiestas pero, a la vez, triste ya que era el de la despedida. Una despedida este año diferente, cantada, con los integrantes del Tafalla Kantuz que, con motivo del día del euskera, habían estado recorriendo las calles por la mañana. “Todos los años interactuamos con ellos, solemos hacer algún baile cerca de la placeta y la posibilidad de compartir despedida se había planteado. Ya este año decidimos materializarlo”, explicaba Daniel González, presidente de la comparsa.
Ambas formaciones interpretaron juntas un repertorio que comenzó con ‘Agur Zuberoa’, ‘La Pilindros’, ‘Ereta Zurekin Batera’, ‘Polonesa’, ‘Asken Dantza’, y ‘Agur Jaunak’. Además del ya típico este día ‘Adiós con el corazón’, momento en que todos los cabezudos se asomaron al balcón del ayuntamiento para despedirse de los niños y niñas en la plaza congregados.
Antes se habían despedido también de los gigantes. Tras las cinco primeras piezas, las figuras del Rey, la Reina, el Chino, la China, el Negro y la Negra se desvanecieron, desaparecieron. Los integrantes de la comparsa las tumbaron para que los más pequeños pudieran decirles adiós con caricias y besos. Fue el momento también en el que algún pequeño les entregó el chupete.
El calor comenzaba a apretar entre los miembros de la comparsa pero todavía faltaba algo que a nadie se le escapaba. “Los balones, los balones”, gritaban los niños desde la plaza. Entonces, cabezudos y zaldikos iniciaron una lluvia de pelotas. Ahora sí se acercaba el adiós definitivo.
Pero no será por mucho tiempo, más bien un hasta luego. Este próximo domingo, la comparsa de gigantes viajará a Cascante a la concentración de comparsas centenarias y tienen otra salida prevista a Mendillorri. En la ciudad del Cidacos volverán a salir el 4 de octubre, cuando Tafalla conmemore la concesión del título de ciudad, una celebración que se recuperó el pasado año. “Han sido unas fiestas muy intensas, con mucho calor los primeros días, pero el balance global lo califico como muy positivo”, concluyó González.