Ocho décadas y tres generaciones en Nagusia de Tafalla
El negocio que hace ochenta años abrieron Josefina Petrina y Juan Martínez sigue escribiendo su historia en el mismo punto de la calle Mayor donde comenzó su actividad


Publicado el 30/06/2025 a las 05:00
Tras el mostrador de Nagusia atiende hoy Saioa González Martínez. Ella es la tercera generación de este negocio familiar que acumula cerca de ochenta años de historia. “La fecha exacta de apertura no la sé pero sí que son ochenta años más o menos los que han pasado desde que mis abuelos abrieron Nagusia”, rememora. Josefina Petrina y Juan Martínez, a quien todos conocían como ‘Manolete’, fueron los impulsores de esta tienda ubicada en la calle Mayor, emplazamiento del que no se ha movido en todo este tiempo. Juan era carbonero pero junto a su mujer abrió Nagusia, una tienda en la que contaban con una parte dedicada a la mercería y otra a la droguería.
Con el tiempo, al matrimonio le cogieron el relevo sus hijas Mª Jose y Paquita Martínez Petrina. Comenzaron entonces a traer también ropa de niños. “Eran marcas muy buenas, funcionaba muy bien”, recuerda Mª Jose Martínez, madre de Saioa, y que actualmente está con una jubilación ‘activa’ por lo que todavía es habitual verla en algunos momentos por la tienda. “A causa de una enfermedad, mi hermana tuvo que dejar de trabajar”, lamenta. Al jubilarse el matrimonio fundador, las hijas continuaron con el negocio pero lo hicieron centrándose sobre todo en la parte de la mercería .
La tercera generación entró al negocio en 2013 de la mano de Saioa, siguiendo con la actividad que llevaban su madre y su tía. Saioa González Martínez, tiene 42 años y se formó como psicóloga, profesión que estuvo ejerciendo durante un tiempo y compaginando mientras ayudaba en la tienda. Finalmente, la dedicación que exigía el negocio le animó a centrarse en él. “Y no me arrepiento”, asegura.
Además de mercería, en temporada estival la tienda se llena de bañadores y bikinis y también son habituales otras prendas como los pijamas. “Ropa de bebé seguimos trayendo algo”, añade. Pese a las circunstancias, en la mayoría de las veces poco amables, que acompañan al pequeño comercio desde Nagusia no dudan al calificar como “satisfactorio” el día a día en la tienda. Echan en falta, dicen, algo más de ayuda institucional. “Muchas veces tanto papeleo y tanto impuesto y pago ahoga”, opinan.
No obstante, se muestran “tremendamente agradecidas” a la que definen como una “clientela fiel” de Tafalla pero también de muchos otros pueblos de alrededor. Muchos de estos clientes son, remarcan, de toda la vida, algunos hijos de quienes ya compraban en la tienda desde hace muchos años. “Y eso es lo bonito porque además significa que si vuelven después de tanto tiempo es porque están contentos. El trato cercano y la atención personalizada son los dos valores que sostienen un pequeño comercio como es el nuestro. Seguimos apostando por ellos y en ellos creemos que está parte del secreto de seguir tantos años con la actividad”, reflexiona.
Poder seguir con la actividad después de casi ochenta años, asiente, no es fácil pero también supone una motivación para seguir trabajando con la misma esencia pero adaptándose a los nuevos tiempos. Es por eso que las redes sociales, indica, han pasado a formar parte del día a día. A través de Facebook e Instagram, buscan desde Nagusia llegar a una posible nueva clientela más joven y también facilitar la atención a la ya habitual. Continúa así Nagusia escribiendo su historia en la calle Mayor de Tafalla. ¿Habrá una cuarta generación? “Mi hija todavía tiene 10 años, le gusta estar en la tienda pero todo se verá. De momento yo tengo cuerda para rato y espero llegar a la jubilación tras el mostrador”, concluyó Saioa.