'Joselillo' y el toro Jaramillo salvaron la tarde del naufragio
Farragosa primera corrida de la Feria del Toro de fiestas Tafalla


Publicado el 16/08/2017 a las 10:42
En Tafalla algunos aficionados sueñan con parecerse a las plazas toristas francesas. Las marcas señaladas para el tercio de varas, el número de puyazos mínimo para cada lidia. Incluso ayer el mayoral y conocedor de la ganadería era francés.
Pero la plaza de Tafalla sólo se parece a ella misma, que no está nada mal y los toros terminan lidiándose conforme a sus propias condiciones, tamizadas por las múltiples querencias que generan en su manejo los desembarques, encierrillos y encierros.
Ganado
Seis toros de la ganadería del Excmo. Sr. Marqués de Albaserrada, bien presentados, de caras amplias y fuertes pechos. Recibieron doce puyazos. Discretos en la muleta, apenas humillaron y fueron poco codiciosos. Pitado el tercero en el arrastre y ovacionado el quinto.
Toreros
Serafín Marín: ovación con saludos y silencio tras aviso. ’Joselillo’: ovación con saludos y vuelta al ruedo tras aviso. José Arcila: silencio y silencio.
PRESIDENCIA
A cargo de Juan Andrés Ramírez Erro, asesorado por el veterinario Andrés Pemán Calvo y por Andrés Baztán en la faceta artística. Pasaron desapercibidos en el ejercicio de sus funciones, advirtiendo por carteles colocados en el callejón y por un mensaje locutado por megafonía, que no se cambiaría el tercio sin haber recibido dos puyazos cada uno de los toros en sus respectivas lidias .
Incidencias
Casi dos tercios de plaza en tarde soleada, fresca y azotada por un fuerte viento que dificultó la lidia de todos los toros. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo del matador Iván Fandiño, triunfador de la Feria de Tafalla en el año 2016.
Del paseíllo al final de la merienda, el festejo transcurrió veloz. Los toros se llamaban andana, lo hacían todo con la cara alta y los lidiadores iban a la guerra con las armas oxidadas. Los combates no se saldaban ni a los puntos y las estocadas y bajonazos se sucedían a toda velocidad. Difícil quedarse con algo de lo realizado por Serafín Marín, pues todo en su lidia fue muy rápido.
El festejo llegó con tal velocidad al quinto toro que parecía que el Día de la Asunción se iba por el sumidero. Mucho ¡Huy! ¡Ay! y ningún ¡bieeen! Pero salió un quinto que pese a mansear se movía con suficiente rasmia como para llevar la emoción a los tendidos.
Apretó fuerte hacia tablas en un primer puyazo y se fue de naja en el segundo, para recibir un buen par de banderillas de Manolo Linejo en el siguiente tercio. Joselillo brindó al público y comenzó la fiesta.
Los muletazos, derechazos, molinetes y pases de pecho se sucedían a toda vela. El toro de Gerena, de nombre Jaramillo, se movía rápido y galopaba por toda la plaza. Joselillo, que nunca ha estado llamado por el temple, conectó rápido con los tendidos y la banda de música se unió rápido a la faena. Como hasta ese momento no se había visto nada, lo que sucedía en el ruedo parecía excepcional. Y el matador de Valladolid, en su cuarto toro lidiado de luces esta temporada, lo dio todo. Se atascó con la espada, escuchó un aviso y terminó dando una vuelta al ruedo.
Quedaba un sexto toro en chiqueros cuyo rendimiento quedó inédito. Juan Manuel Sangüesa, el picador, se llevó una fuerte bronca por propasarse en el primer puyazo. Pero si se analiza la lidia en su conjunto iba acertado: el matador que lo contrataba no supo por dónde meter mano al bicho y naufragó. José Arcila fue despedido de la plaza con los pitos que quiso ahorrarle minutos antes el picador.
