Educación
Valcarlos-Arnegi, 10 años de una peculiar escuela sin fronteras: "Aquí vamos todos a una"
La comunidad educativa celebra que el proyecto transfronterizo para unificar y potenciar ambos colegios rurales, los dos muy pequeños, uno navarro y otro francés, ha cuajado y da sus frutos

Publicado el 14/10/2026 a las 05:00
El euskera, el francés y el castellano conviven, con naturalidad, en cada aula, en cada espacio, en cada momento. En pequeños carteles llenos de dibujos y color, en mapas geográficos, en las conversaciones que surgen entre risas en pupitres y pasillos, en la mesa del comedor entre plato y plato, en la ruta del autobús o el taxi escolar… Tres idiomas que confluyen en la escuela al igual que lo han hecho, a lo largo de los tiempos, en este territorio pirenaico transfronterizo donde nunca han faltado de una u otra manera las relaciones interpersonales, ya fueran familiares o laborales. Luzaide-Valcarlos y Arnegi son dos municipios hermanos ubicados justo a un lado y otro de la muga. Pero desde hace una década, los lazos se han afianzado y acrecentado, y lo han hecho a través de los más txikis y sus familias. Cumple ahora 10 años un proyecto muy especial impulsado en común, una iniciativa pionera que apostó por integrar las pequeñas escuelas rurales de ambas localidades para potenciarlas. Para unir fuerzas y afianzar el futuro de este servicio clave para la vida en los pueblos. Un reto conseguido que la comunidad educativa celebra esta semana.
“Hoy disponemos de una escuela más abierta, culturalmente más rica y dinámica. Un centro que académicamente funciona, más grande y con más futuro”. Así lo creen Anabel Elizondo Ainciburu, de 60 años y directora del colegio público de Valcarlos; y Maite Eyherart, de 46 y directora del colegio de Arnegi. Llevan, respectivamente, 17 y 15 años en el cargo, y vivieron en primera persona la puesta en marcha de esta peculiar escuela transfronteriza. Según recuerdan, todo partió de una propuesta del área de inspección educativa francesa vinculada a un plan para reorganizar, agrupar pedagógicamente y dinamizar las escuelas rurales. El planteamiento lanzado desde la sede de Pau recibió luz verde del departamento de Educación del Gobierno de Navarra y se inició así un proceso para fraguar la integración.
Pero, ¿cómo unificar un colegio español y uno francés, a priori con diferencias importantes a nivel de calendario, curricular o idiomático? “No fue fácil. Hay muchas cosas en las que coincidimos, pero otras que hubo que reajustar. Y el profesorado tomamos parte en ello”, remarcan las docentes.
33 ALUMNOS Y ALUMNAS
Actualmente, los dos colegios mantienen sus estructuras básicas propias, y en cada uno se inscribe oficialmente su propio alumnado (el de cada país, en el suyo), pero funcionan de forma unificada bajo el nombre Arnegi-Luzaide Eskola. Los 33 alumnos y alumnas totales se agrupan en tres aulas según tramos de edad. En el edificio de la escuela de Valcarlos recibe clases el alumnado de 1º a 3º de Infantil (10 txikis) así como el de 4º a 6º de Primaria (otros 10). Por su parte, en el centro escolar de Arnegi se forma el de 1º a 3º de Primaria (13 alumnos). “Son 33 estudiantes en total y no se hacen diferencias sean de un país u otro, las clases son las mismas. Son transportados allí donde les corresponde estudiar y conviven en los 3 idiomas, euskera, francés y castellano. En muchos casos hay familias que ya los hablan todos en casa, pues hay casos de padre español y madre francesa, y viceversa”, indican las directoras. “La relación entre ambos lados ha existido siempre. Durante la dictadura se limitó mucho, pero ahora va a más”, añaden.
El centro agrupado comenzó a funcionar en el curso 2016-17, y las reuniones para organizarlo comenzaron allá por 2014. “Se valoró mucho cómo ensamblar todo. Para empezar, estaba la diferencia de que en Valcarlos se trabajaba ya en las 3 lenguas, pero en Arnegi solo en francés, así que hubo que comenzar el proceso de forma progresiva, no con todo el alumnado sino desde 1º de Infantil hacia arriba, curso por curso”.


Igualmente, y si bien la cuestión burocrática o administrativa es diferente en cada país, se adaptaron algunos aspectos y servicios para el uso conjunto del alumnado inscrito en cada centro. Por ejemplo, el comedor escolar, existente en ambos colegios (en Valcarlos depende del Gobierno y en Arnegi del Ayuntamiento), lo usa quien estudia en cada edificio, y el aula de madrugadores que solo funcionaba en Arnegi ahora es válida para todo el alumnado. En cuanto al transporte escolar, se mantiene por separado y cada Administración lleva a su alumnado a cada centro. “También se revisaron los curriculums en ambos países y se decidió englobar todo lo que recogen, pues no había grandes diferencias”.
ENCAJAR CALENDARIOS
Pero sin duda el aspecto más complejo para encajar fue el calendario escolar, muy divergente en cada país. “Una línea roja que marcó Educación del Gobierno de Navarra fue que se mantuvieran las 5 jornadas lectivas semanales. En Francia tienen clases 4 días, los miércoles no hay. Desde el lado francés se aceptó, pero dejando ese día con horario reducido. Así, nuestra jornada ordinaria es partida, en horario de 9.00 a 16.15 horas, incluyendo el parón del comedor, y los miércoles de 9.00 a 12.00 horas”.
Luego hubo que revisar el caso de las fiestas laborales, diferentes en cada país. “Se ajustan cada año. Por ejemplo, este lunes 12 de octubre era festivo en el lado español (Día de la Hispanidad), pero no así en el lado francés. Y el miércoles 11 de noviembre lo será en Francia (Día del Armisticio), pero no en Valcarlos. Cuando eso pasa, solo el alumnado del país donde no es festivo acude a clase, y lo hace en el centro de su país, mientras el resto disfruta del festivo. Esos días se trabaja distinto y no se adelanta materia”.
Igualmente, cambian en parte los días de vacaciones. A diferencia de en España, el alumnado francés disfruta de tres tramos prolongados de parón a lo largo del curso: un período a finales de octubre, otro a finales de febrero y otro a mediados de abril. “En los dos primeros, algunos días coincidimos todos de vacaciones y otros días los inscritos en Luzaide vienen al cole. En abril coincidimos en vacaciones todos, pero porque en Semana Santa los de Valcarlos solo cogen las fiestas laborales”. A su vez, todo el alumnado tiene fiesta en Navidades, aunque el día festivo 6 de enero (Reyes) el francés no tiene fiesta y el de Valcarlos sí.
Al final, se acaba cumpliendo el objetivo de cubrir 175 días lectivos para el alumnado de Valcarlos y las 864 horas regladas anualmente en Francia para el de Arnegi. “Eso sí, aquí ya el 1 de septiembre vienen todos los niños a clase, y el curso no acaba para ellos hasta el 30 de junio. Se alarga por ambos lados, pero reciben las mismas horas o días de clase que en Pamplona o en cualquier ciudad de Francia”.
El profesorado, asimismo, se ha tornado en itinerante, pues debe dar clase en ambos colegios. Son 6 docentes totales, no todos a jornada completa y muchos naturales de la zona: 2 adscritos a Arnegi y 4 a Valcarlos. “Cambian de centro según el grupo que les toque”. Son 3 kilómetros los que separan físicamente ambos colegios.
Una vez el alumnado acaba 6º de Primaria, en el caso de Valcarlos le corresponde completar la ESO en Garralda (a 27 km) y el Bachillerato en Pamplona (a 65 km). “Pero hay quien ya opta por cursar todo eso en el lado francés, en San Juan de Pie de Puerto (Saint-Jean-Pied-de-Port), que está a solo 10 km”.
UN SERVICIO CLAVE
Coinciden las directoras en que “el mayor problema de las escuelas rurales es la despoblación”. “Unir fuerzas, como en este caso, ayuda a salvar servicios. A la gente le alegra mucho escuchar a los niños en el patio o verlos de paseo cuando salimos… Pero también la escuela ayuda a mantener lazos con el pueblo, a la integración y a servir como aliciente para que los jóvenes se asienten y conformen nuevas familias”. Desde el colegio integrado se realizan asimismo actividades abiertas al público, como dos festivales al año, uno en Navidad (Valcarlos) y otro de fin de curso en junio (Arnegi).
Una década después de este proyecto de unión, creen que ha servido para “fomentar la apertura del alumnado a otras culturas e idiomas” y para un “enriquecimiento del profesorado, alimentado con distintas formas de trabajar”, pero también para “mejorar las relaciones entre las familias y los pueblos”. “Fuera del colegio coinciden en extraescolares como pelota o manualidades, en carnavales, en cumpleaños… Y las familias han hecho piña y organizan conciertos o ventas de talos para recabar dinero y apoyar salidas, como la que hicimos hace un par de años a los Juegos Paralímpicos de París con alumnado de Primaria”, destacan.
Aseguran que son precisamente estas familias quienes, ahora, más empeño han puesto en celebrar los 10 primeros años de andadura conjunta en la Arnegi-Luzaide Eskola, cita que se realizará este sábado 17 de octubre con actos oficiales y festivos en ambas localidades. Será una jornada abierta a toda la comunidad y en la que se presentará un nuevo logo para este especial colegio transfronterizo. “Aquí vamos todos a una”, sentencian.
UN COLEGIO PARTICULAR
Sede doble. Al sumar fuerzas dos centros educativos, las clases y el alumnado se dividen entre ambos. Infantil y 4º-6º de Primaria las recibe en Valcarlos, y Arnegi atiende a 1º-3º de Primaria.
Calendario anual. Para encajar festivos y vacaciones, y cumplir con los días y horas lectivas fijadas por normativa, las clases arrancan para todos el 1 de septiembre y acaban el 30 de junio.
Festivos. Cuando un día es festivo en un país, solo se dan clases en el colegio ubicado en el otro y solo acude el alumnado natural del mismo.
Vacaciones. Algunos periodos coinciden casi al completo en ambos países (Navidad) pero no otros. En el lado francés hay tres largos periodos vacacionales en octubre, febrero y abril. Así, en Valcarlos se hacen coincidir algunos días con los dos primeros, y todos en el tramo de abril (en Semana Santa en Valcarlos sólo tienen libre las fiestas laborales).
Idiomas. Se forma en euskera, francés y castellano a todo el alumnado. Como al principio en Arnegi solo se estudiaba en francés, el proceso de fusión ha sido progresivo.
Servicios. Hay comedor en ambas sedes del colegio, y aula de madrugadores para todos en Arnegi.