Celebración
El Día de las Leyres/Leires en el monasterio benedictino
Aunque ya no está en el ‘top 10’ de los nombres de niña en Navarra, Leyre/Leire sigue gozando de popularidad y fidelidad


Actualizado el 03/05/2026 a las 13:40
La Virgen de las manos grandes. Ese es el nombre que un obispo portugués que visitó hace poco el monasterio de Leyre, en Navarra, le puso a Santa María al ver la talla de la iglesia. “Este obispo decía que es hermoso ver cómo esas manos tan grandes, llenas de dones, se estiraban hacia los fieles”, contaba ayer Eduardo Oliver, monje benedictino que presidió el Día de las Leyres. Una veintena de niñas y adolescentes se acercaron a la talla para regalar a la Virgen un ramo de flores mientras cantaban 'Con flores a María'. Después, fray Eduardo les entregó a las niñas un pequeño regalo, una cinta de tela de la Virgen de Leyre.
Como ya es tradición el primer sábado de mayo, la iglesia abacial acogió la celebración del Día de las Leyres/Leires con un sencillo y familiar acto litúrgico, que estuvo presidido por Eduardo Oliver, joven monje barcelonés, que vistió una casulla azul celeste, el color de la Virgen. Le acompañó con las lecturas y cantos otro joven monje, Borja Vaillo.
Leyre Esparza Ascorbe, pamplonica de dos años, fue una de las más jóvenes en participar en la ofrenda floral. Le acompañaron sus padres, Raquel y Miguel, y su hermano Nico, de 4 años. “El monasterio de Leyre siempre ha sido una referencia para nosotros. Cuando hacemos la Javierada siempre tenemos presente a la Virgen. Somos del grupo de scouts de la parroquia de Santa Teresa de Pamplona y hemos venido a excursiones y peregrinaciones y a estar con los monjes. Poder compartir esos raticos con la Virgen siempre alegra”, explicaban los padres. Con el ramo de flores a María acompañaron una petición. Raquel está embarazada de ocho meses, así que le pidieron que todo vaya bien. “Se va a llamar Julia”, adelantan.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España hay 29.800 Leyres y 17.250 Leires. En Navarra, unas 4.500 mujeres llevan el nombre de esta advocación mariana. Guipúzcoa, Álava y Zaragoza son otras provincias donde es uno de los nombres habituales. Hasta 2019, las Leyres y Leires siempre figuraban entre los quince nombres más frecuentes en Navarra. A partir de ese año otros nombres se pusieron de moda y Leyre empezó a bajar puestos. En 2024, nacieron 22 Leyres y Leires. En las estadísticas del INE de los últimos años también figuran nombres compuestos como María Leyre, Leyre Fernanda, Leyre Naiara, Leire Yessenia o Leire Euri a (lluvia en euskera).
En su homilía, Eduardo Oliver hizo un pequeño repaso histórico del monasterio y la devoción mariana. “Esta iglesia que veis, que tiene más de mil años, fue consagrada al Salvador, es decir, nuestro Señor Jesucristo, y a la Santísima Virgen. Los monjes antiguos tenían una pequeña imagen de plata románica que veneraban aquí. Pero en el siglo XIV entraron unos ladrones, secuestraron a los monjes y les robaron todo, también la imagen”, relató a los asistentes. Los monjes no se resignaron y colocaron en el templo otra imagen, que permaneció en el monasterio hasta la desamortización de Mendizábal de 1836. Fray Eduardo recordó que los monjes benedictinos volvieron a Leyre en 1954. “Quisieron venir entonces porque era Año Mariano. No les importó que no hubiera ni agua ni luz, ni que las ventanas estuvieran rotas. En pleno invierno iban a la fuente a buscar agua”, contó.
Con la llegada de los monjes, gente de Yesa, de Liédena, de Sangüesa empezaron a poner a sus hijas Leyre y venían aquí al monasterio para venerar a la Virgen, pero no había imagen. “Entonces los monjes encargaron esta nueva imagen, de estilo románica, grande, hermosa, precisamente coronada de reina”, explicó. La actual talla es obra del artista valenciano José López Furió, muy vinculado a Navarra.
El monje benedictino recordó que la Virgen de Leyre “tiene un apellido, Madre de la providencia”. “La providencia no tiene nada que ver con la suerte o la casualidad. La providencia es el designio de Dios, el plan de Dios que gobierna el mundo”, expresó Eduardo Oliver, que animó a los padres a “confiar en la providencia” cuando se sientan agobiados por las preocupaciones. Además, fray Eduardo pidió a las Leyres que rezaran por los niños de otras partes del mundo “que tanto sufren y que no tienen ada”.
Después de este acto, las familias pudieron disfrutar todavía de unas horas de buen tiempo hasta que llegó la tormenta. La Asociación de Amigos de Leyre colabora en el Día de las Leyre. Ayer estaba su secretaria, Mayte Fortún, y el historiador Luis Javier Fortún, buen conocedor del monasterio.