Obituario
Fallece Consuelo Zabalza Garate, hija de almadiero e integrante del selecto grupo de centenarios de Burgui
Maestra en Metauten, Garísoain y Nagore, recibió en septiembre de 2023 un cuadro con la imagen del puente sobre el río Esca cuando alcanzó el siglo de existencia


Actualizado el 06/05/2025 a las 19:41
Consuelo Zabalza Garate, residente en la Casa de Misericordia, de Pamplona, y a la que en septiembre de 2023 el Ayuntamiento de Burgui y la asociación La Kukula le hicieron llegar un cuadro con la imagen del puente sobre el río Esca y una leyenda de agradecimiento por ser “memoria viva” del pueblo, falleció este martes a los 101 años de edad.
Hace dos años, cuando rebasó el umbral del siglo de existencia, abrazada por su hija Beatriz Senosiáin y su nieto Jorge Antequera, ocupó la portada de Diario de Navarra como imagen del selecto grupo de centenarios, nacidos en la localidad de Burgui.
Su “memoria viva”, reflejo de una mente despierta, retenía entonces imágenes de cuando bajaba a jugar a la plaza desde la casa Balbutxarra, en el término roncalés. Pronto recaló en Pamplona por empeño de su padre, Santiago Zabalza , de que tuviese estudios. Respondió a los deseos y enseñanzas del que fuera almadiero y luego, cuando se construyó el pantano de Yesa, transportista de la madera pero como camionero. Mayor de dos hermanas, Consuelo , a ensanchar las entendederas a menores de diferentes pueblos desde su condición de maestra. “Estuve en Arteaga, distrito de Metauten; en Garísoain, valle de Guesálaz..”. El último de su periplo, “Nagore, valle de Arce”.
Contrajo matrimonio con Augusto Senosiáin Azparren y tuvo tres hijos. Encaró la pérdida de dos de ellos con la máxima entereza y “el buen humor” como mejor antídoto ante el dolor sentido por una madre. “Quedó la chiquitica” por Beatriz Senosiáin Zabalza.
Le gustaba conversar en la Casa Misericordia y se interesaba por las novedades de cada día con la lectura del Diario de Navarra. “La literatura siempre me ha gustado mucho. Aquí (por la Casa de Misericordia) me traje muchos libros, novelas. Si quiere coger una novela, ahí la tiene en mi cuarto”. “Hace crucigramas”, apuntaba su hija. “Cuanto más difícil, mejor”, respondía. “¿Qué tiene Burgui para tanto centenario?”, recibió por pregunta. “Somos extraordinarios”.