Embalses
La obra para recrecer Yesa durará al menos 4,5 años más una vez se retome
Los trabajos se suspendieron en junio de 2023 para cambiar el proyecto. La Modificación nº 4 que se tramita espera a recibir el visto bueno del Consejo de Estado y la CHE aspira a retomar los trabajos en el embalse este año


Publicado el 14/03/2025 a las 22:41
El 20 de junio de 2023, el Ministerio para la Transición Ecológica autorizó redactar la Modificación nº 4 del proyecto de recrecimiento del embalse de Yesa, obra en marcha desde 2001 y muy cuestionada por problemas de seguridad y estabilidad. Desde ese mismo día, las obras, ejecutadas ya al 82%, entraron en periodo de suspensión temporal. Y hoy, 21 meses después, así siguen, paralizadas a la espera de que ese proyecto actualizado complete su tramitación administrativa. Una obra eterna, la de Yesa, que una vez se reactive, algo que se prevé sea este año, tendrá todavía un largo recorrido. No en vano, se apunta a un plazo de ejecución restante, vinculado a la citada cuarta modificación, de 54 meses, es decir, de 4 años y medio. La obra llegará, como mínimo, a 2029.
Como se recordará, este recrecimiento del embalse original (inaugurado en 1959) impulsado por el Gobierno de España aspira a multiplicar la actual capacidad de almacenamiento de agua procedente del Pirineo, principalmente a través del río Aragón. De 447 hm3 actuales a 1.079 elevando la cota de llenado a través de una presa más grande. El objetivo es consolidar los abastecimientos de agua en boca (en la comarca de Sangüesa y otros territorios navarros, pero también de la ciudad de Zaragoza), el riego de los cultivos vinculados a la Comunidad de Regantes de Bardenas, y también incrementar la capacidad de laminar grandes avenidas.
Pero lo cierto es que el proyecto no ha hecho sino avanzar a trompicones y generar desconfianza y alarma social, sobre todo tras el importante deslizamiento de la ladera derecha en 2013, junto a la propia presa, que obligó a desalojar y expropiar un centenar de viviendas, y a millonarias obras de estabilización.
CUARTA MODIFICACIÓN
Desde el comienzo de las obras en 2001, y ahí está la clave de gran parte del retraso constructivo, se han impulsado 4 modificaciones del proyecto original, lo que ha obligado asimismo a aprobar suspensiones temporales de los trabajos en ejecución en cada caso.
Las obras se suspendieron 12 meses entre 2002 y 2003 con la Modificación nº 1 (referente a la variante de la carretera N-240); otros 4 meses en 2004 con la Modificación nº 2 (tratamiento en taludes y márgenes del embalse); otros 48 entre 2007 y 2011 con la Modificación nº 3 (reducción de cota máxima de llenado); y, por el momento, 21 meses con la Modificación nº 4.
Esta cuarta modificación en curso, recuerda la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), entidad que lidera el proyecto constructivo y que fue quien la reclamó al Estado, que financia las obras, “se refiere fundamentalmente al aliviadero, buscando una mejora hidráulica respecto al del modificado 3”. Se reubicará para “aumentar la seguridad”. “Pero también atañe a trabajos en el estribo derecho de la ladera derecha y otras cuestiones como las relativas al paso por la zona del Camino de Santiago y trabajos a realizar en el pueblo de Sigüés como compensación o restitución territorial”, refiere la CHE.
Respecto a la tramitación administrativa, el proyecto redactado para este cuarto modificado recibió el visto bueno del Consejo de Obras Públicas “a finales de 2024”, remarca la CHE. “En estos momentos tiene que recibir la aprobación del Consejo de Estado. Y el pronunciamiento final corresponderá al Consejo de Ministros”, avanza, a la vez que confía en que se puedan retomar los trabajos “a lo largo de 2025”. “Una vez reanudados, lo previsto son 54 meses de ejecución”, afirma.
DE 5 AÑOS A MÁS DE 20
La obra inicialmente prevista, en 2001, apuntaba a 5 años de labor, acabando para 2006, y a un coste conforme a la adjudicación de 113 millones de euros. Nada se ha cumplido, y el coste también se ha disparado. En estos momentos, el presupuesto vigente de la obra de recrecimiento, refiere la CHE, es de 293.366.257,70 euros. Se ha ejecutado el 82% de la obra, lo equivalente a 242 millones.
La suspensión de los trabajos de recrecimiento de Yesa, recordaba en su momento la CHE, se realiza al amparo de la Ley de contratos del sector público y el Pliego de cláusulas administrativas generales para la contratación de obras del Estado. “Estos indican que cuando sea necesario introducir modificaciones en el proyecto de obras que rige un contrato, debe acordarse una suspensión temporal de estas hasta la culminación del expediente”, especificaban.
EN CIFRAS
293 MILLONES DE EUROS es el presupuesto vigente de la obra de recrecimiento de Yesa.
82% DE LA OBRA ya se ha ejecutado entre 2001 y 2023 (242 millones de euros invertidos).
54 MESES de ejecución se plantean aún una vez la obra en el embalse pueda retomarse.
La ministra Aagesen defiende que la obra “no está parada”
Días atrás, en la feria Smagua celebrada en Zaragoza, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, fue cuestionada por los periodistas sobre el recrecimiento de Yesa. Dijo la ministra socialista que “se realiza la cuarta modificación” y confirmó que “se espera que llegue al Consejo de Estado para permitir reiniciar las obras”. “Porque no están paradas en sí mismas, sino esperando la aprobación de esa modificación”, defendió. Aseguró que “son proyectos que han ido acumulando modificaciones porque su impacto ambiental y social es importante”. Preguntada por una fecha para ese reinicio, no se mojó.
En ese mismo ámbito, el presidente de Aragón, Jorge Azcón (PP), se había mostrado muy crítico por el retraso en las obras hidráulicas vinculadas a su tierra, en particular del recrecimiento de Yesa. “Hay proyectos de embalses y de infraestructuras hidráulicas que no llevan ni con mucho el ritmo que requerirían. Yesa lleva años paralizado sin que se apruebe una modificación extraordinariamente necesaria. Llevamos 20 años construyendo Yesa y no vemos el final del camino”, expresó.
Días atrás, la asociación Río Aragón, opuesta al recrecimiento, exigía una auditoría pública y transparente. “Un estudio honesto y riguroso del proyecto de recrecimiento llevaría, estamos seguros, a un modificado nº 4 que certificara la renuncia a su llenado, la reparación de lo dañado y un plan compensatorio de consenso”. Defendía que “la inseguridad asociada al recrecimiento de Yesa es una realidad contrastada”.
En una respuesta del Gobierno de España a finales de 2024 en el Congreso a EH Bildu, se aseguró que el recrecimiento de Yesa se ha diseñado cumpliendo la última normativa de seguridad y que “no existe ningún inconveniente que, una vez concluidas las obras, imposibilite su llenado”. Además, se recalcaba que en la nueva redacción del proyecto se han incorporado todas las recomendaciones de los estudios que se realizaron en 2019 y 2021 sobre la seguridad y, más concretamente, sobre la estabilidad de la ladera de la margen derecha de la presa.
