Sangüesa despierta con San Sebastián
La música de auroros, banda y gaiteros dio lustre desde el amanecer al día del patrón, que se completó con procesión, misa y reparto de migas
Publicado el 21/01/2025 a las 05:00
Aún no había amanecido cuando, alumbrados por un gran farol, los integrantes del grupo de auroros de Sangüesa despertaban con su música a la ciudad. No importó el madrugón, tampoco el intenso frío. Ni a los más mayores, ni a los más pequeños, que también los había. El más joven, Ander Gómez Sola, de apenas 6 años, y que cantaba de la mano de su abuelo Román Sola Ozcoidi, de 81 años y “auroro de toda la vida”. Así, cuando los relojes marcaban las 7 de la mañana del 20 de enero, arrancaba ya el día grande, la festividad del patrón San Sebastián. Sones mañaneros que, horas más tarde, se verían completados con las dianas de la banda de música y gaiteros.
Al filo del mediodía, con los termómetros más templados y el cielo encapotado, arrancaban los actos troncales del día. Llegada la corporación municipal a la parroquia de Santiago, era tiempo de procesionar junto a San Sebastián. Y previamente, de revivir el ‘momentico’ del día: la ‘Jota Vieja’ bailada por los gigantes de la ciudad al son de banda y gaiteros.
En esta aplaudida pieza, dieron vida a los cuatro gigantes Iñaki Borromeo, Jorge Miranda, Asier Alcuaz y Pedro Roldán Campillo. Este último, de 42 años, es el nuevo presidente de la Comparsa de gigantes de Sangüesa tras relevar a finales de año a Fermín San Martín Amor, ya retirado de la agrupación. “Deja una buena impronta. Un compañero muy implicado, movido y que llevaba toda la vida en la comparsa”, valoraba Roldán, que ya ejerció también como presidente años atrás. “Es un cargo que tiene que existir, pero aquí todo se decide en grupo”, aseguraba. Con 15 integrantes, la comparsa ha sumado en estas fiestas de enero dos nuevas incorporaciones: Rubén Azcárate, de 43 años y que “parte de cero”, y Javier Estabolite, de 16, que “viene de la comparsa txiki”.
NUEVA JOTERA
Gigantes, cabezudos, gaiteros, banda, dantzaris de Rocamador, txistularis... dieron color a una procesión a la que también se sumaron cientos de sangüesinos. Esta vez, la ya tradicional jota cantada desde un balcón de la calle Santiago corrió a cargo de la jotera sangüesina Susana Jáuregui Beorlegui, acompañada al acordeón por Miguel Ochoa. Fue aquí, al término de la procesión, cuando la nubes dejaron escapar algunas gotas que no fueron a más. Y ya en el templo, se celebró una concurrida eucaristía cantada por el grupo de auroros. Junto a los maceros municipales habían marchado en la procesión ediles de AISS y PSN, y solo los primeros accedieron a escuchar misa.
La mañana se cerró con una degustación de 600 raciones de migas en las Arcadas preparadas por un grupo de vecinos.
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