Fiestas

La feria de Sangüesa se cerró con ‘Puerta Grande’

El pasodoble estrella de la Feria de Sangüesa sonó mientras Ana Rita cruzaba a hombros el umbral de la plaza

Ana Rita, vestida a la usanza federica, sale a hombros de la Plaza de Toros de Sangüesa.
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Ana Rita, vestida a la usanza federica, sale a hombros de la Plaza de Toros de Sangüesa.
Ana Rita, vestida a la usanza federica, sale a hombros de la Plaza de Toros de Sangüesa.

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Pascal Lizarraga

Publicado el 19/09/2022 a las 06:00

Se cerró el domingo la feria de Sangüesa. La feria con mayor número de espectáculos que se recuerda. Y para sorpresa de muchos, el festejo de rejones que cerraba el abono, tuvo la mejor entrada de la semana en los tendidos de sombra. En los de sol, los de la gente joven, se produjo una curiosa rotación: los abonos cambiaron de manos viéndose muchas caras no habituales. Incluso la banda de música también el domingo cambió de manos la batuta de la dirección.

Y es que las corridas de rejones atraen a públicos distintos, en muchas ocasiones familiar y en otras del mundo del caballo.

Son los caballos y jinetes quienes centras las miradas de un público que gusta de ovacionar tanto farpas, quiebros y rejones de castigo como cabriolas, passages y dedicatorias de banderillas. Y en ese terreno quien mejor se mueve es la amazona lusa Ana Rita.

La rejoneadora que más ha toreado este año en Navarra, el domingo era su cuarta actuación, tuvo en su primer novillo la actuación más templada que se le recuerda: clavó rejones de castigo con precisión a lomos de Inventor, colocó banderillas con ajuste y tino y puso dos pares al violín sin mayor dilación hasta llegar al tercio de muerte.

Fotos del festejo de rejones de la feria de Sangüesa.
Fotos del festejo de rejones de la feria de Sangüesa.| IRATI AIZPURÚA

Ahí el novillo de Santa Teresa se paró y comenzaron los apuros clásicos de la caballista de Vila Franca de Xira y tras mucha demora y un aviso, consiguió clavar el rejón de muerte. Cortó una oreja legítima, como la había conseguido cortar con la res que abrió el festejo Sergio Domínguez.

El calagurritano destacó quebrando con Perla y con las cabriolas a lomos de Natural. Y aunque le rejón de muerte cayera atravesado, el público que paga y manda pidió para el rejoneador un trofeo.

La segunda parte del festejo resultó menos brillante. Sergio anduvo desatinado con los rejones de castigo, el toro se paró en banderillas y cobró un rejón de muerte al paso.

No fue más impactante la actuación postrera de Ana Rita, pero la amazona es la mejor en el arte de generar ternura entre los públicos. Esta feria sólo podía terminar con una Puerta Grande.

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