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Evento

Urroz-Villa reconquista sus ferias

El evento anual más multitudinario del Prepirineo regresó con fuerza tras el parón de 2020 por la pandemia. Las ferias de San Martín de Urroz-Villa, con casi 100 puestos de artesanos, reunieron este sábado a cientos de personas y viven hoy su segunda jornada

Ampliar Cientos de personas abarrotaron ayer la plaza del Ferial de Urroz-Villa mientras caminaban en torno al centenar de puestos de artesanía y alimentación allí dispuestos
Cientos de personas abarrotaron ayer la plaza del Ferial de Urroz-Villa mientras caminaban en torno al centenar de puestos de artesanía y alimentación allí dispuestosJOSÉ CARLOS CORDOVILLA
Publicado el 14/11/2021 a las 06:00
Había ganas, y muchas, de ferias. Tantas, que en algún momento era casi imposible dar un paso por los caminos que flanqueaban los numerosos puestos de artesanía y alimentación, al igual que resultaba difícil hallar un espacio libre para aparcar, o acceder a una atracción infantil o a un puesto de degustación sin esperar largas colas. Las ferias de San Martín de Urroz-Villa regresaron este sábado por todo lo alto. Tras el parón de 2020 obligado por la situación de pandemia de covid-19, la cita de este año era muy esperada, y el que es el evento anual más multitudinario del Prepirineo navarro volvió a demostrar que sigue teniendo muy buena acogida. Hoy habrá una segunda jornada.
“Lo que veo es tremendamente ilusionante. Ves recompensadas todas las ganas puestas en la organización, con el impulso de más de 30 voluntarios del pueblo”, aseguraba a media mañana Mikel Iribarren Lacunza, alcalde de Urroz-Villa (386 habitantes), en una plaza del Ferial ya abarrotada de gente. Una enorme plaza que evoca la importancia que antaño tenían los mercados semanales (desde 1286) y ferias ganaderas de San Martín (desde 1630), que desaparecieron a mediados del siglo XX y volvieron reconvertidas en artesanas en 2004. Se celebraban en este amplio espacio de 9.500 metros cuadrados, superficie solo comparable en Navarra con la Plaza del Castillo de Pamplona, de 14.000 m2.
Este sábado se dieron cita en torno a la plaza del Ferial unos 95 puestos de artesanía y agroalimentación. Para este domingo, se prevén unos 80. “Vienen de varias provincias cercanas, como Zaragoza, Guipúzcoa, Vizcaya, Álava, Cantabria, Burgos o La Rioja. Y de Navarra, de distintas procedencias como Burlada, Pamplona, Ansoáin, Burgui o Espinal”, repasó Edu Eransus Izco, concejal del consistorio y miembro del equipo coordinador de las ferias. “Y por supuesto hay presencia de artesanos y productores de poblaciones colindantes, como Urricelqui, Ibiricu, Aoiz, Alzórriz, Zazpe, Lumbier... Tiene buena acogida esta feria”, agregó.
Asimismo, resaltó la importante participación de vecinos en la organización y dando vida a casi una decena de puestos. “Los hay de collares, macramé, talla de madera... Y luego también de asociaciones, como los jóvenes de Urrotzeko Gazteak (sorteos para recaudar fondos y degustación de Licores Bastida), o del colegio local (mercadillo solidario, en este caso con la isla de La Palma)”, repasó.
La familia Iriarte volvió a aportar ganado para evocar las antiguas ferias, y el sabor de antaño regresó también de la mano del turrón de Casa Marcos. “Hemos elaborado 40 kilos con miel, piñón y oblea. Es un clásico que no puede faltar en ferias, la gente lo echaría de menos”, consideraron los hermanos José Ramón y Tomás González Lizasoáin, que mantienen viva junto con su familia la elaboración de este dulce que antaño se vendía en estas ferias y era muy esperado y apreciado. Por su parte, Miguel Echávarri realizó una visita guiada a la iglesia de la Asunción.
Los visitantes también pudieron degustar una ración de migas de pastor elaboradas por un grupo de vecinas del pueblo. “¡Qué ganas teníamos de empezar un poco con la vida normal de antes!”, aseguraba una de las cocineras, Marisol Martín Huárriz, de 66 años. Prepararon 40 kilos de migas con txistorra con ingredientes aportados por el consistorio.
PUNTO DE ENCUENTRO
Las ferias de Urroz-Villa son punto de encuentro para familias, amigos y conocidos, pero también entre productores y consumidores. Algo que ahora se retoma tras el frenazo de la covid-19.
“La gente está con ganas de vida, de ferias, de contacto...”, valoraba Mª Jesús Cacho Hernández, de 58 años, que regentaba el puesto de dulces Virgen de Ujué de Tafalla. “Desde media mañana se ha animado la cosa rápido y se está vendiendo bien”, aseguró.
De más cerca, desde Tabar, había llegado Arantxa Abarca Moreno, de 50 años, con su puesto de venta de complementos textiles elaborados artesanalmente (bolsos, carteras, mochilas...) bajo la marca Dek-orain. “En estas citas se vende más fácil la alimentación, pero siempre vendemos algo y sobre todo nos damos a conocer. Es mi tercer año aquí y hay mucha animación, quizá más que en otras ediciones. Son unas ferias muy importantes, con mucho ambiente y variedad de producto”, consideró.
Aitor Zazpe Urmeneta, de 32 años y de Espinal, vendía productos lácteos de marca Pirineki. “Elaboramos leche, queso fresco, queso tierno y yogur natural. Nacimos en plena pandemia y necesitamos ferias como esta para que se nos conozca. Para que el consumidor sepa que existimos y pueda probar además nuestros productos, algo imposible en una tienda”, expresó.
Una exhibición del trabajo con la fragua de Iñigo Txibite, joven de Aós; una muestra de elaboración artesanal de soga de los hermanos Murillo de Orondritz; un tiovivo infantil; un concurso popular de quesos, o una comida popular con 125 asistentes, seguida de conciertos, completaron, entre otros actos, la jornada de este sábado de ferias. Urroz-Villa volverá hoy a abrir sus puertas a todos los visitantes.

Premio para Valcarlos en el concurso popular de queso de pastor

Voluntarias de Urroz-Villa que prepararon y sirvieron la degustación de migas
Voluntarias de Urroz-Villa que prepararon y sirvieron la degustación de migasCORDOVILLA
El queso presentado por Alberto Larrañeta ‘Xanpa’, de la quesería Aitzurreko Gasna de Valcarlos, se alzó ayer como ganador del III Concurso popular de queso de pastor del Pirineo y Prepirineo celebrado en el marco de las ferias de San Martín de Urroz-Villa.
Un total de 112 personas participaron en la votación articulada a través de una cata de los quesos concursantes (8 en total). El premio entregado fue una talla de madera realizada por José Ángel Señas.
Asimismo, hubo detalles para los quesos que quedaron segundo y tercero, elaborados respectivamente por Marta Pérez Loperena y Valles Legaz. El jurado, que debía abonar 1 euro para poder probar todos los quesos, podía puntuar aspectos como: presentación, corteza, aroma, maduración, flexibilidad, firmeza, textura o sabor.
Los quesos participantes presentaban procedencias muy dispares. Debían ser quesos de leche de oveja de razas autóctonas de Navarra, como latxa y raza navarra, y estar elaborados por pastores con la leche de sus propias explotaciones y de ovejas en pastoreo.
Los quesos participantes fueron: Atekoa Idiazabal, de Ángel Lizoáin (quesería Atekoa Idiazabal de Iragi); Arrazolako Gazta, de Jesús Mª Legaz (quesería Casa Merino de Orbaizeta); Azalegiko Gazta, de Valles Legaz (quesería Azalegiko Gazta, de Orbaizeta); Loperena Gazta, de Marta Loperena (quesería Loperena Gaztandegia, de Egozkue); Queso de Pastora, de Marina Collado (quesería Borda Marengo, de Uztárroz); Aitzurreko Gasna, de Alberto Larrañeta ‘Xanpa’ (quesería Aitzurreko Gasna, de Valcarlos); Xuart, de Xabi San José y Nerea Méndez (quesería Méndez Barber Nerea y San José Domínguez Xabier SCA, de Izalzu); y Ezkabako Gazta, de Roberto Urrutia (quesería Txantrea Gaztandegia, de Urricelqui).
Asimismo, en estas ferias se dedican otros espacios al pastoreo como una exposición titulada ‘Pastores del mundo’, un taller de realización de quesos con la asociación Artzai Gazta, o una exhibición de ovejas latxa y rasa.

Gesto solidario del colegio urroztarra con La Palma

Parte del alumnado y profesorado del colegio de Urroz-Villa, ayer en el mercadillo solidario promovido en las ferias
Parte del alumnado y profesorado del colegio de Urroz-Villa, ayer en el mercadillo solidario promovido en las feriascordovilla
“Tenemos que ayudar a los chavales que están afectados por el volcán. No para de escupir lava por un montón de zonas, y ha llegado hasta el mar”. Gorka Ablanedo Itoiz, de 11 años, y Evans Sánchez Padilla, de 8, eran dos de los 24 alumnos del colegio público de Urroz-Villa que ayer formaban parte de uno de los tres turnos de venta del mercadillo solidario del centro educativo en las ferias de la localidad. Un puesto habitual en esta cita, siempre con la vista puesta en ayudar, que en esta ocasión destina sus esfuerzos a recaudar fondos con destino a las escuelas de la isla canaria de La Palma que se está viendo afectada por una potente erupción volcánica.
Bolsas de merienda, bolsas de pan, mochilas o estuches fueron algunos de los objetos puestos a la venta, con la particularidad de que habían sido elaborados por los propios alumnos. “La respuesta de la gente ha sido impresionante, y para media mañana ya hemos agotado todo el género. Disponemos también de una hucha solidaria”, expresó Ander Goñi Zarranz, de 29 años y profesor del centro.
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