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Ratas en Pamplona: ¿conoces la historia que inspiró el cuento del Flautista de Hamelin?

La famosa leyenda, recuperada por los hermanos Grimm, recoge una curiosa tradición que poco tiene que ver con roedores como los que se están dejando ver en las últimas semanas en Pamplona

Ratas en Pamplona: ¿conoces la historia que inspiró el cuento del Flautista de Hamelin?
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Ratas en Pamplona: ¿conoces la historia que inspiró el cuento del Flautista de Hamelin?

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Javier Iborra

Actualizado el 25/03/2021 a las 19:59

Las ratas han cobrado protagonismo en Pamplona a lo largo de las últimas semanas al dejarse ver en varios puntos de la ciudad, con la consiguiente alarma entre los vecinos y su inmediata traslación a los debates en el Ayuntamiento. De la mano de las ratas, como no podía ser de otra manera, ha llegado a las conversaciones, presenciales o virtuales, en persona o en las redes sociales, el recuerdo de uno de los cuentos más famosos de la literatura europea, el del Flautista de Hamelín, que en su título original era más explícito acerca de las virtudes de su protagonista: "El cazador de ratas de Hamelín".

El cuento, recuperado para la literatura escrita por los hermanos Grimm en el siglo XIX, se basa en una fábula que la tradición oral había mantenido viva desde, posiblemente, los últimos siglos de la Edad Media (XVI o XV). Pero incluso la propia fábula, como suele ser habitual, relataba hechos aún más antiguos, traducidos tiempo después al lenguaje mítico de las leyendas, y que según una oscura inscripción podría remontarse a un hecho acaecido en el año 1284.

Entonces, ¿ocurrió realmente el suceso que narra el cuento? ¿Existió un flautista que con sus poderes convenció a miles de niños para que le siguieran y abandonaran sus pueblos y sus familias? Los especialistas tienen claro que no. Las fábulas no son relatos dignos de fiar, según los estándares aceptables para la ciencia histórica hoy en día. Sin embargo, el mito acostumbra a encerrar el eco de un suceso real, lo que ha animado a que surgan diversas teorías encaminadas a explicar qué hay detrás de este cuento de  "El cazador de ratas de Hamelín".

La más aceptada de las explicaciones apunta a que la marcha masiva de jóvenes detrás del flautista -y para no regresar jamás- es una alegoría de la profusa emigración de colonos sajones durante la Edad Media. Desde el noroeste de Alemania, un territorio hoy conocido como Baja Sajonia -y en el que se encuentra la propia ciudad de Hamelín-, partieron miles de familias con destino al este, ocupado por población mayoritariamente eslava: primero se dirigieron a las tierras bañadas por el Elba, formando la Alta Sajonia, pero luego sucesivas oleadas siguieron mucho más allá, hasta alcanzar las tierras que hoy forman parte de Polonia, los estados bálticos, Rumanía e, incluso, Rusia.

Así, se dio la curiosidad histórica de que cuando Federico el Grande anexionó "manu militari" el Electorado de Sajonia a sus heredades, en el siglo XVIII, esta Sajonia se ubicara entre Brandenburgo (con capital en Berlín) al norte y Bohemia (Praga) al sur; es decir, más al este de lo que durante centurias había sido el territorio sajón por antonomasia, que por entonces pertenecía al ducado de Brunswick. 

De todas maneras, la más romántica de estas colonizaciones sea posiblemente la que los sajones llevaron a cabo en Siebenbürgen, un enclave en el corazón de los montes Cárpatos que hoy conocemos como Transilvania y que pertenece actualmente a Rumanía. En este caso, los germanos llegaron al lugar con la connivencia de los mandatarios del lugar, desde el rey Géza II de Hungría (siglo XII) en adelante, con la misión de civilizar una orografía montaraz y defender la frontera frente a las invasiones que desembocaban allí desde las estepas asiáticas o de los intereses expansionistas de los "basileos" de Constantinopla. La huella de estos sajones ha quedado muy viva en Transilvania, debido a que sus siete ciudades fortificadas (que dan el nombre en alemán a la zona; Siebenbürgen significa "siete ciudades") todavía perduran en pie y se cuentan entre las más prósperas y pobladas de Rumanía.

 

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