Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Rochapea

Críticas a la restauración del puente de Santa Engracia de Pamplona

Fermín Alonso (NA+) explica que se han colocado sillares nuevos, pero de la misma piedra que los originales

La presa de Santa Engracia con la escotadura central por donde se cuela el agua del río Arga desde hace más de dos años. Al fondo, el puente de Santa Engracia.
La presa de Santa Engracia con la escotadura central por donde se cuela el agua del río Arga desde hace más de dos años. Al fondo, el puente de Santa Engracia.
Fotos de la restauración del puente de Santa Engracia en Pamplona 7 Fotos
Fotos de la restauración del puente de Santa Engracia en Pamplona
ASí ha quedado la restauración del Puente de Santa Engracia de Pamplona.
DN
  • Diario de Navarra
Actualizada 03/03/2021 a las 10:21

La reciente restauración del puente gótico de Santa Engracia, en el barrio de la Rochapea de Pamplona, ha generado críticas entre vecinos y paseantes del Parque Fluvial del Arga que han visto el resultado final y lo califican de "chapuza". Las críticas circulan estos días en las redes sociales han llegado hasta el Ayuntamiento de Pamplona, que en estos momentos prepara un informe al respecto.

Fue a finales del año pasado cuando la empresa adjudicataria del contrato de mantenimiento de las murallas y los puentes de Pamplona, Construcciones Leache, acometió un arreglo en el puente de San Engracia.

Los trabajos incluyeron labores de limpieza, una intervención en los estribos en los que se apoya el puente y la restauración de uno de los tajamares cuyo objetivo es minimizar el empuje del agua en caso de crecidas.

Fue aquí donde, ante la desaparición de varios sillares de los situados en la esquina, se completó el hueco con otros sillares de nueva fabricación, pero de la misma piedra de Ezkaba utilizada en el original, según explicaba ayer el concejal de Conservación, Fermín Alonso.

No ocultaba el edil que el resultado se puede mejorar, por ejemplo, con respecto a las juntas y a la unión de los sillares nuevos con los antiguos, pero también señaló que las restauraciones buscan precisamente diferenciar lo nuevo de lo viejo.

 

 

 

EL MÁS MODERNO DE LOS PUENTES MEDIEVALES

El puente de Santa Engracia es una construcción típica del gótico, con tres arcos apuntados diferentes, sustentado por robustos tajamanes y tiene lomo de dromedario. Este puente recibe su nombre del antiguo convento de Clarisas de Santa Engracia, situado en Cuatro Vientos hasta su desaparición en el siglo XVIII. Aunque el puente es anterior al siglo XIII, el mismo siglo en el que se construyó la presa contigua, este es el más moderno de los puentes medievales de Pamplona, ya que presenta arcos son de estilo gótico. Hasta la construcción del puente de Cuatro Vientos, el de Santa Engracia fue el que facilitaba la comunicación de la ciudad con el Norte y Noroeste de Navarra. Como sucede con el puente de Magdalena, el de Santa Engracia alberga un crucero de piedra en un extremo.

 

ORIGEN DEL PUENTE

La presa de Santa Engracia daba servicio al molino del mismo nombre, que antes se denominó Mazón, según apuntaba el historiador Juan José Martinena, en su serie Ruta de los Molinos Históricos, publicada en Diario de Navarra. Indicaba también que “en el siglo XVI había pasado a ser propiedad del ayuntamiento, a cuya cuenta corrían los gastos de reparación y mantenimiento, y que lo arrendaba cada año, al igual que otros bienes y derechos municipales. El arriendo incluía el edificio con su presa, y todo el utillaje necesario”. Con la harina que se producía en el molino se elaboraba pan en los hornos del Vínculo, institución también municipal que pervivió hasta 1933 con la finalidad de garantizar a los pamploneses un artículo de primera necesidad a un precio asequible”.

 

Juan José Martinena detalla que “con la llegada de la luz eléctrica a Pamplona en 1889, el molino se convirtió en central y en 1939 el ayuntamiento lo sacó a subasta”. “Lo adquirió el industrial rochapeano Bernardo Echamendi y después se inició la actividad de la fábrica, conocida como Industrias del Caucho, dedicada a la producción de calzado. La fábrica se quemó en 1953, pero fue reconstruida y continuó su actividad. Ya en abandono, se derribó hace algunos años”, indicaba el historiador y archivero. Quedó el antiguo canal de desagüe del molino harinero.

 

Te puede interesar

 

 

 


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE