La zona azul de la Rochapea deja semivacíos los aparcamientos de Corralillos y Anelier
Los trabajadores de Dornier se dedicaron más a informar que a sancionar en el primer día de zona regulada


Actualizado el 21/01/2020 a las 08:18
“Esto parece el verano después de Sanfermines”. Así describía este lunes Patxi Lacarra, vecino de la Rochapea, el estado del aparcamiento del paseo Anelier en el primer día de funcionamiento de la zona naranja y azul. Apenas una treintena de coches permanecían aparcados a media mañana en una explanada con capacidad para 300 vehículos. Al otro lado de la calle Río Arga, el aparcamiento de los Corralillos estaba a la mitad.
El termómetro de la rotonda delataba que no estamos en julio. Un empleado de Dornier, bien abrigado con bufanda y gorro, iba recorriendo la zona libreta en mano. “Han venido ya varios a preguntar si efectivamente hoy ya hay zona azul y hay que poner el ticket”, comentaba. Varios trabajadores de esta concesionaria revisaron todo el barrio para comprobar que los parquímetros funcionan y que hay normalidad.
Fuentes de Dornier señalaban que al menos el primer día la “prioridad” no es sancionar sino informar. A las once de la mañana, ninguno de los vehículos aparcados mostraba en el parabrisas el sobre con la multa. Sólo un papel con publicidad del maestro Bansi y su “alta magia africana”.
Dornier va a mantener abierta la caseta informativa del paseo Anelier hasta el día 31. Allí los vecinos pueden solicitar la tarjeta de residente, con un coste anual de 48,35 euros. También se puede tramitar el las oficinas de la Policía Municipal en la calle Monasterio de Irache. Este lunes sus oficinas eran un goteo de vecinos de La Rocha.
Entre los usuarios, las principales dudas estaban relacionada con los horarios y tarifas de la zona naranja. “Antes de echar las monedas quería calcular cuánto me cuesta dejar el coche hasta el mediodía”, comentaba un señor frente al parquímetro. “Las dos primeras horas cuestan 2,10 euros, igual que la zona azul. Después ya sale más barato. Por 4,35 euros puedes estar todo el día”, le aclaró el empleado de Dornier.
Aitor López, vecino del Casco Viejo, también pasó por el parquímetro. “A mí me han fastidiado bastante. Vivo desde hace tres años en el Casco Viejo y trabajo en Iturrama. Ahora mismo voy a empadronarme y a cambiar los papeles del coche para poder sacarme la tarjeta de residente”, comentaba este joven. “Se han pasado. Podían haber dejado este aparcamiento libre. Muchos vecinos del Casco Viejo estamos igual”, añadía. Precisamente, el aparcamiento del parque de La Runa, que es exclusivo para residentes del Casco Viejo, se encuentra más concurrido de lo habitual. También el aparcamiento de los Corralillos. Desde allí se ve el aparcamiento de Anelier semivacío.
En la zona de Joaquín Beúnza, Errotazar y en las calles más cercanas a la Avenida Marcelo Celayeta, también había bastantes huecos. La oficina de Correos de Juslarrocha estaba más tranquila que otros días. “Ha venido menos gente, quizás por el frío, pero es cierto que hay tres clientes que han cerrado el apartado de correos por culpa de la zona azul. Y quizás algunas empresas se busquen otras oficinas”, expresaba una trabajadora. Otra empleada comentaba que había tenido que aparcar “bastante lejos”. “Tendré que madrugar antes para llegar puntual al trabajo”, lamentaba.
