María Caballero, candidata de UPN para la alcaldía de Pamplona: "UPN es la fuerza que necesita la ciudad para acabar con Asiron"
Con la confianza del bagaje que le dan los muchos años trabajando por UPN en Pamplona-desde 1998- encara las elecciones con el convencimiento de que será alcaldesa porque EH Bildu no pactará con un PSN renovado


Publicado el 18/10/2026 a las 05:00
María Caballero (Pamplona, 1962) se le presenta el difícil reto no sólo de ganar las elecciones municipales de la capital navarra -algo que UPN ha logrado desde 1987, con el paréntesis de hacerlo en coalición con PP y Ciudadanos en 2019- sino de marcar distancias con EH Bildu para anular cualquier tipo de pacto que le arrebate la alcaldía. Ella no se cierra a hablar con el PSN, siempre y cuando, subraya, recupere su antigua esencia, la que había en el partido antes del liderazgo de Sánchez.
PRIMERAS DECISIONES SI FUERA ALCALDESA
¿Qué decisiones del equipo de gobierno frenaría si llegara a la alcaldía?
El derribo del Aquavox sin un estudio previo y, desde luego, mantendría la piscina. Los Caídos tendría que ser un lugar de memoria pero también abierto a otros usos ciudadanos, como los culturales. Y no gastaría ni un euro en el plan de convivencia que se inventaron PSN y Bildu para limpiar sus conciencias. Yo, si soy alcaldesa, trabajaré la convivencia como lo he hecho siempre, desde el respeto al diferente y desde los valores de justicia libertad y paz que me inculcaron.
¿Y cuáles serían sus planes inmediatos?
Retomar los proyectos en los que estábamos pensando para la antigua estación de autobuses (UPN apostaba por un edificio tipo la Tabacalera de San Sebastián). Y trabajar en uno o dos aparcamientos subterráneos porque en esta ciudad en la que se apuesta por cada vez menos coches en superficie hay que buscarles espacios para aparcar como hacen en otros sitios.
Después de tantos años, le toca la candidatura ¿o estaba usted cómoda siendo gregaria de lujo?
He sido muy feliz como gregaria de lujo (sonríe); ahora la candidatura es un paso que da más vértigo y responsabilidad. Pero me siento preparada. Creo que todo lo que he hecho en mi vida me ha traído hasta aquí y es lo mejor que me podía pasar para el final de mi vida política.
Empezó con un cargo de libre designación con Yolanda Barcina en 1998, luego siguió con Enrique Maya y ahora está con Cristina Ibarrola. ¿Con quién se identifica más?
A los tres les admiro y con los tres he tenido complicidades diferentes. Con Enrique sólo por el tiempo compartido, no ya como compañera de grupo también como técnica municipal (estuvo en el área de Urbanismo donde Enrique Maya era funcionario). Ha sido una relación diferente. Pero con Cristina desde que la conocí más en profundidad en su campaña por la alcaldía la unión ha sido importante, me identifico con ella y me siento muy cómoda a su lado.
¿Le va a dar pena dejar el Senado o también entra en las quinielas?
Sí, me va a dar pena, pero son apuestas que hay que hacer en la vida y en este caso va a ser Pamplona.
Por cierto, política revelación en la cámara elegida por los periodistas y, si no me equivoco, la más amonestada por el alcalde durante los plenos.
En un lado me siento muy reconocida y también en Pamplona como concejala por mucha gente que ha avalado mi trayectoria y trabajo. ¿Animadversión? No, no lo creo, pero sí busca nombrarme porque puede corregir a otras personas pero no lo hace; personalmente, siempre lo he dicho, tiene maneras de profesor cuando debe ser presidente de la corporación. En un pleno que dura 9 horas con debates de temas que, incluso, sobre la marcha tienes que hacer apuntes a los compañeros lo lógico es susurrar, comentar y esto en el Senado se vive con total tranquilidad, como en el Parlamento, pero en Pamplona pues no nos deja hablar.
¿Por qué cree que Cristina Ibarrola ha confiado en usted?
Porque creo que soy de fiar y una persona de confianza. Además, mi trayectoria y trabajo me avalan y, sobre todo, por ser una persona muy comprometida. Valores que creo hoy en día muy importantes en la política.
Ha habido un pacto con el PP para ir juntos en las elecciones generales ¿Le gustaría el mismo acuerdo en las municipales?
Nosotros representamos bien lo que quiere Pamplona. UPN es la fuerza que necesita la ciudad para acabar con un gobierno de Asiron y hacer avanzar a la ciudad. Pero lo importante es saber leer lo que nos va a dar el mejor resultado para conseguir el objetivo final, quitar a Asiron de la alcaldía y devolver a Pamplona un gobierno legítimo, del que los ciudadanos se sientan representados y no que salga de apaños como salió esta alcaldía, hecha fuera de aquí y para conseguir otros intereses que no eran lo mejor para la ciudad. Desde el actual equipo de gobierno (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Zurekin) y PSN se justifica por el inmovilismo que sufría Pamplona. Eso es mentira porque los seis meses de alcaldía de Cristina fueron frenéticos de actividad. Es una máquina para trabajar, para querer innovar… y eso, repito, es una mentira que aún dicha mil veces sigue siendo una mentira. El propio Cerdán ha reconocido que se pactó esta moción de censura al margen de lo sucedía en Pamplona y posiblemente antes de las elecciones. Y había ese runrún de que en cuanto fuera la investidura de Sánchez iba a pasar.
¿Y cree que volverá a pasar si usted coge la vara de mando?
Tenemos que acordarnos de lo que ha supuesto Sánchez para Pamplona. El hecho de que esté Asiron de alcalde ha sido un regalo que le hicieron los socialistas porque se lo pidió Bildu a Sánchez para apoyar los gobiernos de Madrid y de Navarra. Y les siguen tapando sus corruptelas. A Bildu no le importa ni Belate ni las joyas de Zapatero, sólo le importa tener el poder territorial de Pamplona. Para ellos es la capital de su Euskal Herria, y les interesa seguir avanzando en su construcción nacional y para eso Sánchez les ha venido muy bien.
Perdone que insista, ¿va a condicionar la alcaldía de Pamplona las elecciones forales? ¿Se teme desde UPN una nueva negociación entre PSN y EH Bildu?
Nosotros al final lo que tenemos claro es que estamos trabajando para que se dé la vuelta a esto. Y que se puede con la verdad recordando a la gente todos los días lo que ocurrió con la moción de censura. Se nos acusa de que no se nos ha pasado la rabieta desde aquel diciembre de 2023. No, lo recordamos porque son ellos los que la quieren tapar. Pero, si les dan los números, pueden volver a hacerlo. Aunque pienso que tendrán dificultad para conseguir los mismos números. De momento, se topan con una coalición fuerte en las generales (UPN/PP) y unos contrincantes duros para poder tumbarnos.
¿Sería capaz María Caballero de enterrar el hacha de guerra con los socialistas para negociar y evitar un pacto con EH Bildu?
Ahora mismo el alma de los socialistas no la vemos desde que está Sánchez. Pero creo que existe el alma de antes y esas ganas de construir. Y eso lo trabajarán los propios socialistas cuando entierren a Sánchez.
¿Pero usted hablaría con el PSN?
Por supuesto.
¿Y se plantea un pacto con Vox?
Hablar se puede. Pactar, depende. Si me dice un tema concreto como, se me ocurre, una mejora en las escuelas infantiles, sí, pero un pacto de gobierno en principio no entra. Hay muchas cosas con ellos que no comparto, como el tema de los Fueros.
¿Cree firmemente que ganarán las elecciones en Pamplona? En los últimos comicios tan sólo les separaron 3.000 votos.
Sí y además ampliaremos esa distancia. Pero la alcaldía, repito, puede que pase otra vez por PSN. Nosotros hemos gobernado siempre como lista más votada con dificultades, a veces mayores y otras menos. El problema es la política de ahora, que hacen cualquier cosa para que UPN no esté como si fuéramos la peste. Pero ha sido UPN la que gobernando y ha hecho avanzar a esta ciudad. Y no creo que les den los números para hacer según qué cosas.
¿Estas elecciones van a ser un cara a cara con Asiron? Quiero decir, que se va a personalizar el voto en lugar de apoyar al partido.
Asiron representa lo contrario que represento yo. Además, un alcalde gracias a una formación que es la que más daño a hecho a Pamplona y, personalmente, a mi familia. Claro que hay una confrontación de lo que no puede existir en política, de lo que es legítimo y lo que no y de cómo entendemos la libertad y la libertad de expresión. Ahí es una confrontación total. Yo creo firmemente en la democracia, en la justicia, en la justicia social y rechazo el uso de la violencia en todos los aspectos. A mi padre lo asesinó ETA y en esa formación política que preside en Pamplona Asiron ha llevado asesinos en sus listas.
Asiron siempre recuerda que condenó públicamente el asesinato de su padre.
Pero casi no lo vuelve a condenar en estos 30 años que han pasado desde entonces y no puedes estar más cómodo con los que avalaron su asesinato que con los que lo sufrieron. Cuando ese grupo hizo el escrito lo reconocimos como positivo. Había una avance con personas del mundo vasco que se quisieron desmarcar. Pero de la misma manera que vimos ese avance luego hubo un retroceso. Hubo quien volvió a las redes de EH Bildu y que, por tanto, volvió a dejarse mandar por el sector más radical, con Sortu y Otegi. Y a mí hay una serie de cosas que no me demuestran que aquella condena siga viva en el corazón de este señor.
Si no hubieran asesinado a su padre, ¿hubiera dado el salto a la política?
Sí. Yo fui de las personas que le animó a presentarse con UPN cuando podía haber llevado una vida más cómoda para él, con 63 años, se iba a jubilar y disfrutar de su familia. Pero pensó que podía aportar. Por eso, no debía decir no a ser candidata, porque le animé y pienso que también puedo aportar y servir.
¿Qué ha pasado en Navarra para que EH Bildu y PSN pacten cuando en el País Vasco no ocurre?
Cerdán, que estuvo pergeñando que PSN se acercara a Bildu porque le interesaba que Chivite gobernara en Navarra y Sánchez en España. Y ese interés es de mucho antes que la moción de censura.
¿Ha sido la legislatura más dura que le ha tocado vivir?
Sí. Y eso que en la última legislatura de Enrique Maya se iba viendo, y ahora soy consciente de por qué, el viraje del partido socialista. Pasamos del ‘agur Asiron’ de Maite Esporrín, con la que se sacaban adelante cosas como un presupuesto, a una ruptura. Por mucho que dijeran que les engañamos, que es mentira porque se cumplió con el 95% del acuerdo alcanzado, la realidad es que había una consigna interna en el PSN para ir rompiendo con UPN. En los últimos años de Enrique se fueron a acercando a Bildu. Ideológicamente nos encontramos con cosas como que en los plenos nos digan que ya basta con ETA mientras sí hacen un revisionismo de las víctimas del franquismo. Han blanqueado a Bildu. ¿Por Cerdán? Porque creo que les interesaba tocar poder y a Cerdán que lo tuvieran.