Pamplona

El techo solar del parking de la Rochapea sigue sin funcionar 3 años después

Una farragosa tramitación impide que la instalación, la más potente de la ciudad, no pueda dar suministro ni tampoco funcionan los postes de carga de coches

A* Jesús Garzaron F* 2026_10_09 T* Aparcamiento disuasorio que no puede utilizar el suministro eléctrico de las placas fotovoltaicas para la recarga de coches eléctricos. L* Aparcamiento disuasorio, Rochapea, Pamplona.
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Imagen del techo solar del aparcamiento disuasorio y de los postes para recargar coches eléctricos, que siguen embalados tras seis mesesJesús M Garzaron
A* Jesús Garzaron F* 2026_10_09 T* Aparcamiento disuasorio que no puede utilizar el suministro eléctrico de las placas fotovoltaicas para la recarga de coches eléctricos. L* Aparcamiento disuasorio, Rochapea, Pamplona.

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Myriam Munárriz

Publicado el 15/10/2026 a las 05:00

El aparcamiento disuasorio de la Rochapea -ubicado junto al colegio Cardenal Ilundáin- se convertía en octubre de 2023 en candidato a ser el principal suministrador eléctrico solar de Pamplona. El techo del estacionamiento se recubrió con 2.736 paneles fotovoltaicos capaces de abastecer a comunidades de vecinos y empresas a cinco kilómetros a la redonda gracias a su potencia de 1,1 MW, el mayor de toda la ciudad y diez veces superior de la que hasta entonces lideraba la lista, la instalación de la estación de autobuses con 100 kW.

Pero, tres años después, no se ha podido dar salida al suministro energético. Y lo mismo ocurre desde hace más de seis meses con los seis puntos de recarga para coches eléctricos, con doce plazas reservadas de las 220 de este aparcamiento de 5.500 metros cuadrados gratuito las primeras 24 horas.

El propósito inicial era que la empresa adjudicataria se comprometiera a crear una comunidad energética en el barrio para el consumo de ese suministro sostenible y con un precio más asequible y económico que el del mercado. Se construyó un nuevo centro de transformación conectado con el ya existente y se quedaba a la espera de la tramitación necesaria para ponerla en marcha.

Inicialmente, la gestión se dejó en manos de la UTE Parking Eguzki, formada por las empresas Sunstroom Engineering SL y Sunstroom Enginering Nederlan BV. La concesión se establecía por un plazo de 20 años que finalizaría el 30 de septiembre de 2042 y el canon anual se estableció en 2.000 euros fijos anuales, más un variable correspondiente al 1,50% de los ingresos obtenidos por la venta de la energía. Después, la UTE vendió esta gerencia a la empresa Ehki energía.

Los parabienes del Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra en lo que les compete en la tramitación no han durado más de un mes -se resolvieron en junio de este año- para comprobar el correcto funcionamiento de los contadores que registran la entrada y salida de energía. Entonces, ¿cuál es el motivo? La farragosa tramitación a la que les obligan las grandes distribuidoras de energía a los impulsores de este tipo de instalaciones. En el caso de Navarra, la firma Iberdrola. En el año 2024, desde abril, hubo que obtener el certificado OCA, donde un organismo de control autorizado avala que la instalación cumple al 100% con la normativa.

Un mes después, se comprobó de forma positiva que toda la obra había sido montada de acuerdo con los planos. Y entre mayo y junio, ante Industria, se tramitó con éxito el certificado de fin de obra, y en julio, se obtuvo APM / AAE (Start-up Authorisation / Administrative Execution Authorisation), los documentos que certifican ante la ley que la planta se ha construido según el proyecto presentado y que, por lo tanto, se puede poner en marcha. Una tramitación que se finiquitó en cinco meses. Y ahí comenzó el calvario.

Un calvario desde agosto de 2024

Fue en agosto de 2024 cuando comenzó el calvario ante otras puertas: la de Iberdrola y la de la Red Española Eléctrica (REE), cuya tramitación aún sigue y que tras continuas certificaciones, permisos o nuevas revisiones entre otras demandas ha desembocado en lo que parece un callejón sin salida; el bloqueo actual está en el alta del punto de demanda, el trámite administrativo y técnico mediante el cual se activa el suministro para que una instalación pueda consumir electricidad de la red general.

La solicitud de alta se ha topado con que el expediente de generación permanece abierto, aquel que abre la distribuidora (Iberdrola) para regular cómo se va a producir y verter la energía resultante de las placas fotovoltaicas. Pero paradójicamente, para cerrar este expediente de generación es necesario disponer previamente del alta del punto de demanda.

A pesar de esta nueva traba, la empresa Ekhi se muestra optimista: “La parte positiva de este proyecto es que estamos ya en una fase avanzada de la tramitación y seguimos trabajando para conseguir poner finalmente en marcha la instalación. Nuestro objetivo es que, cuanto antes, los vecinos y empresas de la zona puedan beneficiarse de la energía renovable generada en el propio aparcamiento y que los usuarios puedan utilizar también los seis puntos de recarga de vehículos eléctricos”, explican desde la empresa.

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