Ambiente
Carreras de última hora para llegar a Sanfermines
Furgonetas de reparto, carpinteros y comercios con los últimos preparativos protagonizan estos días la transformación del centro de Pamplona, donde las fiestas ya casi han comenzado
Publicado el 04/07/2026 a las 05:00
Quedan tres días para que el Chupinazo marque el inicio oficial de los Sanfermines, pero el centro de Pamplona ya vive a otro ritmo. Mientras miles de personas esperan vestirse de blanco y rojo, repartidores, operarios y comerciantes afrontan algunas de las jornadas más intensas del año. La calle Estafeta es el mejor reflejo de esa transformación.
Desde primera hora de la mañana, decenas de furgonetas y pequeños camiones descargaban bebida, alimentos, barriles, hielo y todo tipo de suministros para bares, restaurantes, supermercados y comercios. Apenas una furgoneta terminaba su reparto cuando otra esperaba su turno.
“Estos días no paramos. Lo que normalmente repartimos en una semana ahora sale en dos o tres días. Hay que dejar todos los bares llenos porque cuando empiecen las fiestas será mucho más complicado entrar con la furgoneta”, explicaba uno de los repartidores de bebidas.
La logística se convierte estos días en una carrera contrarreloj para que todos los establecimientos lleguen al 6 de julio con los almacenes preparados. “Llevamos varios días haciendo más viajes de lo habitual. Cada local quiere tener el almacén preparado antes del Chupinazo para no quedarse corto. Es una paliza, pero todos los años es igual”, aseguraba otro.
Más allá del abastecimiento, varios carpinteros y operarios colocaban las tradicionales protecciones de madera en puertas y escaparates del recorrido del encierro. “Todos los años hacemos el mismo ritual. Revisamos que las protecciones estén bien sujetas porque durante el encierro la gente se apoya mucho en ellas para ver pasar a los toros. En un rato cambia por completo la imagen de la calle”, comentaba uno de los trabajadores.
Buena parte de estos preparativos pasan desapercibidos para quienes disfrutarán de las fiestas. Sin embargo, detrás de cada barra, cada supermercado o cada comercio existe una planificación que comienza mucho antes para evitar que falte cualquier producto durante los Sanfermines.
Los preparativos también alcanzan a otros negocios. En los centros de manicura y estética apenas quedaban huecos libres. “Llevamos toda la semana con la agenda prácticamente llena. Mucha gente aprovecha para hacerse las uñas o algún tratamiento antes de Sanfermines porque luego es imposible encontrar un hueco. Se nota muchísimo que están a la vuelta de la esquina”, señalaba una trabajadora de uno de los locales.
Entre los productos más demandados estos días destaca el hielo. “El hielo es de las últimas cosas que se reparten porque no se puede almacenar durante mucho tiempo. Vamos de un bar a otro casi sin descanso. En Sanfermines se consume una barbaridad”, explicaba uno de los conductores.
Además de comida y bebida, los bares reciben vasos, servilletas, conservas y productos de limpieza. “Lo importante ahora es que no falte nada. Bebidas, conservas, servilletas, vasos... Hay un montón de material que también hay que reponer antes de que llegue toda la gente”, resumía otro repartidor.
AFECCIONES AL TRÁFICO
La intensa actividad también se dejó notar en el tráfico. A mediodía, la plaza Príncipe de Viana registró retenciones por el continuo trasiego de furgonetas y vehículos de carga en los accesos al centro.
Aunque el Chupinazo aún no ha estallado, basta con pasear por el centro para comprobar que los Sanfermines ya están en marcha. Entre cajas, tablones y palés, cientos de trabajadores ultiman los preparativos para que todo esté listo cuando empiece la fiesta.
