Meteorología
Este es el rincón más fresco de Pamplona: 13 grados de diferencia con el más caluroso
Mientras la plaza del Castillo supera los 36 grados, un rincón escondido del Casco Viejo apenas rebasa los 23


Publicado el 25/06/2026 a las 17:47
Pamplona encara los últimos días de una ola de calor que, aunque empieza a perder intensidad, todavía deja jornadas sofocantes. Con el termómetro disparado, la sombra se ha convertido en un bien preciado y muchos vecinos buscan refugio en parques, rincones estrechos o junto al río. Pero, ¿cuáles son realmente los lugares más frescos de la ciudad? Para averiguarlo, Diario de Navarra salió ayer a la calle para comprobar la temperatura. Siempre a la sombra, en igualdad de condiciones.
El resultado demuestra que basta recorrer unos pocos kilómetros para encontrar diferencias sorprendentes. En apenas unos minutos es posible pasar del rincón más fresco al más caluroso, con una diferencia de 12,9 grados entre ambos puntos. El contraste más llamativo se encuentra entre la Belena de Portalapea, donde el termómetro marcó 23,4 grados, y la Plaza del Castillo, con 36,3 junto al kiosco. Entre ambos apenas hay unos cientos de metros en línea recta, pero la diferencia térmica resulta evidente. “Yo creo que sale calor del suelo”, bromeaba el colombiano Emmanuel Riçard.
Y es que mientras el callejón permanece protegido del sol y favorece la circulación del aire, la plaza, completamente abierta y rodeada de pavimento, acumula buena parte del calor. Pero sin duda, la gran sorpresa para quienes no conocen el Casco Viejo al dedillo es descubrir que la Belena de Portalapea es el punto más fresco de Pamplona. “No tenía ni idea de que se podía bajar”, admitía Gabriela Jiménez en la confluencia de la calle Mayor.
Secreto que sí conocen Diego Zambrana y Adolfo Arizkuren. Cuando llega el calor tienen una costumbre: compran algo de beber en un supermercado y se refugian para escapar de las altas temperaturas. “Se está muchísimo mejor”, comentaban ayer mientras disfrutaban de un respiro.
LO QUE SE PUEDE
No muy lejos, la Vuelta del Castillo registraba 28,7 grados, una temperatura sensiblemente inferior gracias a la presencia del arbolado y las amplias zonas verdes. Allí, Mirentxu Ruiz aprovecha siempre que puede para hacer una parada. “Aquí se está tranquila y fresca”, asegura, convencida de que ese rato bajo los árboles hace más llevaderas las jornadas de calor.


En el campus de la UPNA el termómetro alcanzó los 31,1 grados. Aunque superior a la de otros espacios verdes, muchos lo eligen para pasear. Es el caso de Lucía, que recorría el campus junto a su perra Lúa. “Vivo junto a El Sadar y el paseo le queda cerca de casa”, comentaba.
Las pasarelas del Club Natación marcaron 30,5 grados; dato que deja una de las conclusiones más llamativas del recorrido: el río no refresca tanto como muchos imaginan. Aunque la vegetación y la humedad hacen que la sensación térmica resulte más agradable, el termómetro continúa superando los 30 grados. Aun así, el Arga sigue siendo uno de los refugios favoritos. Para José Miguel García porque el calor no le había dejado dormir. “A ver si aquí consigo dormir la siesta”, decía aprovechando la brisa.
Un recorrido que confirma que el calor no se vive igual en toda Pamplona. El arbolado, la estrechez de algunas calles o la cantidad de cemento pueden marcar diferencias de casi trece grados. Una información especialmente útil mientras la ola de calor todavía mantiene a los pamploneses buscando un rincón donde respirar un poco mejor.