Solidaridad
4.000 broches para investigar el Dravet
Con la esperanza puesta en un fármaco que se investiga y puede combatir los fuertes ataques epilépticos que este síndrome provoca entre los menores, Lucía Herrero colabora en busca de fondos. Este año con más de 4.000 broches para San Fermín


Publicado el 09/06/2026 a las 05:00
Lucía Herrero (Salamanca, 1946) no esconde la sonrisa ni deja el trabajo aún en momentos duros. A pesar de pérdidas familiares y de la artrosis, que hace mella en sus articulaciones, este año ha cumplido con creces la apuesta que se hizo antes de los Sanfermines de 2025. Entonces, con 2.500 broches a la venta con la imagen que se asocia a esta enfermedad, una forma rara de epilepsia que se presenta el primer año de vida y afecta a unas 16.000 personas en el mundo, se propuso llegar a 3.000 si todos encontraban destino. Consiguió su propósito y su tesón y las ganas de colaborar para que se investigue este síndrome que padecen de cerca en la familia, en Noáin, le han llevado a hacer más de 4.200 para las fiestas de 2026. Entre imágenes de San Fermín y pañuelos con la mariposa color morado del logotipo de la fundación. Piezas que se venderán o regalarán en algunos establecimientos y negocios de la capital y que ella misma va ofreciendo puerta a puerta. Y anotando encargo a mano en su libreta morada. Una lista que refleja el paso de los años; las decenas de euros que suponen y que luego deposita en las cuentas de la fundación (los vende a tres euros) y la huella de su edad y su empeño. Con su sonrisa más cansada.
Dice Lucía Herrero que este año lo importante no son los broches que ha preparado en noches de insomnio o en viajes de copiloto a Petilla de Aragón, el pueblo de su marido. Pone la mirada en el futuro y en los posibles avances de un ensayo que investiga si un medicamento puede reducir esas temidas crisis epilépticas que se repiten con frecuencia y hacen mella en los menores con esta enfermedad. “Sólo quiero que lo consigan. Sería tan importante para todas las personas enfermas y las que las cuida”, describe.
En el ensayo clínico internacional participa la Clínica Universidad de Navarra junto a otros dos hospitales españoles. En marzo anunciaban que la tercera fase del estudio había demostrado que el medicamento es “aceptablemente seguro y reduce la frecuencia de estas crisis”. En el trabajo colabora la codirectora del departamento de Pediatría de la CUN y responsable de su Unidad de Dravet, Rocío Sánchez Carpintero. Subrayaba que el medicamento podía suponer un paso adelante contra una enfermedad neurológica rara que causa problemas de desarrollo y de conducta.
Los estudios iniciales ya han comprobado que el perfil de seguridad es aceptable y que, en algunos pacientes, se han mitigado las convulsiones graves. Esas situaciones que Lucía Herrero tiene clavadas, junto al dolor que ha traído a su familia.