El Hada del Sur, cuando las velas cuentan historias
Roxana Oio Vázquez las hace de forma artesanal, con ingredientes veganos y personalizadas. Además, ofrece talleres -en grupo o de forma individual- para aprender y elaborar la tuya propia


Publicado el 01/04/2026 a las 05:00
Esta historia hunde sus raíces en Argentina, con una niña pequeña que en cada cumpleaños familiar va en busca de su madre a la cocina para ver como de entre sus manos sale una tarta. "No una tarta cualquiera, sino que ella las decoraba con su manga pastelera con detalles para el destinatario", recuerda una ya adulta Roxana Oio Vázquez. "Creo que entonces aprendí a valorar el trabajo artesanal y esos pequeños detalles que lo diferencian". Pero su trayectoria profesional cogió otros derroteros, los de monitora deportiva, trabajo que desempeñó en su Argentina natal, Italia y en Navarra, a donde llegó en 2007.
Pero Roxana desafió a esa vida encarrilada y se tomó un año sabático. "Cogí mi mochila y me recorrí mundo. Ahí descubrí un universo de color, aromas y culturas". De regreso a casa tuvo muy claro que quería dar un rumbo nuevo a su profesión. Y se despertó en ella ese pasado artesanal enfocado al mundo de las velas. "Siempre me han gustado. Son mágicas, crean un ambiente cálido y, además, en mi caso siempre digo que procuro que cuenten una historia. No se trata de simples velas. Puedes pedirme que haga una con olor a café porque te evoca a tu abuelo. Son aromas, son recuerdos...", y también figuras personalizadas para cumpleaños, eventos o celebraciones.
Roxana quiere además dejar claro que su trabajo es vegano. "Todos mis productos son naturales, son velas de cera de soja, no de grasa animal como se hacían antiguamente y aún quedan. Y para mí también es muy importante destacar que los aromas no están testados con animales", cuenta sobre este negocio que de momento no tiene tienda física pero que avanza con productos nuevos como ambientadores sólidos, que sirven de objeto de decoración. "Mi taller es mi casa, instagram mi escaparate (@hadadelsur.art) y también trabajo con WhatsApp corporativo (644 678 062). En cuanto al nombre, Hada del Sur, dice que tiene un doble significado. "Hada porque son esos seres mitológicos libres y mágicos, que siempre se han gustado. Y sur como un guiño a mi tierra, de donde vengo, Argentina"
Pero no ha aparcado del todo la enseñanza. "Me encanta porque me gusta el contacto con la gente". Por eso Hada del Sur ofrece también la posibilidad de talleres en grupo o en solitario para aprender a hacer una vela y elaborarse la suya propia. "Viene bien por ejemplo para empresas que quieran una actividad algo especial para sus empleados", dice Roxana, que esa proximidad con las personas también la aprovecha en los mercadillos. "Los disfruto mucho porque te permite hablar con quien viene a comprar, le cuentas tu historia, el signficado de las velas y él te cuenta la suya", dice sobre una participación en este tipo de ventas para la que tuvo que sacarse el carné de artesana. Eso le ha permitido estar en varias ferias como la que ofrece el grupo Vivero de Ideas (calle de los Teobaldos, 10 Pamplona) o Firin Faran Artesanía. En mayo, le espera Alfaro donde, comenta, sus velas volverán a narrar historias.