Pamplona

La nueva plaza de Navarrería, pendiente del estudio arqueológico

El derribo de Oscus alcanza el 70% de su ejecución, al tiempo que se acondiciona el solar y se definen las bases de la futura urbanización

Derribo de las edificaciones interiores del antiguo Oscus
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Aspecto que presenta el espacio generado, donde el derribo de las edificaciones está prácticamente finalizadoJ.C Cordovilla
Derribo de las edificaciones interiores del antiguo Oscus

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Noelia Gorbea

Actualizado el 14/01/2026 a las 21:15

El antiguo Oscus se despide definitivamente del Casco Viejo de Pamplona. Más de dos meses después del inicio de las obras, el derribo avanza a buen ritmo y encara su recta final en la zona de Navarrería, con el 70% de los trabajos ya ejecutados. En las próximas semanas se acometerá la demolición final de las soleras del edificio y la nueva plaza abierta estará en todo caso supeditada a la excavación arqueológica. 

Durante esta fase del proyecto se desarrollará, además y de forma paralela, la gestión de residuos y los rellenos necesarios para dar forma al solar resultante. El fin de estos trabajos está previsto, estima el consistorio, para finales de febrero.

Dada la cronología, el espacio resultante entra ahora en replanteo. Es decir, se requiere de tareas como puede ser definir la cota de acabado, el sistema de evacuación de pluviales y el cierre con las parcelas colindantes. Asimismo, Pamplona valora la posibilidad de activar en la zona un enclave arqueológico (en coordinación con la institución Príncipe de Viana); y que permita el desarrollo de investigaciones y trabajos coordinados con diversas entidades.

Pero para entender la obra, hay que insistir en que ya se han retirado los elementos que contenían amianto (cubierta, alero, bajantes de pluviales y elementos de cierre vertical bajo las carpinterías) de una superficie total de 2.200 metros cuadrados. Para ello, asegura el Ayuntamiento de Pamplona, se informó previamente a vecinos y vecinas; sin constatarse afecciones por emisión de partículas durante el proceso.

Recordar que el antiguo Oscus fue un edificio municipal que acogió durante décadas las dependencias del organismo de servicios del Casco Antiguo (de ahí su nombre). Desde este lugar, se gestionaban actuaciones de rehabilitación, mantenimiento y atención vecinal. Con el traslado de estos servicios y el deterioro progresivo del inmueble, las dependencias quedaron sin uso, lo que motivó el derribo dentro del plan de regeneración y mejora del Casco Viejo de Pamplona.

Precisamente por su estado, además del derribo, el proyecto plantea la excavación de los cimientos del edificio, así como la reparación y consolidación de las partes colindantes afectadas. “Los muros medianiles se van a consolidar, repasar y reconstruir marcando los límites de las parcelas contiguas, hasta una altura aproximada de 2,50 metros”, indicaban los técnicos. “Se intentará igualar con el ‘skyline’ de las calles colindantes”.

Finalmente, el muro junto al patio del INAP también se va a derribar para levantar un nuevo cierre mediante bloque de hormigón prefabricado y vallado de una altura orientativa similar a la anterior (2,50 metros). “Es un cambio realmente transformador, que nos recuerda a Santa Ana”, expresaban los especialistas en el interior del enclave.

Una decena de elementos con posible amianto

En cuanto al proyecto que contempla la nueva urbanización del centro de la capital, decir que el Ayuntamiento de Pamplona adjudicó el contrato para el derribo de las construcciones interiores de la manzana situada a la altura del número 111 del Casco Antiguo a la empresa Obras y Servicios Tex SL por un importe de 532.400 euros. El documento recoge también la adecuación del solar como parcela, según el plan redactado por OM ARQ SLP y los arquitectos Óscar Mongay Jiménez y María Teresa Mariezcurrena Echeverría. 

Insistir, asimismo, en que la actuación municipal se enmarca dentro del proceso de regeneración del centro de la ciudad; impulsado por la empresa pública Pamplona Ciudad Habitable - Iruña Biziberritzen (PCH-IB).

Una decena de elementos con posible amianto

El Ayuntamiento de Pamplona ha elaborado un censo municipal de amianto, que se encuentra actualmente en fase de revisión y validación interna, previa a su envío definitivo a Gobierno de Navarra. Este trabajo, explica el consistorio, permitirá contar con una herramienta técnica fiable para la planificación y prioridad de futuras actuaciones de retirada de amianto; como ha sucedido con la obra en el antiguo Oscus. En lo que respecta al Casco Antiguo, el censo confirma que únicamente existe una decena de elementos de cubiertas con posible contenido de amianto; todos ellos en edificios de uso residencial.

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