Denuncia
UPN asegura que aparecieron ratas en tres escuelas infantiles de Pamplona
Los centros de Mendebaldea, Buztintxuri y Azpilagaña son los afectados


Publicado el 17/12/2025 a las 05:00
La información sobre el control de ratas del Ayuntamiento de Pamplona (ver abajo) coincidió este martes -casualmente o no- con una moción presentada en Asuntos Ciudadanos en la que UPN pedía un mantenimiento de los patios renaturalizados de escuelas infantiles. Según los regionalistas, la nueva vegetación en los centros provoca la aparición de ratas.
El tripartito de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Zurekin bloqueó la propuesta junto a PSN. “Las ratas son de UPN y sólo aparecen cuando gobierna la izquierda. Parece que tienen carné del partido”, comentó Txema Mauleón (Contigo Zurekin), mientras que Aitziber Campion (EH Bildu) habló de un “caso puntual” difundido por redes sociales, una rata en el colegio de San Jorge, donde también su patio ha sido renaturalizado. “Y están encantados”, a la par que añadió que se actuó con celeridad. Desde PSN y Geroa Bai, Marina Curiel y Mikel Armendáriz, acusaron a los regionalistas de hacer política con hechos excepcionales.
Una visión muy distinta de la ofrecida por Fernando Aranguren (UPN), que citó tres centros afectados por este problema, Mendebaldea, Buztintxuri y Azpilagaña; en este último hubo que cerrar la cocina. El concejal se quejó de que el equipo de gobierno no atendiera su moción “propositiva”. “Lo único que pedimos es mantenimiento y personal para evitar que sea la directora de Mendebaldea la que tenga que llamar para que corten la vegetación”.
Cerca de 3.200 actuaciones contra las ratas en la red de alcantarillas
El Ayuntamiento de Pamplona ha realizado en lo que va de año un total de 3.192 actuaciones para el control de ratas en el alcantarillado de la ciudad. “El objetivo es controlar la presencia de roedores en la ciudad, asumiendo que su erradicación total es prácticamente imposible”, advierte en una información desde el servicio de prensa. El Parque de Desinfección hace al año dos grandes campañas de desratización, una en primavera y otra en otoño. Esta última aún está en marcha.
En cada campaña se controlan 1.569 tapas o registros de saneamiento repartidas en 38 sectores, ya que este es el hábitat común de las ratas. Las acciones se concentran en la colocación de raticida en esas tapas, en un sistema de anclaje habilitado para ello, y su posterior revisión para comprobar si ha sido ingerido por los roedores.
El método utilizado requiere de tiempo, control y repetición para comprobar su éxito. En una primera ronda, se coloca raticida y, a los 15-21 días, se realiza una revisión para valorar si el raticida se ha consumido. Si es así, se repone y se procede a una segunda revisión. El objeto es proporcionar la dosis adecuada para garantizar la muerte de los individuos existentes. Si en la primera revisión ya no hay raticida, significa que hay roedores comiendo. Es por ello que se repone el producto. La dosis colocada es pequeña, ya que hay que evitar que el resto de roedores asocien la comida con el veneno, porque son animales extremadamente desconfiados e inteligentes. Además, como el biocida tiene acción anticoagulante, el efecto del raticida no es inmediato. Cuando el veneno deja de ser consumido, se entiende que se ha reducido la densidad de población de ratas.
En la campaña de primavera, entre el 5 de febrero y el 22 de mayo, la cantidad de raticida utilizada ha ascendido a 299,5 kilos. Hubo tres zonas donde se detectó un mayor consumo: Casco Viejo, Santa Maria la Real y la zona del Mercado en el II Ensanche, (con un 27,3%, 28,6 % y 42,4% de consumo respectivamente). En las tres, se realizó una tercera reposición de veneno.
El Parque de Desinfección también realiza otras acciones concretas, con raticida en otro tipo de registros, en los puntos de la ciudad donde se detecta presencia de roedores de manera recurrente. Se complementan con otras bajo solicitud, atendiendo las demandas de la ciudadanía en puntos concretos de la vía pública de la ciudad y en dependencias privadas. En este sentido, a lo largo de este año, se han realizado 1.764 actuaciones en la vía pública y 58 en espacios privados.
La normativa permite el uso de veneno en el subsuelo, pero no en superficie porque supone un riesgo de contaminación cruzada por parte de otros animales, perros, gatos o incluso personas. La erradicación de estos focos, normalmente está más vinculada a la eliminación de la causa que los genera, controlando el vertido de basuras, entre otros aspectos.
Normalmente, son zonas semiurbanas, como las zonas verdes ubicadas en la calle Ramón Aguinaga en Mendillorri, la zona ajardinada de la calle Isabel Garbayo Ayala en Lezkairu o la zona paralela a la vía del tren en San Jorge. Estas zonas son objeto de vigilancia especial del Parque de Desinfección.