Residencia
Pamplona da un paso fundamental para la recuperación de Agustinas
El pleno aprueba por unanimidad la modificación del PEAU para la construcción de una residencia y la restauración del convento


Publicado el 12/12/2025 a las 05:00
Unanimidad no es sinónimo de serenidad. La corporación del Ayuntamiento de Pamplona votó en pleno a favor del Plan Especial de Actuación Urbana que permitirá la recuperación del convento de Agustinas, envuelto desde hace una década en una peligrosa espiral de ocupación, vandalización, deterioro, suciedad y ruina. El pasado fin de semana dos personas que allí pernoctan cayeron por el hueco del ascensor que utilizaban como urinario. Una de ellas está grave. Pero ha habido también agresiones e incendios. Un foco de inseguridad y también la metáfora más extrema del problema de la vivienda y de las personas sin hogar.
El plan aprobado este jueves da luz verde a la empresa sanitaria concesionaria del convento y de la parcela contigua para la creación de un centro de neurorrehabilitación -en el convento- y una residencia de mayores. Esta última se levantará en el solar que da a la trasera del convento y que, para culminar su conversión, necesitaba de una modificación del PEAU. Con la aprobación de ayer, que modifica el uso del suelo de ‘terciario oficinas’ a ‘Dotacional privado-Residencial comunitaria y asistencial’, el Grupo Vitalia, bajo la marca de Centro Sociosanitario San Vicente, tiene luz verde para recuperar un convento que precisará de una inversión para su restauración de al menos 7,5 millones de euros, según adelantó el gobierno.
El pleno comenzó con palabras y gestos de afecto hacia el alcalde, Joseba Asiron (EH Bildu), por la reciente pérdida de su hermano Javier Asirón Sáez, fallecido a los 57 años. Lo cortés no quita lo valiente.
Comenzó el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea (EH Bildu), desglosando el proceso que ha llevado a la concesión demanial de las parcelas por un periodo de 50 años con esa función de centro sociosanitario y residencial: desde la salida de las monjas agustinas del convento en 2011, la permuta de terrenos con la extinta Caja de Ahorros de Navarra, que dio la propiedad del convento al ayuntamiento hasta el deterioro final. Lo enmarcó en el proceso de recuperación del parque, al que volvió a llamar, “la joya de la corona” de las zonas verdes de Pamplona.
“Si Aranzadi es la joya, cómo tendrá la bisutería”, le respondió la concejala de UPN Izaskun Zozaya para acusar al equipo de gobierno de dejar “un edificio devorado gracias a su permisión”, “un desastre” frente a la defensa de la gestión de los regionalistas en su gobierno. No sin cierta contradicción, enumeró los problemas en los que se encuentra el convento, “una vergüenza”, pero pidió al mismo tiempo “no hacer ruido para no ahuyentar al promotor”.
“Vergüenza de todos”, puso un poco de cordura Javier Leoz (Geroa Bai). El convento arrastra una década de vandalismo que ha afectado a los gobiernos de EH Bildu, pero también de UPN. “Se ha destrozado gobernando todos”, añadió para pedir una “solución y salida para el edificio”. Txema Mauleón (Contigo-Zurekin) insistió en culpar a UPN con un retrato apocalíptico de cómo se encontró el tripartito el convento y que es muy similar al actual.
Carmen Alba (PP) abundó en la idea de que la dejación ha sido “culpa de todos” y le recordó a Mauleón, concejal de Acción Social, que “se le han caído dos personas por el hueco del ascensor” este pasado fin de semana. Xabier Sagardoy (PSN) se limitó a una descripción técnica del proyecto y a instar al consistorio a atender las demandas de seguridad de los vecinos de la Rochapea.