Sucesos
Los afectados por el incendio del bazar de la Rochapea pasarán meses fuera de casa
Los vecinos de los 16 pisos dañados del nº 100 de Marcelo Celayeta, que apenas han tenido acceso a recoger pertenencias, piden más apoyo


Publicado el 03/12/2025 a las 05:00
Rabia, impotencia, resignación, desamparo… Cualquiera de estas palabras ejemplifica muy bien el verdadero sentir de los vecinos del portal número 100 de la avenida Marcelo Celayeta de Pamplona en estos momentos. Los propietarios de los 16 pisos directamente dañados por el potente incendio generado el 26 de noviembre en el bazar ubicado en el bajo del propio edificio siguen fuera de sus casas y podrían tardar meses en regresar a ellas. No hay fecha para volver. Una realidad que, lógicamente, cuesta procesar y afrontar. Por ello, reclaman ayuda a las instituciones y un apoyo real a las aseguradoras para que la situación se solucione lo antes posible. Hasta ahora, dicen, no han encontrado el respaldo que hubieran deseado.
Los vecinos de este bloque (16 propietarios de otros tantos pisos y 1 propietario del bajo incendiado) se reunían este martes 2 de diciembre en una junta extraordinaria para hacer un primer balance de la situación y valorar la contratación de servicios periciales y asesoramiento jurídico específico para la comunidad de cara a afrontar la problemática sobrevenida.
Según se puso sobre la mesa en la reunión, lo primero que hay que asegurar es que la estructura del edificio no se haya visto dañada y que sea fiable. Hoy por hoy falta una visita del arquitecto municipal y la Policía Nacional todavía no ha accedido a hacer el trabajo de investigación. Sí que se sabe ya que las instalaciones comunes del edificio están calcinadas: acometidas de agua, de electricidad, de internet, de gas, etc. Así, el edificio en su conjunto es inhabitable. No solo para los mayores afectados, los pisos de la primera planta, sino en su totalidad.
Tampoco se ha desescombrado y vaciado aún el bazar quemado, como es apreciable a pie de calle. Apagado el fuego, sí que se han acercado al local incendiado peritos de las diferentes compañías involucradas (el de la comunidad, el de la propiedad del local…). En el caso de las viviendas, todavía no han podido acceder los peritos de las aseguradoras contratadas por cada vecino, pero sí han podido entrar los propietarios para sacar algunas pertenencias acompañados por policías o bomberos.
"EL VECINDARIO ESTÁ MAL"
Pili Casas Lamberto, de 65 años, es la presidenta de esta comunidad y, pasado el susto y el disgusto de los primeros días, se alzaba en portavoz de sus vecinos para reclamar apoyo. “La situación que vivimos es dramática, nos vemos un poco de la mano de Dios. El que tiene familia se ha ido con su familia, y el que no está en un hotel. Te pagan unas noches, pero luego toca buscarse la vida y tirar de cartera hasta que los seguros determinen quién es el culpable. Esto va para largo”, refería.
De ahí la premura de muchos por encontrar un piso de alquiler. “Es un problema añadido, porque apenas los hay. En mi caso he llamado a muchas inmobiliarias, y suerte que una conocida me ha dado un teléfono y he logrado uno muy bueno, todo amueblado. Era mi gran preocupación porque con mi madre dependiente, ¿a dónde vamos después de los 10 días que nos pagan de hotel?”.
Los vecinos pudieron acceder a sus pisos días atrás para recuperar objetos necesarios. “Había mucha toxicidad. Yo estaba bloqueada, no sabía ni por dónde tirar. Cogí ropa, documentos importantes... Está todo lleno de hollín, todo negro, una pasada. Con la ropa tuve que hacer 8 lavadoras”.


Además de daños generales, también los hay en viviendas. “Hay vecinos con todo el parquet levantado como si fuera un dominó, ventanas devoradas por el fuego y el calor, tuberías desechas...”, repasa. E indica que “el vecindario está mal, muy mal”. “Muchos son mayores y esta es su casa, su vida. Y de un plumazo, adiós a todo”.
¿Qué horizonte manejan para volver? “No se sabe, nos dijo el perito que pueden ser 3 meses, como pueden ser 6 o un año. Primero tienen que limpiar, ver cuál es el origen del fuego y ver quién es el responsable”.
Por ello, estos vecinos reclaman “sobre todo, apoyo”. “Alguien tendría que haber en circunstancias como estas que dijera: a estas personas que han sufrido un incendio tan importante vamos a meterlas en un alojamiento y que no se preocupen de nada hasta que se solucione el tema”.
Y ven necesario también un mayor asesoramiento. “Los peritos de los seguros ya estamos viendo que se pasan la pelota unos a otros hasta ver quién es el responsable. Pero a ver, ¡que aquí los afectados somos nosotros!”, defiende.
