Urbanismo
Viviendas que no se acaban en Barañáin
Los pisos proyectados en 2018 y con obras iniciadas en 2021 y retomadas en 2023 se dieron por finalizadas hace un año. A falta de una urbanización que ahora ya está concluida, siguen cerrados porque no hay conexión eléctrica


Publicado el 20/11/2025 a las 05:00
La historia interminable es el título que mejor resume todo lo acontecido durante casi siete años con los pisos que se proyectaron en una parcela que cuando se diseñó la urbanización en torno al Lago de Barañáin, entre los años 80 y 90 del siglo pasado, se pensó para posibles ampliaciones del colegio público Eulza u otros servicios. En 2018 se recalificó para que Nasuvinsa pudiera promover la construcción de un edificio con pisos de alquiler social para personas mayores y jóvenes de la localidad. 58 en total con reserva para personas con discapacidad y víctimas de violencia. A pesar de que justo hace un año se presentaban, de la mano de la consejera responsable de Vivienda, Begoña Alfaro, y de personal de Nasuvinsa, ediles de Barañáin, del equipo redactor y de la constructora las obras del bloque y de las viviendas terminadas y se advertía de que una urbanización responsabilidad del Ayuntamiento de Barañáin impedían proceder a adjudicar los pisos a demandantes de alquiler, hoy siguen cerrados y avanzando el plazo de garantías sin estrenarlos. En mayo de este año comenzó aquella obra pendiente con la promesa de que estaría lista para julio. Lo estuvo tiempo después, a la vez que se abría otro contratiempo. La conexión a la red de Iberdrola. Imposible sin un transformador que ni promotor ni urbanizador habían pedido. Lo hizo finalmente Nasuvinsa, a quien atribuyen la responsabilidad en Barañáin, pero la demora en estos trámites con la empresa suministradora de energía eléctrica lleva a que siga sin concluirse este proceso.
Poco aclaran en Nasuvinsa y en el Ayuntamiento de Barañáin sobre el estado de las obras. Un hermetismo o información con cuentagotas como cada vez que alguna incidencia rodeaba a la adjudicación, construcción o terminación de las obras. Semanas atrás un vecino de Barañáin resumía en una carta hecha pública en los medios de comunicación la respuesta que recibía una amiga suya, solicitante de vivienda de alquiler social, de Nasuvinsa. “Sólo sé que tendrás que seguir esperando”. Y como ella las personas que tras años de espera vieron la posibilidad de optar a una vivienda pública de alquiler en su localidad. Un edificio premiado en certámenes arquitectónicos edificado junto a otros bloques de años atrás. Entre el patio del colegio y la urbanización de Eulza que va cobrando forma al otro lado de la carretera.
LICENCIA PENDIENTE
El transformador que debe instalarse para completar el enganche a la red de las viviendas está en Barañáin desde hace unas semanas y el ayuntamiento barajaba requerir a la adjudicataria de la urbanización, Excava, para que terminase el proceso.
A su vez, el Ayuntamiento había recibido la solicitud de licencia de primera ocupación, ultimo de los trámites para que el edificio pueda destinarse a su fin. También sigue pendiente a día de hoy. El del transformador no es el único problema que ha acarreado el expediente de los pisos. Tras el concurso para el proyecto y las obras, se adjudicaron en 2020 a la UTE Murias Ibañez, que dejó las obras con la excavación y el esqueleto del edificio hechos. Fue en 2022, casi al mismo tiempo que otra promoción también para VPO en Tudela y otro bloque en Mutilva y en un principio se atribuyó al incremento de precios en el marco de la guerra de Ucrania y luego Nasuvinsa reconoció problemas con la adjudicataria. Tras otros dos procedimientos desiertos y un aumento en el presupuesto se adjudicó finalmente a Construcciones Garnica y Cortés la finalización de las obras de construcción. Lo hicieron en el plazo previsto y sin incidencias. Se habían invertido en el edificio 9,8 millones de euros cuando se presentaron en sociedad. A falta de la urbanización y los enganches al abastecimiento y a la electricidad. La historia continuará.
CLAVES
1 Cesión de suelo en 2018. El Ayuntamiento, tras haber recalificado la parcela para el uso residencial, acordó la cesión a Nasuvinsa por 75 años para la promoción de un edificio de viviendas. 58 en total, destinadas a personas mayores y jóvenes y que se adjudicarían en régimen de alquiler.
2 Primera adjudicación en 2020. La sociedad pública adjudicó la construcción a la UTE Murias & Ibáñez resultó ganadora de la licitación convocada por Nasuvinsa, con un precio de adjudicación de 7,2 millones (IVA no incluido) y un plazo de ejecución de obras de dos años.
3 Segunda adjudicación en 2023. Tras el abandono de los primeros contratistas se adjudicó la terminación a Construcciones Garnica y Cortés. En 2024 daban por terminada la obra tras invertirse 9,8 millones.