Ayuntamiento
El equipo de Asiron sancionará a la Universidad de Navarra por la tala de 113 árboles que el centro consideraba enfermos
Un informe del ayuntamiento considera que los apeos “no eran compatibles con la legalidad” y advierte de una multa y del deber de repoblar del campus pamplonés


Actualizado el 19/11/2025 a las 10:48
El Ayuntamiento de Pamplona, gobernado por Joseba Asiron (EH Bildu), considera que la tala de 113 árboles realizada por la Universidad de Navarra en su campus el pasado agosto “no es compatible con la legalidad” hasta que el consistorio emita la “oportuna licencia” para ello. La Junta de Gobierno, de acuerdo a un informe de la Asesoría Jurídica Municipal, mantiene asimismo la medida cautelar de paralizar los apeos de árboles que el centro considera enfermos. Además, iniciará un expediente sancionador que “podría llevar aparejada una multa y el deber de repoblación del arbolado en compensación por los ejemplares talados sin licencia”.
Fue el pasado 18 de agosto cuando el Ayuntamiento de Pamplona informó de que había ordenado la paralización de la tala de “174 árboles” en el campus pamplonés ante “la ausencia de permisos municipales para realizar estos trabajos”. Ya entonces, la Universidad de Navarra precisó que se trataba de 123 ejemplares -los talados hasta ese momento-, todos ellos “enfermos”, mientras el consistorio advertía de “sucesivas multas coercitivas” por aquellos trabajos.
Aquellas amenazas parecen cobrar forma ahora con el anuncio del “expediente sancionador”. Para el consistorio, solo 10 de los 123 árboles apeados -ejemplares de chopo lombardo y álamo- eran susceptibles de tala debido a su “mal estado y al riesgo que ello suponía”. De esta manera, el informe jurídico del consistorio “descarta el argumento por cuestiones de seguridad” de los otros 113 ejemplares que se ubicaban en diferentes puntos del campus.
A este respecto, el servicio jurídico del ayuntamiento asegura que existía “un informe del Servicio de Zonas Verdes [del consistorio] que, en sus sucesivas intervenciones, siempre estuvo en desacuerdo con la valoración de riesgo que presentaba la universidad”. Según el servicio municipal “solo podía justificarse el apeo de un total de 13 de los 123” árboles y precisa que solo 10 de ellos fueron apeados “de forma justificada”, los “únicos legalizables”.
"SILENCIO ADMINISTRATIVO"
El informe del ayuntamiento deja entrever que el campus pamplonés se amparó en un presunto “silencio administrativo” para acometer la tala de los árboles enfermos. Sin embargo, la universidad informó el pasado agosto, que en el mes de enero de este año, el área de Jardines del consistorio “respondió afirmativamente” a la “necesidad imprescindible” de apear los ejemplares enfermos en caso de registrarse “incidencias o pérdidas súbitas de estabilidad”. Es esta respuesta municipal la que habría activado la tala.
El ayuntamiento, en la nota lanzada ayer, omite esta información para insistir en la idea del “silencio administrativo” con el que el campus habría dado por autorizadas las talas. “En ningún caso, el silencio administrativo es positivo, sino que las talas requieren de licencia urbanística expresa de la que carecía la universidad”, recoge la nota. “De hecho, siendo ese arbolado Bien Natural Catalogado con grado 2 de protección, la autorización de esa intervención sería excepcional, requeriría de informe técnico favorable y llevaría aparejada la presentación de una propuesta de restauración de la densidad de arbolado”, continúa.
El informe concluye que “con carácter previo al inicio de las obras, el interesado sí era plenamente conocedor de la ausencia de autorización para ello, de que la licencia no había sido concedida por silencio administrativo, y de que, además, su solicitud no contaba con el visto bueno de los servicios técnicos municipales para ser iniciada”. Con todo, el consistorio considera que ante “la actuación no legalizable de tala de 113 árboles”, la universidad deberá presentar “un Plan de Repoblación de Arbolado cuya valoración económica sea al menos, equivalente al valor de los ejemplares talados calculado conforme a un índice que se encuentra en la llamada Norma Granada”. Un plan que deberá ser acordado con el ayuntamiento y costeado por la universidad.
La Universidad de Navarra no ha recibido el informe municipal
La Universidad de Navarra declaró ayer que había conocido “por los medios de comunicación la desestimación de las alegaciones por parte del Ayuntamiento de Pamplona sobre la tala de árboles”. El centro asegura que está a la espera de “la resolución que menciona el consistorio” y que “se estudiará oportunamente” una vez recibida. “Como se ha dicho en anteriores ocasiones, desde el centro educativo se reitera que siempre se ha actuado avalado con informes técnicos externos y con el objetivo de garantizar la seguridad de la ciudadanía y de la comunidad universitaria”, añade. De hecho, ya en agosto, el campus recordaba que el pasado 11 de junio “cayó un árbol de 5 toneladas de peso sobre un camino peatonal próximo a los edificios”. En 2018, seis personas resultaron heridas cuando una sequoia se partió y se precipitó sobre ellas.