Emprendedores
La Casa del Buceo, un lugar para los amantes de las profundidades marinas en la Comarca de Pamplona
El navarro Sergio Pérez regenta este centro integral que ofrece material, mantenimiento y hasta excursiones de fin de semana


Publicado el 12/11/2025 a las 20:01
Sergio Pérez Domínguez, pamplonés de 40 años, empezó, como él dice, "trasteando" con los equipos de buceo, arreglando y manteniendo material cuando alguien se lo pedía. Toda esa pasión por el mundo submarino la combinaba con su trabajo como mecánico industrial. Y de pronto surgió una oportunidad. Aquello casi filantrópico podía convertirse en una forma de vida.
"Hace un par de meses hablé con Ángel de Buceo Mistral y me ofreció coger su negocio porque él lo tenía todo montado, aunque llevaba un par de años cerrado por jubilación", explica. Buceo Mistral inició su transformación y ahora es La Casa del Buceo, en la calle Zortziko 4, de Berriozar, un centro que ofrece servicios integrales en todo lo relacionado con las inmersiones marinas.
De momento está él solo, con el apoyo de su mujer, pero con ganas de calar fuerte en Navarra, territorio sin salida al mar (la tuvo hasta el siglo XIII y después, apenas tres años en el siglo XIX), pero con una íntima relación con el mar Cantábrico. "Solemos salir los fines de semana a lugares como Hondarribi, Getaria o Pasaia. Normalmente nosotros cobramos lo que es el equipo completo, que consiste en aletas, neopreno, el jacket, regulador, gafas y botella con plomos", describe. El coste por una excursión así es de 40 euros y con guías submarinos (el propio Pérez), 10 euros más.
Eso sí, antes de adentrarse en las profundidades marinas, es necesario un curso de formación que imparte el propio Sergio Pérez en colaboración con el club Felimare. Un bautismo submarino -el curso B1E- que faculta internacionalmente para realizar inmersiones de forma autónoma hasta una profundidad máxima de 25 metros, siempre con un buceador titulado superior y sin entrar en descompresión. ¿Dónde? En el polideportivo de Berriozar, donde se encuentra La Casa del Buceo.
Y es que, como dice Pérez, el que no bucea, se pierde un mundo fascinante, "precioso". "Si se hacen las cosas como hay que hacerlas, teniendo unas pautas, aprendiendo, sin tomárnoslo a la ligera, es muy seguro el buceo recreativo", asegura rotundo.