Urbanismo
El proyecto de Sarasate hace una interpretación interesada del PEPRI para poder mover las esculturas
Pese a que el texto normativo dice que las seis estatuas “se integrarán” en el paseo, la memoria del proyecto de reurbanización lo reduce a una opción “deseable”


Publicado el 03/09/2025 a las 05:00
La reurbanización del paseo de Sarasate sigue sin arrancar. A la espera de que se adjudiquen las obras de reurbanización, las estatuas siguen en su sitio. Hieráticas. Y eso que su traslado al parque de la Taconera y su restauración sí están adjudicados. Según fuentes municipales, el inicio de estos trabajos es inminente. Pero está el fleco legal. UPN recurrió el traslado de las regias figuras por contradecir el PEPRI (Plan Especial de Protección y Reforma Interior). Y el proyecto final parece reinterpretar lo que dice esta norma para hacer factible el traslado de las estatuas a la Taconera.
¿Cómo? Lo que según el PEPRI parece taxativo y fuera de toda duda, se suaviza en el proyecto final. El PEPRI es de 2001 y daba indicaciones sobre la construcción de un parking subterráneo bajo el andén central del paseo, nunca llevado a cabo. Las indicaciones sobre las estatuas -aplicables a cualquier otra intervención de envergadura- parecen claras: “Se integrarán en el nuevo diseño las esculturas catalogadas que ahora flanquean el andén central”.
DE IMPERATIVO A "DESEABLE"
La afirmación, que parece rotunda en sus términos, se desinfla en el proyecto final de reurbanización, con el título de ‘Isolíneas’: “Además de la posibilidad de creación de un aparcamiento subterráneo, el ARDU (Ámbitos de Reforma y Diseño Unitario) del Paseo Sarasate establece como deseable la integración en el nuevo diseño las esculturas catalogadas que ahora flanquean el andén central”. Esto es, las seis estatuas de reyes.
El “se integrarán” del PEPRI se convierte en “deseable” en la memoria del proyecto, que justifica así la interpretación: “Dicho criterio formal del ARDU se considera también improcedente, dado que la reforma del paseo de Sarasate pretende establecer para el paseo un juego escultórico moderno, compuesto por una pieza de Jorge Oteiza y una nueva escultura del compositor Pablo Sarasate que da nombre al Paseo”.
Las esculturas de los reyes, tal y como recoge la memoria del equipo formado por Vi17 Arquitectura, OAB Office of Architecture in Barcelona y OKRA Landscape Architecten, están protegidas por el Plan Municipal de Pamplona. Y añade algo obvio: “El grado de protección establecido, no obstante, no protege o establece su ubicación determinada”. Y es así porque se trata, las estatuas, de elementos protegidos no vinculados a la edificación. De ahí que la indicación del PEPRI adquiera más valor por establecer de forma expresa el propio paseo de Sarasate como espacio al que deben volver las esculturas.
El asunto está judicializado por un recurso de UPN. El juez denegó la suspensión cautelar del traslado de las obras y el consistorio anunció un cambio del PEPRI y del Plan Municipal. Las 6 esculturas, solo dos acreditadas de reyes navarros, siguen en su sitio actual.
