Cuando la mediación municipal no basta entre vecinos y bares de Estafeta
Una resolución del TAN dice que el Ayuntamiento de Pamplona hizo todo lo posible para arreglar la supuesta invasión de la calle de la hostelería


Actualizado el 26/07/2025 a las 11:55
Una de las iniciativas más valoradas desde el equipo de gobierno de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Zurekin de Pamplona es la oficina de mediación con la que se pretende que ante problemas que, como mucho, pueden derivar en sanciones administrativas (quedan fuera los delitos) se junten ambas partes para llegar a una solución. Un servicio que inició su andadura en octubre del pasado año pero que ocho vecinos de la calle Estafeta -que dicen representar a un bloque de 19 viviendas- no han querido utilizar en su confrontación con tres establecimientos hosteleros de su calle.
Han optado por presentar un recurso de alzada al Tribunal Administrativo de Navarra (TAN) por “falta de actuación, por parte del Ayuntamiento de Pamplona, por permitir o no poner los medios suficientes para impedir que los usuarios de establecimientos de hostelería causen molestias al vecindario”.
Pero en su resolución de junio, el TAN dice que el consistorio pamplonés sí puso todos los recursos de los que puede disponer para mediar en este conflicto por lo que desestima la petición vecinal. “Se ha actuado mediante presencia policial, visitas a establecimientos, denuncias formales por incumplimientos concretos (puertas abiertas, consumo en vía pública), y se han mantenido reuniones periódicas tanto con los vecinos como con los hosteleros y asociaciones profesionales”, enumeran.
“En materia de ruidos y molestias derivados de la actividad social en el espacio público urbano, debemos señalar que la Administración Pública no está obligada a suprimir completamente toda fuente de incomodidad o perturbación, especialmente cuando no se derive de un comportamiento antijurídico claro y manifiesto. La intervención administrativa debe ser proporcionada, razonable y equilibrada, teniendo en cuenta el interés general y los distintos colectivos afectados”, añade el tribunal.
Y para el TAN, el Ayuntamiento le ha dado al problema una respuesta -en sus palabras- gradual, integradora y de mediación, con apoyo técnico y control policial. “No se puede exigir jurídicamente una medida única, directa o punitiva, como el cierre de locales o la prohibición general de que las personas no se encuentren en la calle de un punto concreto de la ciudad, si no concurre infracción concreta y debidamente acreditada”.
“SITUACIÓN INSUFRIBLE”
A pesar de que para los vecinos del portal, en el que subrayan residen trabajadores a los que se les perturba sus horas de descanso junto a vecinos de edad avanzada además de cuatro mascotas, la situación es tan “insufrible” que una de las familias con niños pequeños y otra con una persona con graves problemas de salud han decidido marcharse del inmueble.
“Toman la calle como ampliación de sus negocios y permiten sacar las consumiciones tanto de comida como bebida fuera de los límites que tienen establecidos. El incumplimiento de estas tabernas ha llegado a tal extremo que les obstaculizan e incluso en ocasiones impiden a los vecinos transitar y acceder a sus domicilios y esto provoca una continua situación de angustia y de ansiedad”, aseguran ante el TAN.
“Todo esto sin contemplar la posibilidad de una situación que exija una rápida evacuación. Hemos observado con estupor en este espacio de calle referido, la imposibilidad de avanzar una ambulancia medicalizada. El Ayuntamiento de Pamplona continúa sin actuar en la infracción cometida por dichos negocios y obviando las graves molestias ocasionadas a pesar de todos los requerimientos dirigidos tanto a Policía Comunitaria como mediante las constantes instancias enviadas al área de Atención y Protección Ciudadana”, alegan, aportando pruebas de que hasta en ocho ocasiones demandaron solución a este problema.