Vivienda
Vía libre a las obras de las VPO de Maristas a pesar de las dudas de los adjudicatarios
La asamblea de cooperativistas aprueba el presupuesto mixto, por lo que no tendrán que hacer aportaciones pero están expuestos a futuros sobrecostes


Actualizado el 01/05/2025 a las 09:31
Los adjudicatarios de las viviendas de protección oficial de Maristas de Pamplona han dado este miércoles su visto bueno al inicio de las obras tras aprobar en una votación muy reñida (40 votos a favor y 38 en contra) el presupuesto mixto que presentó la constructora Obras Especiales. A la asamblea celebrada este miércoles por la tarde acudieron 83 de los 87 adjudicatarios que siguen en el cooperativa de viviendas después de que en los últimos días se dieran de baja casi una docena de cooperativistas. En las últimas 48 horas, varios de ellos comunicaron su renuncia a la VPO o VPT, una decisión tomada in extremis con la finalidad de recuperar de forma ágil y sin penalización la devolución del 20% de la cantidad ya entregada.
El abismo que se abría sobre esta promoción de viviendas en caso de rechazar los presupuestos ha pesado en la decisión de los cooperativistas, aunque algunos alzaron la voz con acusaciones de “chantaje” y prácticas “abusivas”. Hace dos semanas, la gestora Grupo Arrasate, la constructora y los Hermanos Maristas lanzaron una última oferta, con un ajuste de 375.000 euros, pero con una dura advertencia. Si la asamblea decía no, la empresa Obras Especiales ponía punto final, negándose a participar en una futura licitación. Además, los Hermanos Maristas revertían las dos rebajas de precios aceptadas en los últimos meses, por un total de 425.000 euros, para exigir íntegros los 1,4 millones firmados en el contrato de compraventa.
Por tanto, los adjudicatarios eran conscientes que si mantenían su pulso, el proyecto se encaminaba al fracaso con el riesgo de quedar 'sine die' atrapados después de haber entregado ya el 20% del precio de sus viviendas. Los cooperativistas también han aprobado contratar a Egoki SL, del Grupo Arrasate, como gestora de la cooperativa. Sin embargo, no ha salido adelante la propuesta de ampliar el consejo rector de 3 a 5 o 7 miembros. La modificación de los estatutos para tal fin exigía una mayoría de dos tercios.
El presupuesto aprobado asciende a 23,3 millones y no requiere de momento aportaciones extraordinarias de los cooperativistas aunque en un futuro puede haberlas ya que es un 80% llave en mano y un 20% abierto a mediciones.
En el orden del día de la asamblea había tres opciones de presupuesto. En primer lugar se ha sometido a votación el presupuesto 100% llave en mano, es decir, que la constructora asumía los eventuales sobrecostes, pero los adjudicatarios debían hacer una aportación añadida de 7.800 euros de media. Por este motivo, se requería una mayoría de dos tercios, que no se alcanzó.
La tercera opción, que no ha llegado a votarse, era el presupuesto 100% abierto, que dejaba un pequeño colchón para imprevistos (unos 460.000 euros), pero en el que los cooperativistas debían asumir los eventuales sobrecostes a lo largo de la construcción.
La decisión de los cooperativistas supone dar un voto de confianza a la constructora y a los gestores pues la mayoría no han llegado a comprender qué partidas están a merced de la medición abierta y que “nivel de sorpresa” se pueden llevar, tal como expusieron en la asamblea.
El plazo de ejecución es de 20 meses, por lo que los pisos podrían estar terminados en el primer trimestre de 2027. Si estos meses han sido de incertidumbre y tensión para los adjudicatarios, los casi dos años que afrontan no van a ser balsa de aceite, motivo que ha llevado a un buen número que cooperativistas a darse de baja. Según explicaron, una vez celebrada la asamblea, las personas que en un futuro se den de baja recuperarán todo parte de las aportaciones, según los casos, pero es posible que tengan que esperar a que el Gobierno de Navarra tire de la lista de espera y designe nuevos adjudicatarios. Este proceso de sustitución de vacantes lleva meses paralizado.
El temor a los sobrecostes y el riesgo de que el departamento de Vivienda no otorgue la calificación definitiva de vivienda protegida por este motivo estuvieron presentes en la asamblea de este miércoles. Las gestiones realizadas con las administraciones en los dos últimos meses por Grupo Arrasate, el consejo rector y un grupo de cooperativistas crítico han dado alguna luz pero también sombras.
En el último momento, Obras Especiales se comprometió a reunirse con técnicos de Nasuvinsa para analizar partida por partida si era posible ajustar el presupuesto cumpliendo las condiciones de edificación. Dicha reunión todavía no se ha producido pero las expectativas no son muy altas porque Obras Especiales ya ha dejado claro que el “presupuesto está ya muy justo tras las reducciones que han llevado a cabo” y que desde que se elaboró hace dos años los costos de la construcción han aumentado.