Consumo
Cotillones en Pamplona: la última fiesta 'tranquila' del año por hasta 189 euros por persona
En la capital navarra hay fiesta más allá de los disfraces. Los cotillones son una alternativa para quienes desean celebrar el fin de año de otra manera. Hoteles ofrecen buena comida, música y hasta transporte por entre 110 y 189 €/persona


Actualizado el 30/12/2024 a las 08:27
Un cotillón se presenta como la opción perfecta para disfrutar de la última noche del año de manera inolvidable, sin tener que preocuparse por si en la calle hace frío o llueve ni por las multitudes que abarrotan los bares del casco antiguo. Hoteles y restaurantes de Pamplona y Comarca ofertan desde hace años esta experiencia alternativa, mucho más cómoda y organizada, pero sin perder la esencia de una celebración de fin de año hasta altas horas de la madrugada.
“Una realidad es que los cotillones atraen a personas que, en la mayoría de los casos, superan los 35 y 40 años, que igual ya no se ven para andar de aquí para allá con un disfraz”, comenta la responsable de eventos del hotel Tres Reyes de Pamplona, Marta Moreno. “A los cotillones vienen familias, grupos de amigos, parejas solas, grupos de parejas... Los asistentes tienen un perfil variado, pero la mayoría andan entre los 35 y 60 años. Y aunque hay grupos de hasta veinte personas, lo habitual es que ronden las 8 o 10 personas”, agrega.
En el Tres Reyes, históricamente se celebraba solamente cotillón, pero desde hace 15 años la oferta es cena de gala más cotillón, de manera que al baile solo pueden asistir quienes han contratado también la cena.
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El precio de este año se sitúa en 189 euros por adulto, aunque baja a 169 para adolescentes “sin alcohol”. El aperitivo para las 200 personas ya inscritas incluirá, entre otros, salmón graulax a la escandinava con mantequilla a la sal, jamón ibérico 100% de bellota cortado al momento, blimi con caviar y tartaleta de atún rojo Balfego. Luego, en el menú ser servirán platos como ensalada de bogavante, gambas, vieiras y gel de perejil y guacamole, así como costilla de ternera Navarra asada a baja temperatura con patata.
La entrada incluye la música (un DJ) y barra libre hasta las 4 de la madrugada. “Hay mucha gente que repite año tras año. Sabe que viene aquí y tiene todo listo. No se ha tenido que preocupar por nada. Solo tiene que venir y divertirse”, apunta Moreno.
El hotel Sancho Ramírez, con su cafetería La Barrica de Sancho, colgó a mediados de noviembre el cartel de completo para su cotillón de Nochevieja. Casi 150 personas ya han reservado mesa para la última noche del año. “Nuestros clientes para ese día es un público tranquilo. Familias con gente joven, aunque a veces los jóvenes se marchan tras las campanadas, grupos de amigos e incluso tenemos seis mesas de parejas solas, mayores, de 60 o más años, que prefieren celebrar esa noche fuera de casa”, explica la directora de sala, Caren Harillo.
La dinámica en este cotillón es que cada grupo dispone de una mesa para ellos. “No lo ponemos todos juntos en mesas corridas, que no sabes con quién te toca. Otra cuestión es que llegadas las uvas y el baile se relacionen entre ellos”, detalla. El precio asciende a110 euros por adulto. Cuenta con un cóctel de bienvenida que incluye, entre otros platos, bombón micuit de pato con frutos rojos, mousse de aceituna y anchoa de Santoña, bacalao en tempura Negra crujiente, vasito de panacota de Idiazabal con mermelada de tomate y cazuelita de cordero al curry con arroz basmati. Ya en la mesa, se servirá crema de alcachofas confitadas con trufa y su crujiente y solomillo extra de vaca y tatín cremoso de patata., entre otros platos. Por supuesto, no faltarán las uvas y el cava.
Este cotillón cuenta con música en directo hasta las tres de la madrugada. “Se crea un ambiente bonito, agradable, pero dentro de la tranquilidad, que es lo que caracteriza a la mayoría de las personas que vienen”, apunta.
El término cotillón, de origen francés y que hacía referencia de una danza popular, implica cierto toque de glamour, según nos han trasladado el celuloide. “No hay etiqueta para venir al cotillón. La gente viene normalmente arreglada, pero eso va en el gusto de cada persona”, dice Alberto Díez de Ulzurrun, uno de lo propietarios del Castillo de Gorraiz.
Este restaurante cumple diez años organizando una cena especial con fiesta posterior hasta las 5 de la madrugada. “De las 300 personas que vienen, más de un centenar repiten de un año a otro”, indica. El coste, 189 euros por persona, aunque si se trata de una pareja que desea mesa para ellos solos se añade un sobrecoste de diez euros por persona.
El importe incluye recogida en Pamplona en autobús para estar a las 8 en el cóctel de bienvenida. “Servimos jamón ibérico, hay un puesto e quesos internacionales, abrimos ostras en vivo, ceviches, arroces...Maravillas”, comenta. El menú, entre otros platos, incluye ensalada de mariscos de las rías Baixas, vinagreta de Jerez y chips tropicales y solomillo de ternera de Baztán con brocheta de verduras de temporada, dulce de orejones y reducción de Oporto.
Por suupuesto, como en otros cotillones, no falta la bolsacon el confeti, el matasuegras, gorros y antifaces. En este cotillón, con barra libre, hay servicio de autobús de regreso con salida cada hora. “Vienen grupos, pero también dos o tres amigas solas o incluso personas solas. Miramos su perfil y hacemos grupos homogéneos para que todos pasen una velada agradable, con una comida de primera, buena música y buena gente”, agrega.
Tanto Castillo de Gorraiz, como Tres Reyes o Luze el Toro ofrecen a los asistentes a sus cotillones la posibilidad de reservar una habitación para pasar la primera noche de 2025.